Es probable que el verano pasado te sobrara crema solar y la guardaras para esta temporada, sin embargo no podrás volver a utilizarla en cualquier caso. Si el producto no conserva sus características originales no te protegerá frente a la radiación ultravioleta. Tu piel quedaría expuesta al sol suponiendo un riesgo dermatológico. Entre los efectos adversos dañinos para tu salud podrías desarrollar el cáncer de piel de tipo melanoma. El sol además puede acelerar el envejecimiento de la piel si la protección no es efectiva.
Fíjate si mantiene sus propiedades originales
Lo primero que debes comprobar es si la crema solar mantiene el mismo color, huele bien y su textura es la original. Si cualquiera de estas tres cosas no se corresponden con las características de la crema recién abierta deberás retirarla de tu línea de cosméticos. Las propiedades del producto habrán cambiado y no ejercerá su función protectora frente a los rayos solares. Al igual que los medicamentos y los cosméticos, la crema solar necesita estabilidad en su conservación. Es recomendable informarse sobre las características del producto preguntando en la farmacia o leyendo las indicaciones si lo adquirimos en otro establecimiento.

Comprueba el PAO de la crema solar
Los expertos coinciden en que se debe comprobar el PAO (Period After Opening) que se ve ilustrado como un envase pequeño con la tapa abierta. Sería la fecha de caducidad del la crema solar. El tiempo en el que podrá utilizarse el protector suele extenderse desde los 3 hasta los 12 meses. El fabricante garantiza que las propiedades perduran intactas durante ese periodo siempre que el usuario haya conservado el producto en condiciones óptimas. La crema solar debe proteger de los rayos UV o ultravioleta, de los UVA que son los que aceleran el envejecimiento de la piel y los UVB que pueden causar quemaduras.
Conserva la crema solar de forma adecuada
Se recomienda guardar el producto en un lugar fresco, que mantenga una temperatura estable que ronde los 22ºC, y sin humedad, por lo que el cuarto de baño no es adecuado. Si quieres preservar las características de la crema solar para utilizarla la siguiente temporada debes conservarla correctamente. El problema principal por el que el producto puede estropearse es por los cambios de temperatura intensos a los que es sometido. La crema solar puede alcanzar mas de 30ºC en la playa y disminuir si la guardas en el cuarto de baño con humedad, por lo que aunque no hubiera sobrepasado el PAO habría perdido sus propiedades protectoras.
Aplica la cantidad suficiente para conseguir la protección
Si las propiedades organolépticas de la crema solar no han cambiado, podrás utilizarla sin suponer un riesgo para tu salud, pero teniendo en cuenta que pierde efectividad en la protección. Todos los expertos coinciden también en que hay que aplicar una cantidad generosa de crema para conseguir el factor de protección que se indica en el envase. Además la crema solar debe ser de calidad para que te proteja contra los rayos ultravioleta, los infrarrojos y la luz visible.

Filtros físicos y químicos
La crema solar aporta unos filtros a la piel que reflejan o atenúan los rayos del sol y sus efectos sobre la piel. Los filtros físicos, que se componen de partículas de metal, reflejan los rayos solares como un espejo protegiéndote completamente de la radiación pero impidiendo el bronceado. Los filtros químicos, de compuestos orgánicos, atenuán la energía de sol protegiéndote mientras te bronceas.








































