Comprar muebles hoy en día es barato. La cadena escandinava de Ikea ofrece unos precio muy competitivos en muebles y decoración, por lo que muchas personas optan por ir a la tienda sueca para cambiar su hogar o para empezar a construir uno nuevo. Claro está que, como todas las compañías, Ikea también ha tenido grandes meteduras de pata que harán historia, como las grandes meteduras de pata de Carrefour.
A continuación vamos a conocer las 10 grandes meteduras de pata de Ikea, algunas incluso podrían haber afectado a la salud de los consumidores de la compañía ya que están relacionados con la comida. ¿Quién no recuerda las famosas albóndigas de caballo o los postres con riesgo de contaminación fecal? Conocemos todas esas meteduras de para que podrían haber perjudicado seriamente a la marca.
Albóndigas suecas de Ikea (con carne de caballo)

Los expertos señalan que la carne de caballo es bastante saludable y que es incluso más sana que la carne de cerdo. Es por eso por lo que muchas personas optan por consumir esta carne antes que otras. ¿Cuál es entonces el problema de las albóndigas suecas hechas con carne de caballo? Que se anunciaban como albóndigas de pollo.
Entre los ingredientes de las albóndigas se encontraba la carne de caballo, aunque no se veía especificado en la lista. Este caso generó una gran polémica que afectó notablemente a Ikea, especialmente a su restaurante. Nadie quería comer las famosas albóndigas.
La compañía pidió perdón por lo sucedido y reformuló las albóndigas. Hoy en día se siguen vendiendo sin carne de caballo, y sin carne directamente ya que la empresa se ha unido a la revolución de la alimentación vegetariana y ofrece sus albóndigas en versión veggie.
Ikea y la polémica israelí

A principios del pasado año Ikea lanzó, como hace siempre, el catálogo de la próxima temporada en Israel. Todo parecía normal hasta que muchos se percataron de que no había ninguna mujer en el catálogo, además de que tampoco aparecían niñas. Todos eran del sexo masculino.
Esto ocurrió, según explicó Ikea, porque querían llegar a todas las comunidades, incluso a la comunidad ultraortodoxa judía, y para ello se ciñeron a las costumbres de las personas con estas creencias. Como es obvio, una avalancha de feministas se quejaron de este catálogo por machista y retrógrado.
Por si eso no fuera poco, en el catálogo kosher se adaptaron algunos pies de foto para ganar más seguidores dentro de la comunidad. Han añadido expresiones como, por ejemplo, ‘mesa para shabat‘, que es el día en el que los judíos descansan y se reúnen con la familia, aunque en esta ocasión parece que la familia solo estaba compuesta por los hombres de la casa.
Padres empanados

Quizá llamar empanados a los padres no es la mejor forma de captar clientes. Esta es una de las campañas realizadas por Ikea hace algunos años. Según la directiva, querían solidarizarse con las meteduras de pata de lo que ellos llaman ‘padres empanados’, lo que no hizo ninguna gracia.
Muchos padres interpretaron este anuncio como que no sabían cuidar de sus hijos y que por eso debían comprar en Ikea. No sabemos si esta campaña les funcionó muy bien, pero es cierto que no tuvo una gran fama y no se propagó por los medios demasiado. La retiraron muy pronto.
Tartas con contaminación fecal

Parece ser que la cafetería de Ikea es un nido de polémicas. Primero fueron las albóndigas y luego los postres con riesgo de contaminación fecal. Parece que la elaboración de los productos comestibles de la marca sueca deja mucho que desear, al menos en algunos países como China, donde confiscaron hace unos años un cargamento de chocolate importado por Ikea desde Suecia después de encontrar unos altos niveles de bacterias que están presentes en el tracto intestinal de los humanos.
Pero esto no es todo. Después de China vinieron 23 países más. El fabricante sueco decidió retirar la mercancía por riesgo de contaminación fecal. Una gracia, vaya. Eso sí, hay que aclarar que España no estaba entre esos países, por lo que parece que ese riesgo de contaminación no llegó a nosotros.
Ikea y la polémica con las familias homosexuales

El fabricante sueco presume de apoyar la diversidad y los diferentes tipos de familia, pero parece que no todo los países son capaces de apoyar las diferentes opciones sexuales que existen. En el año 2011, Ikea lanzó un anuncio en Italia que causó un gran revuelo ya que en el catálogo aparecían dos hombres que formaban una pareja y una familia de homosexuales.
Esta imagen no gustó nada de nada a los italianos por lo que Ikea tuvo que retirarla casi de inmediato y optar por la representación de familia tradicional, el hombre, la mujer y los niños. No todos los ciudadanos estaban de acuerdo en esto, pero es cierto que la mayoría lanzó una queja.
Carteles machistas en los baños de Ikea

Si vas a buscar hoy estos carteles no los encontrarás ya que Ikea decidió retirarlos, o cambiarlos por unos carteles que no fueran discriminatorios, tras una serie de quejas de sus clientes. El cartel en cuestión muestra una figura cambiando a un bebé. ¿Cuál es la pega? Que el dibujo lleva falda y que la falda se le atribuye a la mujer (aunque hoy en día no se tiene por qué ser mujer para llevar esta prenda).
Supuso una revolución en redes sociales, más que en las propias tiendas de Ikea, por lo que los responsables de las RRSS comunicaron estas quejas y cambiaron los carteles casi de forma inmediata. Obviamente aclararon que no fue algo intencionado y que no querían ofender a nadie. Esta polémica se zanjó bastante pronto.
Los juegos sexuales de Ikea

Aunque en este caso la polémica se quedó en un visto y no visto, podría haber ido a más si los traductores no se hubieran dado cuenta. La metedura de para habría sido épica. Ikea decidió abrir su primera tienda en Tailandia el pasado año 2012. Todo iba bien, hasta que los traductores se percataron de que no todo estaba como debía en el catálogo.
Al parecer, la cama Redalen tenía un significado que no era nada positivo para la empresa. La palabra en tailandés significa juegos sexuales previos. Por suerte, los traductores se dieron cuenta de esto antes de que el folleto saliera publicado. Hubiera sido un escándalo nada adecuado para la apertura de la primera tienda en Tailandia.
Ikea y el robo de imágenes

El robo de imágenes está a la orden del día e incluso una empresa como la de Ikea es capaz de coger fotografías con derechos y exponerlas en sus catálogos como si la hubieran comprado o la hubieran hecho ellos mismo.
Este es el caso de la fotografía que podéis ver, que pertenece a Diego, un chico gallego que se dedica a la fotografía. Pues bien, Ikea ha decidido coger la imagen original y ponerla en su catálogo de ofertas de Ikea. Lo mejor de todo es que son ofertas en A Coruña, por lo que era muy probable que el chico, tarde o temprano, viese su foto publicada.
Diego contó su historia en las redes sociales y la responsable de Madrid le comentó que se encargaría de ver qué había pasado.
La bolsa de la compra de Ikea es también un bolso de Balenciaga

Más que una polémica parece un chiste y es que uno de los diseños de Balenciaga se parece muchísimo a la típica bolsa azul del Ikea. ¡No ha cambiado ni el color! Lo que sí es cierto es que la diferencia de precio es bastante grande ya que la versión de Balenciaga cuesta nada más y nada menos que 1700 euros. La de Ikea, por otra parte, cuesta 0,50 céntimos.
Lo gracioso de esto es que Ikea ha dado una serie de instrucciones para identificar la verdadera bolsa de la tienda, no vaya a ser que os confundáis y llevéis a la compra el bolso de Balenciaga. Estas son las instrucciones:
1. Sacúdela, si cruje es la verdadera.
2. Multifunción, no solo te sirve para hacer la compra, también para llevar los palo de hockey.
3. Tírala al barro, podrás lavarla incluso con la manguera del jardín.
4. Precio, está solo cuesta 0,50 céntimos.
El bol de Ikea que arde

Los productos de Ikea, como ya hemos comentado, se caracterizan por sus bajos precios, pero también por tener una calidad más que aceptable, dentro de la categoría no están nada mal. La cuestión es que parece que no todos los productos de Ikea tienen una buena calidad como prometen.
Este es el caso del bol Balda Blank, un cuenco de acero inoxidable que se convirtió en el favorito de muchas familias. Pero no era tan seguro como parecía en un principio. Un hombre en Estocolmo estaba comiendo unas uvas en la terraza de su casa cuando estas empezaron a arder. ¿Dónde estaban las uvas? Dentro del famoso bol que conquistó a tantas familias.
Ikea abrió una investigación para comprobar si el bol era peligroso, pero llegaron a la conclusión de que las posibilidades de que se produzca un calentamiento en el accesorio de cocina y que salga ardiendo son muy bajas. Este caso habría sido una excepción que no se explicaban muy bien y que supuso una metedura de pata para Ikea. Las ventas el bol bajaron en ese momento.