Love Island ya tiene fecha de estreno. El reality de Atresmedia se estrenará en Neox el próximo 11 de abril, con la esperanza puesta en relanzar este canal. Se trata de un formato ‘copiado’ de otros países, donde las audiencias han sido brutales. Se emitirá en horario de ‘prime time’, como no podía ser de otra forma. Y la figura encargada de presentarlo será Cristina Pedroche, que en los últimos años se ha convertido en uno de los iconos del grupo, tras varios años dando las campanadas y mostrando su rostro en formatos como ‘Zapeando’ o ‘El Hormiguero’. La influencer, con casi dos millones de seguidores en Instagram, será otro de los alicientes para que triunfe el programa. Aunque hay motivos para pensar que será un fracaso de la presentadora.
Así será Love Island
Aún se desconoce dónde se ha grabado este programa. Las ediciones internacionales, eso sí, se han rodado en Mallorca, por lo que no resultaría extraño que ese fuese el lugar escogido. Para el casting han pedido algunos requisitos. Los participantes están de buen ver y han dejado claros sus gustos y aficiones. 12 solteros y solteras se juntarán en una mansión y se someterán a pruebas de amor. ¿Quién pierde? El que no encuentre el amor, o no establezca relación con alguien, será el que tenga que abandonar la casa. Es decir, están obligados a enamorarse o fingirlo bien para seguir en el concurso. Pero, si todo pinta tan bien, ¿Por qué podría ser un gran fracaso para Cristina Pedroche?

La expectativa de La isla de las tentaciones
El formato es cogido de programas que se han llevado a cabo en otros países como Francia, Alemania o Estados Unidos, una práctica que suele ser habitual con otros talents. Sin embargo, de una forma u otra, el reality trata de amor, como ‘La isla de las tentaciones’, que está en plena emisión. Es más. Love Island se estrenaría pocos días después del reencuentro del programa de Telecinco. A Mediaset la apuesta por este formato le ha ido muy bien, por eso resulta complicado que con tan poca diferencia de tiempo Atresmedia consiga enganchar a la audiencia con una propuesta tan similar, donde además los concursantes son anónimos. Pero hay razones mucho más importantes.

Coincide con Supervivientes
Otro de los problemas es que Love Island coincidirá en el tiempo con el reality más potente de los últimos años: Supervivientes. En principio se emitirá los domingos y Supervivientes, aunque se desconoce, suele ser los jueves. Sin embargo, Telecinco deja los debates de su reality precisamente para el último día de la semana. Y aunque las audiencias y el contenido son inferior al de las galas, sería todo un problema para Cristina Pedroche. Sobre todo, con un casting que pinta muy bien, tras confirmarse la presencia de Antonio Canales o Silvia Pantoja a falta de un plato fuerte que seguro que Telecinco se reservará para el final. Pero hay mucho más.

En Neox
Otro de los inconvenientes, probablemente el más gordo, es la cadena que ha escogido Atresmedia. Quiere probar fortuna, pero sin arriesgarse en exceso, y por ello se emitirá en Neox. Se trata de la tercera cadena en discordia, tras La Sexta, en la que normalmente se emiten reposiciones de algunas series míticas. Dotar de contenido exclusivo puede venir bien en la lucha con FDF por el target juvenil, pero resulta complicado igualar el 20% de audiencia de La Isla de las tentaciones en esta cadena menor. Lo cual lleva a deducir un nuevo fracaso de Cristina Pedroche que le dejaría en un mal lugar. ¿Es una segundona realmente?

Cristina Pedroche, de segundona
Sí, Cristina Pedroche es un icono para Atresmedia. Dar las campanadas, uno de los eventos más significativos del año, da buena muestra de ello. Sin embargo, la realidad parece otra. Tras presentar ‘Pekín Express’ y a pesar de ser uno de los personajes más mediáticos en España, Cristina Pedroche ha transitado poco Antena 3. Lo hacía en El Hormiguero y este mismo año se quedó sin sección. En ‘Zapeando’, es una colaboradora más. Y ahora que vuelven un reality a Antena 3, le envían a la tercera cadena en discordia. Conocen su tirón, pero por el momento no quieren explotarlo de otra forma.









































































