Recalentar las sobras de comida es una costumbre extendida en numerosos hogares, ya que es una forma de aprovechar lo que queda y disminuir el desperdicio alimentario. Esto se observa especialmente durante la Navidad, época propensa a los excesos culinarios, donde suele quedar abundante comida que queremos aprovechar en los días posteriores. No obstante, es esencial tener precauciones específicas al recalentar ciertos alimentos.
11APROVECHAR EL PAN
El pan, a menudo excedente después de las festividades, resulta de la combinación del estrés de las compras de último momento y la dificultad para ajustar la cantidad adecuada. Sin embargo, su versatilidad permite aprovecharlo incluso cuando se pone duro, como tostadas para el desayuno, picatostes con puré de verduras, pan rallado para empanados o croquetas caseras.



