Uno de los logros más importantes en la carrera de un emprendedor es poder contratar empleados, porque eso significa que su proyecto va bien y necesita ayuda para seguir creciendo. Sin embargo, contratar al primer empleado no es tan fácil como puede parecer, porque el desconocimiento sobre temas legales y de recursos humanos suele dar lugar a ciertos errores.
Pero no es necesario que cunda el pánico, con los consejos que vamos a ver a continuación empezar a crear tu propio equipo de trabajo te resultará mucho más fácil y además te evitarás pasar demasiado tiempo en busca del candidato perfecto, e incluso acabar contratando a una persona que no se amolda bien a lo que necesitabas.
3Eliges más por afinidad que por capacidad
Este es un error que como emprendedor te puede llegar a salir muy caro, pero que es más frecuente de lo que se cree. Con frecuencia, quienes no son expertos en selección de personal acaban tomando la decisión de forma subjetiva. En lugar de primar aspectos objetivos como la experiencia o la formación, la decisión se toma atendiendo a cuestiones mucho más banales como que una persona haya caído mejor o peor.
Aunque dicen que la primera impresión es la que cuenta, debes valorar el hecho de que afrontar una entrevista de trabajo no es fácil. Quizá esa persona que no te ha parecido demasiado simpática o abierta sencillamente estaba nerviosa. No se trata de que acabes contratando a alguien que no te gusta, pero sí de que no antepongas tus simpatías o preferencias personales a los factores objetivos.
Tener un compañero de trabajo con el que te llevas bien es una buena forma de que el trabajo se haga más ameno. Pero si antepones el carácter a cuestiones como la formación o la experiencia, puedes acabar teniendo en tu equipo a alguien que te caiga muy bien pero que no pueda sacar el trabajo adelante. Al contratar al primer empleado no olvides nunca que estás buscando un trabajador, no un amigo.



