Abusos y violaciones. Parece una película de terror pero, lamentablemente, es la vida real. El productor Harvey Weinstein se creía todopoderoso cuando, supuestamente, pretendía que las actrices consiguieran sus trabajos en determinadas películas haciendo cosas que nada tenían que ver con el mismo.
Desde octubre del 2017 no se ha dejado de hablar de este caso. De hecho, fue el que dio voz a través de un movimiento que ha tenido, sobre todo, una gran repercusión en redes sociales como Twitter a través del #MeToo.
Actrices de todos los puntos del planeta han querido reivindicarse, sumarse y, sobre todo, atreverse a denunciar varios casos de supuestas humillaciones, abusos e incluso violaciones sufridas por estos «seres todopoderosos» que un día pensaron que Hollywood era suyo.
Relatos de abusos y violaciones que no son cine de terror

El pasado año ya se comenzaron a celebrar los juicios contra el productor de cine Harvey Weinstein. Entre otras cosas, son cada vez más las actrices que se fueron sumando para contar sus terroríficas experiencias.
Ninguna de ellas afirmaba haberse sentido a gusto trabajando con él. Otras relataban auténticas historias de terror. Parece que el productor era capaz de convertir una casual reunión de trabajo en toda una encerrona sexual. Y no solo eso, podía aparecer de repente pidiendo un masaje e incluso llegar a masturbarse delante de alguna de ellas.
Estos abusos y violaciones eran seguidos. Decenas de mujeres han callado durante tres décadas hasta que, en el año 2017, actrices como Ashley Judd o Rose McGowan daban la voz de alarma a través de el New York Times.
Denuncias, escándalo y primera violación

Fue en octubre de 2017 cuando estalló un escándalo en toda regla en el que el conocido productor Harvey Weinstein se veía involucrado al completo. La modelo Ambra Battilana Gutierrez denunció que el productor tocó su pecho e intentó acceder a su genitales en 2015, pero no fue hasta dos años después cuando el New York Times se hizo eco de lo ocurrido.
Weinstein pagó un millón de dólares para comprar el silencio de la modelo, práctica que podría haber llevado a cabo con varias actrices agredidas. Cuando el periódico publica algunas denuncias contra el productor que se habrían producido desde los años 80, el caso sale a la luz y se afirma que podría haber pagado el silencio de otras ocho mujeres.
En ese mismo mes de octubre, aparece la primera acusación de violación hacia el productor. Fue Asia Argento quien contó al New Yorker que Weinstein la violó en el 1997. Otras mujeres famosas que lo acusaron son nombres reconocidos de la industria como Angelina Jolie o Gwyneth Paltrow.
La era del #MeToo y cómo actrices y mujeres de todo el mundo se han unido contra los abusos

En el mismo mes que salió a la luz el escándalo, se creó un movimiento que cada vez tiene más fuerza: el #MeToo. A través de las redes sociales, varias actrices, conocidas, y otras mujeres anónimas presentaron su apoyo a las víctimas, además de contar sus propios sucesos. Eso sirvió para dar visibilidad a un problema grave que, según parece, Hollywood, la industria más potente del cine, se habría esmerado en esconder durante los últimos años.
Gracias al revuelo causado por el movimiento, por fin Harvey Weinstein es acusado en el año 2018. La fiscalía lo acusó de violación a una mujer anónima en el año 2006 y por obligar a Lucia Evans a practicarle sexo oral en el 2004. Llama la atención, sobre todo, la imposibilidad de culparlo por otros casos denunciados anteriormente debido a que los casos habrían prescrito en el momento de la demanda.
Aunque la sombra de la cadena perpetua rondaba sobre su cabeza después de sumarse tres nuevos cargos por sexo forzado en el 2006, el productor logró salir en libertad gracias al pago de una suma millonaria. Además, él mismo se declaró como no culpable delante del juez.
Algunas de las acusaciones más sonadas

La actriz Jasmine Lobe fue una de las primeras en hablar sobre el tema. Contó que el productor le levantó el vestido y luego intentó intimidarla. Lucia Evans afirma que, en 2004, Weinstein la obligó a practicarle sexo oral durante una entrevista de trabajo. Este fue uno de los cargos por los que fue acusado en el 2018.
El testimonio de Rowena Chiu, exasistente del productor, fue clave para destapar el escándalo. Chiu le acusa de intento de violación, aunque no es la única que destapa las continuas violaciones. Algo aterrador es el testimonio de Paula Williams que, con solo 19 años, la invitó a una fiesta ficticia, empezó a masajearla e incluso se sacó el pene. Ella se vio obligada a huir de ahí.
Melissa Sagemiller cuenta que la obligó a besarlo si quería irse de una reunión. «Haz lo que te digo y podrás seguir tu camino», cuenta que le dijo. Rosanna Arquette Caitlin Dulany coinciden en la forma de proceder del productor. Al llegar al apartamento, él se desnudó o directamente espera en albornoz, pidiéndoles masajes y en lo que eso pudiera derivar. A Arquette incluso llegó a ponerle el pene en la mano y, cuando ella se resistió, amenazó con terminar su carrera.

























