No era el Madrid de los años veinte un lugar cómodo para las mujeres con ambiciones, pero lo han demostrado las protagonistas de «La Favorita 1922»: que, a pesar de las inclemencias del tiempo, el restaurante que levantaron podía brillar en una sociedad patriarcal y machista. Pero en el capítulo 15, que se emitirá el lunes, 30 de junio a las 23.00 horas en Telecinco, la amenaza de cierre pesa como una losa sobre ellas. Las grietas en el grupo, las decisiones emocionales y las manipulaciones del marqués están a punto de llevarlas al límite.
UN EQUIPO QUE SE DESMORONA

La fuerza de «La Favorita 1922» siempre ha residido en la conjunción de sus protagonistas, aunque en esta ocasión esa conexión se convierte en un problema. Rosa lanza la bomba: Miguel, uno de los pilares del restaurante, ha solicitado su traslado a Vigo, dejando así el negocio una vez casado. La noticia no sólo deja un vacío de trabajo, sino que estalla como un impacto emocional mayor para un grupo que ya está al límite.
Y para rematar, Ana dice que Lourdes ha recibido una oferta de Jean Baptiste para entrar en su equipo. Abandonar un barco que parece estar hundiéndose se entiende, pero si una de las piezas importantes se va, ¿qué pasará? Cecilia, a su vez, confiesa la convicción de que valdría la pena mudarse a Sevilla con César, pensando en el futuro de su hijo. Cada una de estas decisiones concretas puede ser la gota que colma el vaso de un proyecto que ya quiere mantenerse a flote.
La salida de Miguel no nada más representa la pérdida de un trabajador, sino la pérdida de un colaborador clave en la cocina, una persona que ha sido witness y partícipe del crecimiento del restaurante. Así pues, ese deseo de marcharse tras la boda añade otra nota de dolor: ¿sólo una cuestión laboral, o se esconde alguna otra cosa detrás? Las miraditas por debajo, los diálogos envenenados del avance indican que la salida de Miguel podría ser un sentido similar a los conflictos no resueltos.
Lourdes tiene, a su vez, un dilema moral. Jean Baptiste no es sólo un competidor, no es sólo un hombre, es un hombre que representa a lo que han intentado desafiar y vencer con sus preferencias. Si ella acepta esa oferta laboral, traicionará a sus compañer@s, hay un principio que no sólo han desafiado, son las guías que han mantenido unidas a las preferidas.
LA TORMENTA EXTERIOR DE LA FAVORITA 1922

El cierre al público del restaurante de La Favorita 1922 debido a la lluvia torrencial, no sólo supone un quebradero de cabeza logístico, sino también una imagen reflejo del diluvio de calamidades que inunda a las protagonistas. La lluvia empieza a caer sin piedad alguna en Madrid y, con ella, los anhelos de un regreso a la normalidad se desvanecen. Un local vacío no produce ingresos y, si no hay ingresos, no hay posibilidad de continuidad del negocio.
Pero la auténtica tormenta no proviene del cielo sino que se concentran las decisiones tomadas entre esas cuatro paredes. Mientras el marqués sigue manejando los hilos en la penumbra, las favoritas se enfrentan a un enemigo aún más temible: la duda. ¿Es realmente digno del esfuerzo seguir dando batalla en la confianza de poder ganar, cuando todo parece estar en contra? La lluvia dejará de caer pero las consecuencias de esta crisis podrían ser irreversibles.
La secuencia de avance nos muestra escenas desgarradoras: mesas vacías, platos que nadie toca, miradas perdidas hasta caer al otro lado de la pared, donde la lluvia no cesa. La atmósfera claustrofóbica refuerza la sensación de que el tiempo se agota. Incluso los clientes habituales han dejado de dejarse caer por el lugar y cuando esto sucede, el restaurante no deja de ser un cascarón vacío.
La tormenta también sucede en las relaciones personales. Esos pequeños conflictos que se intentaban contener explotan con una inusitada fuerza. Rosa, Ana y Cecilia, mantenidas entre las espinas, unas contra las otras, mientras que Lourdes parece estar en una nube de indecisión. El interrogante que sobrevuela a todas ellas y se asoma sucio e hiriente es: ¿qué queda cuando el proyecto que las unía se rompe?
El marqués, desde luego, aprovecha el momento. Es por contactos y por influencia que puede obrar por quienes asoman a la sombra, con la certeza de que nadie se atreverá a lanzar un salvavidas para las favoritas. Pero lo inquietante no es, sin embargo, su intriga, sino la posibilidad de que alguna de esas mujeres acabe aliándose con él.
¿UN ADIÓS DEFINITIVO?

Con un único capítulo en el tintero (el 15, más el capítulo final de la temporada que se emitirá el 7 de julio), el título de la temporada «La Favorita 192» tiene un procedimiento que lleva a un desenlace inminente que se perfila explosivo, en el que las historias personales y las profesionales están tan entrelazadas que cualquier desenlace forzado iba a ir en contra de una audiencia que ha seguido muy de cerca cada conflicto. E
Ya se ha jugado la última carta por parte del marqués, pero aún queda un as muy bien escondido, el de la fuerza de estas mujeres cuando llegan a tocar fondo. Si por algo ha sabido demostrar la serie es que, incluso en la España de los años 20, la fuerza de voluntad de las mujeres podía llegar a romper el orden establecido. Puede que no les espere un final, sino una transformación.
El capítulo 15 puede ser el capítulo en el que el destino de las favoritas se da la vuelta, decidiendo si ellas mismas se entregan o pelean a capa y espada.
El avance del capítulo muestra a Verónica Sánchez (Rosa) en un plano especialmente poderoso, con la mirada metida y los puños apretados como dispuestas para lo imposible.
La serie también ha dejado algunas pistas sobre los posibles y probablemente inesperados aliados de los protagonistas. Si hay una persona que puede ofrecer una mano amiga a las protagonistas, podría ser un personaje secundario, quizás alguien del pasado de las protagonistas. La narración de «La Favorita 1922» siempre ha jugado con las expectativas, y no sería de extrañar que el final tuviese una sorpresa más.

























































































