viernes, 30 septiembre 2022 14:22

¿Qué oculta Sánchez en su giro histórico respecto al Sáhara?

El pasado 25 de marzo, el gobierno de España calificaba de “exitazo” personal de Pedro Sánchez el haber logrado que la Unión Europea reconociese la “excepción ibérica” y, por ello, considerar a España y Portugal como una “isla energética, permitiendo a ambos países fijar un precio máximo para el gas.

TERESA RIBERA

En días posteriores, la vicepresidenta Tercera y Ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, afirmó en una entrevista en el canal 24H de TVE que lo anunciado por el Presidente como si ya estuviese hecho tardaría unas semanas en lograrse. Literalmente, las palabras de Teresa Ribera fueron: “calculamos (en el gobierno) que en tres o cuatro semanas podríamos tener un pronunciamiento y hacerlo inmediatamente operativo”.

Por otro lado, el supuesto “logro” no era tal porque 17 días antes la Comisión Europea ya había ofrecido a los estados miembros regular los precios y redistribuir los ingresos de procedentes del sector energético y del comercio de derechos de emisión a los consumidores”

Vamos camino de que se cumplan cuatro semanas y toca hacer balance del supuesto exitazo de Pedro Sánchez. A día de hoy, Bruselas sigue estudiando la propuesta española porque el plan presentado no acaba de convencer a las autoridades europeas.

¿Por qué no les convence? Porque el plan de Sánchez incluye la posibilidad de limitar la cantidad de electricidad suministrada a Francia. Es decir, ataca el principio de libre circulación de bienes y servicios establecido en el Tratado de Roma, es decir, va en contra de uno de los valores que constituyen el ADN de la Unión Europea.

Desde luego, no parece la estrategia más inteligente.

Y desde luego, no es nada inteligente si días antes de la cumbre europea en la que obtienes ese supuesto “logro” has trasladado, por escrito, al monarca alauí, que el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental como «la base más seria y realista» para solventar el conflicto en la excolonia africana perpetrando un giro historico en la posición de nuestro país respecto a este territorio.

EL GIRO DE SÁNCHEZ

Un giro en el que Sánchez sin consultar al parlamento toma postura por Marruecos frente a Argelia, país que es el segundo suministrador de gas a España (el añó pasado fue el primero),mientras Ruisa es el cuarto,  y del que proviene el 40% del gas que consumimos.

Un giro que se produjó cuando, debido a la invasión Rusia de Ucarnia, todos los países europeos estaban buscando (y siguen haciéndolo) alternativas para reducir su dependencia del gas ruso  en Argelia (y en otros países) y en pleno proceso de revisión de las tarifas para el trienio 2022-2024.

Un giro que ha provocado que Argelia haya anunciado que mantendrá las tarifas a todos sus clientes excepto a España.

Mientras, el primer ministro italiano, Mario Draghi alcanza un acuerdo que convierte a Italia en socio preferente de Argelia y le permite aumentar sus impotaciones de gas en un 50%.

Y ayer conocimos que Marruecos realizará nuevas prospecciones petrolíferas muy cerca de las aguas jurisdiccionales españolas que también considera suyas (recordemos que hace dos años, el parlamento marroquí aprobó dos leyes que extendían su demarcación marítima a aguas canarias) y que contienen ricos yacimientos submarinos.

Sánchez no sólo no logra que su propuesta para topar el precio del gas sea vista con buenos ojos por la Unión Europea, sino que en medio de la peor crisis energética que ha atravesado nuestro país y el continente europeo nos enfrenta a unos de nuestros principales proveedores apoyando a Marruecos, otra opaca decisión de Sánchez que sigue sin explicar los verdaderos motivos que le impulsaron a tomarla, pero cuyos efectos negativos ya estamos sufriendo los españoles. 

Antonio González Terol, diputado del Partido Popular (PP)


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