El comienzo del año es siempre un buen momento para marcarse nuevas metas y objetivos que cumplir. Aunque tienes 12 meses por delante para ello, cuanto antes te pongas con ello, mucho mejor. Especialmente si lo que quieres es aumentar tu productividad.
Dado que como emprendedor no te sobran ni tiempo ni recursos, aquí van unos consejos que te ayudarán a dar lo mejor de ti mismo en esta nueva etapa que acaba de comenzar. Tómatelos en serio y pronto notarás los cambios.
Establece un horario de trabajo

El problema de los freelance y autónomos es que muchas veces no tienen horario, y eso es justo lo que más puede afectar de forma negativa a la productividad. Necesitamos que nuestro cuerpo y nuestra mente sepan cuando estamos trabajando.
Pasar muchas horas frente al ordenador no quiere decir que estés aprovechando el tiempo, tal vez estás procrastinando. Así que en lugar de eso ponte un horario fijo e intenta concentrarte lo máximo posible en el trabajo mientras estás dentro de él.
Organiza las tareas para ganar en productividad

Seguro que tienes cientos de cosas por hacer, pero no todas son igual de importantes. Para no perder el tiempo, asegúrate de que haces una buena organización de tu tiempo de trabajo y sabes que tarea debes abordar en cada momento.
Puedes organizar tu agenda el viernes a última hora o el lunes a primera, pero no te olvides de dejar siempre un poco de tiempo libre para atender a esas cosas urgentes que a buen seguro van a surgir.
Decide cuánto tiempo dedicas a cada tarea

La productividad parte de una buena planificación, y al planificar debes tener en cuenta que no todas las tareas te van a llevar el mismo tiempo. Procura darte un margen de tiempo lógico para cada tarea, pero no te excedas.
Si te das demasiado tiempo al final no estarás rindiendo como debes. En estos casos es mejor que te metas a ti mismo un poco de presión. Al principio puede costarte un poco asignar tiempos a cada tarea, pero acabarás siendo un experto.
Concéntrate en lo que estás haciendo en cada momento

¿Tienes que hacer una llamada, escribir un informe, elaborar un presupuesto? Sea lo que sea que diga tu agenda que debes hacer en este momento, céntrate en ello. Olvídate de todo lo demás, por muy urgente que sea.
Desconecta el móvil y cierra el correo electrónico si es necesario. En este momento nada es más importante que la tarea que estás abordando. Ya tendrás tiempo más tarde de distraerte y hasta de preocuparte por otras cosas.
Trabaja en tu productividad desde primera hora

Si durante los primeros minutos de la jornada siempre te cuesta un poco centrarte, aprovecha el tiempo que tarda en encenderse el ordenador o en hacerse el café para revisar que es lo que tienes que hacer hoy.
Si simplemente has anotado las tareas pendientes en tu agenda, este es el momento perfecto para establecer un orden de prioridades entre ellas. Empieza siempre por las que te resulten más tediosas.
Agrupa las tareas que sean similares

Un truco sencillo para ganar productividad es que agrupes dentro de tu jornada todas aquellas tareas que sean similares entre sí. Esto te permitirá mantener la concentración y trabajar de forma mucho más rápida.
Por ejemplo, en lugar de contestar a un correo electrónico ahora, pasar a otra cosa y luego volver a gestionar el email, dedica un tiempo dentro de tu jornada a esta tarea. Ahorrarás más tiempo del que imaginas.
Haz primero lo que no te gusta

Ya lo decíamos antes. Si quieres ganar productividad, empieza tu jornada centrándote en aquellas tareas que no te gustan demasiado o que se te hacen especialmente pesadas. Si las dejas para más tarde vas a acabar procrastinando.
Como a primera hora estás descansado y tu mente funciona a pleno rendimiento, afrontar esas tareas tediosas no te costará tanto como crees, y tendrás el resto de la jornada para dedicarlo a cosas que te gusten más.
Olvídate de ser multitarea

Productividad y multitarea no se llevan bien. No eres más productivo cuando abordas muchas cosas a la vez. Porque al final no estás centrando tu atención en nada en concreto. Por eso, es mejor que hagas las cosas de una en una.
Céntrate en una cosa cada vez y procura, además, que sean tareas que de verdad le aporten un valor añadido a tu negocio.
Cuidado con los ladrones de tiempo

Son ladrones de tiempo todos aquellos elementos que te sacan de la tarea que estás realizando y te hacen perder la concentración. Por ejemplo, revisar de forma constante la bandeja de correo electrónico o el teléfono móvil.
Establece un tiempo dentro de tu jornada para revisar el móvil y el correo. Esto hará que estés mucho más tranquilo al librarte de interrupciones constantes. Además, te permitirá alcanzar un mayor grado de concentración en tus tareas.
Limita el número de reuniones

Muchos emprendedores abusan de las reuniones con socios, empleados, inversores… antes de fijar una cita piensa si de verdad ese encuentro es realmente necesario. En caso de que así sea, valora hacer una videollamada.
Al reducir el número de reuniones, y hacerlas además de forma remota, estás ahorrando una gran cantidad de tiempo que puedes invertir en sacar adelante otras tareas de valor para tu negocio.











































