El cocido madrileño es uno de los platos más típicos de España, al nivel de la paella valenciana, el gazpacho cordobés o la fabada asturiana. Platos con una gran tradición que no han perdido vigencia y que forman parte de la identidad de cada zona. Pero cocidos hay muchos y se pueden hacer de varias formas, pero vamos a ver cómo se hace y se come el auténtico cocido madrileño.
Y es que el calor ya toca a su fin y con la llegada del fresco y luego el frío invernal es ideal para zamparse un buen cocido. Un auténtico placer que te calienta el cuerpo y además te proporciona una gran energía y aporte calórico, eso sí. No es un plato para comer a diario pero es una delicia a la que es difícil resistirse al menos de vez en cuando.
Los numerosos ingredientes del cocido madrileño
- 200 gramos de garbanzos.
- Un hueso de rodilla de ternera.
- Dos huesos de espinazo de cerdo.
- Otros dos huesos de caña.
- 300 gramos de morcillo, 200 de gallina y 100 de tocino.
- 2 chorizos frescos.
- Dos patatas grandes.
- 3 zanahorias.
- Medio repollo.
- 80 gramos de fideos cabellín.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
- Pimentón dulce (opcional).
- 2 dientes de ajo.
Cómo hacer el auténtico cocido madrileño, primeros pasos

Supongo que sabes que hay que tener en cuenta que su elaboración lleva mucho tiempo, así que asegúrate que lo tienes y ten todo preparado. Lo primero debes hacerlo el día antes: nos referimos a dejar en remojo los garbanzos. Déjalos reposar en agua templada y con dos cucharadas de sal. Veamos ya el cocinado, que entre la elaboración y la cocción son 3 horas y media.
En una olla grande introducimos el morcillo y la gallina, todos los huesos y el tocino. Calentamos hasta llevar a ebullición. Bajamos el fuego para retirar con facilidad la espuma que se forme (cuando hierve a borbotones es imposible). Cuando no haya más impurezas en el agua introducimos los garbanzos, escurridos del agua de remojo y lo introducimos en una red.
A continuación, cocemos durante unas tres horas o hasta que los garbanzos estén en su punto. Mientras tanto, en una cacerola a parte, cocemos el medio repollo (en una sola pieza) en abundante agua durante unos 30 minutos. Escurrimos, troceamos y rehogamos en una sartén con un poco de aceite y un par de dientes de ajo. Antes de retirar del fuego añadimos media cucharadita de pimentón dulce (opcional) y sazonamos al gusto.
Añadimos ingredientes y hacemos la sopa

Calentamos agua en un cacito pequeño y, cuando comience a hervir, introducimos los chorizos. Cocemos durante cinco minutos, retiramos y reservamos. Desechamos el agua de la cocción. Ahora pelamos y troceamos las zanahorias y las patatas en piezas de igual tamaño. Introducimos las verduras en la olla cuando quede una media hora de cocción (aproximadamente dos horas y media desde que echamos los garbanzos). Aprovechamos para ajustar el punto de sal. Tapamos la olla y terminamos el cocido.
Ya queda poco. Retiramos los tropezones, añadimos los fideos al caldo y cocemos dos minutos. Mientras tanto repartimos las verduras y los garbanzos en una fuente, las carnes en otra y preparamos una sopera para que, en cuanto esté lista la sopa, la rellenemos y llevemos todos los elementos a la mesa para servir el cocido madrileño. Toca disfrutar.
Con qué acompañarlo y cómo servirlo y comerlo

El cocido madrileño es un plato más que contundente y además dividido en varias tomas pero se suele acompañar como es tradición con un buen pan rústico y un buen vino. Por supuesto, es tal la cantidad y la saciedad del plato que nunca se añade nada más como un entrante, ensaladas, etc. Aparte de de sacrilegio en un cocido, es imposible que quieras comer más allá.
En cuanto a servirlo, se hace en los también tradicionales tres vuelcos: primero la sopa con los fideos, segundo los garbanzos y las verduras y por último las carnes y chacinas. Como para quedarse con hambre. Se come en el orden que se sirve pero ahí ya no hay reglas fijas y hay gente que primero toma los garbanzos, otros la sopa y otros mezclan el segundo y tercer vuelco.
Un plato además práctico y que sirve para después

Sí, ya sabes si lo has probado y visto cómo se prepara, que al final se cocina para grandes cantidades. Es perfecto para alimentar a muchas bocas, pero es que además de un plato como el cocido pueden derivar de las sobras otros igual de deliciosos y nutritivos como la ropa vieja o las croquetas de cocido. También puedes saltear los garbanzos con verduras y usar el caldo para salsas.
Y es que la cocina antigua se buscaba alimentar con menos ingredientes a la mayor cantidad de personas y que además fuera posible repetir ración o poder hacer con las sobras otros platos. El cocido madrileño es perfecto para eso.



