El robo de tokens de IA ya provoca cargos millonarios a empresas que no detectan la anomalía durante horas.
Claves de la operación
- El fraude convierte una clave robada en facturas al límite. Unit 42 documenta incidentes con cargos cercanos al millón de dólares antes de contener el ataque.
- Las estaciones de transferencia sostienen el mercado ilegal. Revenden acceso a modelos avanzados con descuentos de hasta el 97%, según Vectoral.
- El historial de chats corporativos queda expuesto. Los atacantes acceden a documentos y conversaciones confidenciales, con riesgo de espionaje.
El fraude que convierte la factura de IA en un agujero sin fondo
Unit 42, la división de seguridad de Palo Alto Networks, publica el informe «Token Jacking: How Cybercriminals Could Be Stealing Your AI Resources». El estudio describe cómo los estafadores aprovechan el crecimiento de la IA en empresas europeas y estadounidenses para ganar millones.
En los servicios de nube, un usuario se autentica con nombre y contraseña y genera claves automáticas para que las aplicaciones accedan sin iniciar sesión. Los criminales buscan estos accesos mediante phishing, robo de datos o hackeos. Una sola clave comprometida basta para tomar el control del plan contratado.
Al consultar un modelo de IA se consumen tokens: las unidades en las que se dividen preguntas y respuestas. Los modelos avanzados cobran más por token. Muchos servicios no imponen límites duros de gasto por defecto.
Sysdig documentó un aumento del 376% en el robo de credenciales dirigidas a servicios de IA entre el cuarto trimestre de 2025 y el primero de 2026. Las facturas diarias superaron los 100.000 dólares con modelos de alto rendimiento.
Unit 42 ha observado estaciones que generan decenas de millones de solicitudes de tokens. Los atacantes integran credenciales robadas en cuestión de minutos, y los cargos se acercan al millón de dólares antes de que la organización detecte la anomalía.
Una sola clave robada basta para convertir un plan de suscripción en un canal de facturación ajena.
Las estaciones de transferencia: el mercado paralelo que revende el acceso robado
Las estaciones de transferencia son servicios intermediarios que revenden acceso a modelos de IA a precios reducidos. Según Vectoral, los descuentos alcanzan el 97%. Los criminales cobran a los compradores mientras las empresas asumen el coste real.
El robo se ha convertido en un negocio organizado. Hay un mercado paralelo donde se compran y venden accesos a modelos avanzados. Los investigadores advierten de actores con recursos que buscan espionaje corporativo o financiero.

Qué se juegan las empresas españolas ante un fraude que escala con la adopción de IA
En España, la adopción de IA generativa avanza con rapidez, sobre todo mediante APIs de proveedores globales. La dependencia de claves automáticas expone a las empresas españolas al mismo vector de ataque. Indra, a través de Minsait, compite en ciberseguridad con firmas como Palo Alto Networks, pero la protección contra el robo de tokens sigue siendo, en gran parte, una decisión de configuración del cliente.
El historial de chats representa otro riesgo. Cualquier documento confidencial subido a un chat de IA queda bajo control del atacante. La exposición no se limita al coste inmediato: la fuga de información estratégica puede ser más cara que la factura.
Las empresas no solo deben vigilar el consumo. Deben imponer límites duros, rotar claves, y auditar accesos. La mayoría de las empresas tienen expuestas sus claves sin una monitorización básica.
El próximo informe de Unit 42 o la evolución de los controles en la AI Act marcarán si el robo de tokens se contiene o se consolida como la ciberestafa más rentable de la era de la IA.




