Tether no lanzará su propia blockchain. Paolo Ardoino, consejero delegado de Tether, el emisor de la mayor stablecoin del mercado, ha desmentido este sábado un análisis de CoinMarketCap que situaba a la compañía en la carrera de las stablechains.
Son redes creadas con un único objetivo: mover dólares digitales de forma económica. El asunto importa más de lo que parece porque Tether emite USDT, la stablecoin con mayor capitalización del mundo, un criptoactivo diseñado para valer siempre un dólar.
El rumor no era caprichoso. La investigación agrupaba a Tether con Stripe y Circle, dos pesos pesados de los pagos digitales, y sostenía que las tres empresas querían controlar la infraestructura por la que circulan sus tokens. Entre las tres habrían recaudado más de 1.000 millones de dólares para ese propósito.
La confusión venía de dos proyectos concretos. Tether ha apoyado Plasma y Stable, dos blockchains de stablecoins con enfoques distintos. Stable se dirige a instituciones y utiliza USDT para pagar las tarifas de red. Plasma apunta al público minorista y recaudó unos 373 millones de dólares en una venta de tokens.
Qué dice Paolo Ardoino sobre la blockchain de Tether
En un mensaje publicado en X, Ardoino insistió en que Tether no está construyendo ninguna blockchain ni tiene planes de hacerlo. La compañía prefiere mantenerse agnóstica y apoyar múltiples redes para sus stablecoins.
Financiar una red no es lo mismo que operarla. El propio Ardoino remarcó esa diferencia después de que el análisis circulara con fuerza en redes sociales y foros del sector.
Tether no quiere convertirse en una aduana: prefiere pagar peajes a cambio de que USDT siga circulando por decenas de redes.
Ese matiz no es menor. Tron y Ethereum siguen moviendo la mayor parte del suministro de USDT, una ventaja que Tether ha explotado durante años sin necesidad de mantener una red propia.
Stripe y Circle sí apuestan por sus propias stablechains
Del otro lado, Stripe y Circle sí parecen decididas a levantar sus propias infraestructuras. Stripe lidera ese grupo con Tempo, una blockchain de pagos que ya procesa pagos en stablecoin para los repartidores de DoorDash.
Circle le sigue con Arc, una red orientada a la liquidación institucional. Las dos compañías comparten una lógica: controlar el riel por el que viaja el dinero digital reduce costes y dependencia de terceros.
La diferencia con Tether es estratégica. Una cadena propia captura las comisiones, pero también concentra riesgos técnicos y regulatorios en un único punto.
Por qué Tether prefiere no tener red propia
No es una decisión ingenua. Según los cálculos de CoinMarketCap, los usuarios que mantienen USDT pagan alrededor de 2.900 millones de dólares al año en comisiones a otras blockchains. Si Tether tuviera su propia red, ese dinero podría quedarse en casa.
Aun así, Tether renuncia a ese ingreso para conservar su mayor ventaja: la distribución. Su capitalización de mercado ronda los 183.000 millones de dólares y se mantiene líquida en decenas de plataformas al mismo tiempo. Esa agilidad también le permitió congelar USDT en Tron junto a la OFAC, la oficina de control de activos extranjeros de Estados Unidos, cuando los reguladores lo pidieron.
La neutralidad, en este negocio, también es un negocio.
Sin embargo, la presión competitiva no desaparece. Circle está ganando mercados importantes con USDC, y en Europa el token de Tether fue deslistado por Revolut bajo MiCA, el reglamento cripto de la Unión Europea.
La respuesta de Tether ha sido apostar por la confianza: logró este mes su primera auditoría limpia de KPMG. Es un movimiento que dice mucho sobre sus prioridades en plena pugna por el mercado europeo.
Para el inversor medio, la noticia tiene una lectura práctica. USDT seguirá dependiendo de redes como Ethereum o Tron, con sus comisiones y tiempos de procesamiento. También implica que Tether no se encerrará a corto plazo en una infraestructura propia que pudiera alterar la disponibilidad del token.
La pregunta de fondo es cuánto tiempo podrá sostener esa neutralidad. Si grandes mercados optan por redes controladas por emisores regulados, Tether podría verse obligada a elegir entre la distribución actual y una infraestructura propia.




