El uso generalizado de la mascarilla ha impulsado todo un mercado en torno a este artículo que ahora mismo podría considerarse de primera necesidad, que, además, es obligatorio. Desde grandes diseñadores, marcas de lujo, tiendas fast-fashion, hasta pequeños emprendedores, se han sumado al carro y están ofreciendo un sinfín de mascarillas con distintos tejidos, colores, tallas y formas, para todos los gustos.
Pero también el sector tecnológico está trabajando para ofrecer las mejores soluciones a los diferentes problemas que presenta el uso de esta prenda, y a la vez incorporar funciones extra. Desde la mascarilla que traduce mensajes, hasta la que incorpora unas luces led que se mueven a la vez que la boca en una conversación, simulando incluso nuestra sonrisa.
MASCARILLA MARCA ESPAÑA
El invento más reciente ha llegado de mano de Álvaro González, un diseñador español que, junto a un equipo italiano, ha creado ‘Cliu’, una mascarilla que lo tiene todo porque es sostenible, inclusiva e inteligente. Su creador ha explicado que la idea se les ocurrió durante el confinamiento, pensando en la manera en la que podían poner sus conocimientos al servicio de la situación que se estaba viviendo. Pero, ¿qué tiene Cliu que la hace única?

ES TRANSPARENTE
Una de sus características más llamativas es que es transparente, un detalle más importante de lo que creemos. Interactuar con alguien y poder ver su boca, su sonrisa y sus expresiones faciales forma parte de la comunicación humana y esto es algo que ahora mismo nos está vetado, y que limita un poco las relaciones sociales. Pero es un handicap aún mayor para las personas que tienen dificultades auditivas y necesitan apoyar su comprensión leyendo los labios o interpretando gestos. Por eso Cliu se considera una mascarilla inclusiva.
Además, la parte transparente que deja visible la mayor parte de la cara, tiene un eficaz tratamiento antivaho que nos permite usarla cómodamente sin que se empañe.
SOSTENIBLE
Otra ventaja es que está fabricada con materiales sostenibles cuyas piezas se pueden reciclar fácilmente. Además, según explican sus creadores, están trabajando junto al departamento de Biotecnología de la Universidad de Siena para poder incluir filtros bioactivos y antimicrobianos. También han llegado a un acuerdo con SEADS y cuando vendan 20.000 mascarillas, se instalará una barrera en el río italiano de Arno para impedir el paso de 20.000 kg de basura que de otra forma terminaría en el mar.

EFICAZ Y SALUDABLE
Pero Cliu no solo nos protege contra el coronavirus, también cuida de nuestra salud en otros aspectos. Gracias a sus filtros de cinco capas de carbón activado impide el paso de las partículas más pequeñas, por lo que es capaz de reducir las alergias al polen y otros contaminantes. Para una protección total, cuenta con un cierre hermético que funciona con un sólido cierre magnético, pero en la zona delantera tiene una parte que se puede abrir y cerrar de forma que el usuario puede tomarse un café, sin el engorro de tener que estar quitándose y poniéndose la mascarilla.
TIENE BLUETOOTH
Cliu ofrece otras funciones tecnológicas muy interesantes, porque está equipada con micrófono, sensores y bluetooth, que se pueden activar con una app específica para esta mascarilla. Con esta aplicación podemos comprobar la calidad del aire, los brotes de covid-19 en zonas cercanas, la frecuencia cardiaca, la calidad de nuestra respiración, el nivel de batería o el tiempo de uso que le queda a los filtros.

SE DESINFECTA SOLA
Por supuesto, una mascarilla tan tecnológica no podía dejar de tener una función de auto-limpieza, que es uno de los aspectos que más nos suele preocupar. Para esto, Cliu se ha fabricado con una pequeña lámpara UV que sirve para cargar la mascarilla en menos de una hora, y a la vez, eliminar todos los virus y bacterias que se hayan depositado en la superficie.
HABLEMOS DE PRECIOS
El precio rondará los 100 y 250 euros porque habrá dos modelos, la Standard y la Pro. Para su lanzamiento, los creadores han abierto una campaña de crowdfunding en Indiegogo y las personas que participen en el proyecto recibirán su mascarilla Cliu Standard en octubre. La mascarilla además se puede personalizar, con cinco colores combinables entre si.





