Desde que la lubina se cría en piscifactorías, su consumo se ha generalizado gracias a que ha bajado de precio. Una forma excelente de preparar este delicado pescado. Bien con una base de patatas, verduritas o un acompañamiento cítrico, una de las recetas estrella es preparar esta lubina a la donostiarra.
Así, y en caso de que quieras hacer un día un plato algo diferente a lo común o distinto a lo normal en casa, te recomendamos que prepares este pescado como lo hacen los grandes chefs. Es más; si lo hacemos tal cual la receta del chef vasco Gorka Barredo, te aseguramos que se convertirá en uno de tus platos favoritos. Desde MERCA2 te enseñamos cómo podemos preparar esta lubina a la donostiarra.
La lubina a la donostiarra se convertirá en tu plato más buscado

¿Conoces la lubina? Probablemente la hayas probado en más de una ocasión. Incluso creemos que la has comido más veces de lo que imaginabas, aunque ciertamente no es un plato que se coma tan a menudo. Y es que este pescado es uno de los pescados más apreciados, sobre todo para las que son las ocasiones especiales.
Siempre tuvo fama por ser de los más completos para aquellos que se están recuperando de alguna enfermedad, puesto que contiene varias propiedades que lo hacen muy saludable. En esas, lo cierto, es que se trata de un alimento del que si disfrutamos en su temporada podremos saborear al máximo. Uno de sus preparados más gustosos se trata de la lubina a la donostiarra, una receta deliciosa sobre un acompañamiento de patatas que sabemos que no dudarás en repetir. ¿Quieres saber cómo se hace? Sigue leyendo, lo conocemos.
La lubina a la donostiarra no quiere de mucho tiempo; estos son sus ingredientes

Para empezar, comenzaremos diciendo que la auténtica lubina a la donostiarra tiene muchas ventajas y pocos inconvenientes. Se trata de una receta muy fácil de preparar, que no requiere de mucho tiempo ni de grandes ingredientes, que es lo que nos atañe y de lo que mejor se trata en esta ocasión.
Con un sabor riquísimo, lo más importante es que optemos por conseguir la mejor lubina del mercado y que disfrutemos de ella preparando sus acompañamientos. Como tal, esta vez lo que haremos será que irá preparada en conjunto con sus patatas. Estos son los ingredientes que necesitamos (para dos personas):
- 2 lubinas medianas.
- 4 patatas medianas
- 4 dientes de ajo.
- 1 cucharadita de pimentón dulce.
- 3 guindillas de cayena.
- Sal y pimienta.
- Aceite de oliva.
Nuestra lubina a la donostiarra irá acompañada de patatas bien doraditas

Como hemos visto, se necesitan pocos ingredientes para ensalzar el sabor de un buen pescado blanco como es esta lubina que vamos a preparar. Lo vemos, en primer lugar, con las patatas, las cuales son las que finalmente van a dar ese toque maestro a nuestro pescado a la donostiarra. Y, como se suele hacer, necesitamos que estén bien doraditas.
Para ello contaremos con que se vayan haciendo a fuego medio en una sartén con un poquito de aceite, que es también la que le dará ese gusto tan rico al final. Cortadas en rodajas, o bien en estilo panadera, dejamos que las acompañantes de nuestra lubina a la donostiarra se hagan por un tiempo de unos tres minutos, hasta que cojan un poco de color. Se quedarán en el horno.
La lubina necesita que esté bien limpia para su preparado

Una de las claves de este tipo de pescado, también conocido como ‘blanco’, es que debe estar limpio. O lo que es lo mismo; que se procure que no contenga ningún rastro de espinas o de alguna otra parte que no sea carne en sí mismo. Eso hará, como explica el chef Gorka Barredo, que nuestra lubina se encuentre en perfectas condiciones.
Con todo, que el pescado se encuentre limpio también nos permitirá que se cocine mejor, tenga un mejor aspecto visual y, sobre todo, que tenga un sabor excelente en la boca. Al mismo tiempo, también hará porque su cometido a la hora de comerlo en el plato sea mucho más fácil de que no lo esté. La recomendación del chef es que se haga en la pescadería directamente, aunque si lo hacemos en casa debemos procurar retirar la cabeza y la cola y sacar los lomos. Esto es findamental para el resto del preparado.
Precalentamos el horno para nuestra lubina a 200ºC y engrasamos su fuente con un poco de aceite

Como decimos, lo ideal es pedir al pescadero que nos limpie las lubinas de ración dejándolas de una sola pieza, sin la cabeza, aunque también podemos emplear lomos de ejemplares más grandes, unos 200-250 g por persona. Una vez limpio, precalentaremos a una temperatura de 200ºC y engrasamos su fuente o bandeja con un poco de aceite.
Lo que nos dice el chef Barredo, en su caso, es que, al tiempo que hemos dejado al inicio las patatas ya doradas en aceite, también podemos usar ese aceite utilizado para la lubina y embadurnar el recipiente donde se van a hacer durante el tiempo que se encuentre en el horno. El objetivo con ello es que pueda coger ambos sabores, lo que hará que su disfrute final sea todo un éxito.
Hay que colocar el pescado abierto con la piel hacia abajo

Una vez ha transcurrido el tiempo de cocción de las patatas en el horno, pinchamos una y si entra bien el cuchillo, sacamos la fuente del horno. Se coloca la lubina abierta en libro con la piel hacia abajo, sobre la cama de patatas panadera que hemos elaborado a continuación. Como hemos dicho, sería perfecto si usamos el aceite de las patatas para nuestro pescado.
A continuación, y tras haber elaborado finalmente las patatas que acompañarán a esta especialidad de estilo donostiarra, lo que habrá que hacer es usar ese aceite para dorar la lubina con la piel hacia arriba, esto por un tiempo de unos tres o cuatro minutos, siempre y cuando nuestro horno haya sido precalentado previamente a 200ºC.
Le agregamos un poco de sal y se mete nuevamente en la fuente unos 15 minutos

En siguiente orden, y tras haberla colocado boca abajo con la piel de cara al aceite, lo que tendremos que hacer es poner a este pescado de lubina donostiarra una pizca de sal, «para que también juegue un poco con el sabor que irá se cogiendo», comenta Gorka Barredo. Una vez hecho este proceso, tendremos que apagar el aire del horno y se vuelve a meter la fuente unos 15 minutos.
Esto será para que el pescado quede en su punto. El tiempo de cocción de la lubina depende del tamaño de esta, aunque por lo general no debería superar los 18 minutos para que esta quede en su punto óptimo. Como tal, la referencia que hacemos es una lubina de acuicultura de unos 600 gramos con cabeza (que previamente habremos retirado junto a su cola).
Cocina el ajo y la guindilla

Por su parte, mientras se va haciendo nuestra lubina a la donostiarra, lo que podemos ir haciendo es laminar de forma muy fina unos dientes de ajo, que es lo que también le aportará ese sabor y aroma tan gratificante. Al mismo tiempo, mientras se lamina picaremos o cortaremos en aros la guindilla de cayena, anteriormente mencionada.
En su caso, terminaremos por calentar unas cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra en la misma sartén que hayamos cocinado previamente nuestras patatas (con un aceite nuevo) o en un cazo aparte; será ahí cuando echemos el ajo. Esperamos un par de minutos y añadiremos la guindilla.
Añadiremos a nuestro pescado el sofrito y servir con las patatas

Por último, ya solo faltará cerrar nuestro plato. Para ello, y para que termine cogiendo un sabor más especial, lo que haremos será cocinar esos dientes de ajo laminados y la guindilla a fuego medio-bajo. Es importante, por su parte, echarle un ojo, pues pueden quemarse muy rápido. Cuando estén tostados al gusto, quedará la cayena.
Será el momento de añadir la cayena y el pimentón, y lo haremos cocinando toda esa mezcla durante un tiempo de unos 30 segundos, mientras removemos para mezclar bien todos los ingredientes. Para finalizar, con la sartén retirada del fuego seguimos removiendo. Será el paso de bañar la lubina a la donostiarra con el sofrito que hemos preparado. También podemos agregar un poco de perejil fresco a este combinado con sus patatas. Se puede acompañar de un buen vino blanco. ¿Qué te parece?