Los frutos secos son fundamentales para una dieta saludable y equilibrada, y los expertos suelen recomendar consumir un puñado al día par obtener todos sus beneficios. Son ricos en ácidos grasos insaturados, y otros nutrientes excelentes para la salud. Además, son un bocado crujiente y delicioso, que come sin esfuerzo, y son fáciles de guardar para llevar a cualquier sitio. Son un snack ideal, entre otras, pero también se pueden incorporar a muchos platos para darle un extra de nutrientes y de sabor.
QUÉ PUEDEN HACER LOS FRUTOS SECOS POR NUESTRA SALUD

Consumir frutos secos puede hacer mucho por nosotros. Estos son algunos beneficios reconocidos por varias investigaciones:
- Reducen los niveles de colesterol y triglicéridos, dos sustancias que tienden a acumularse y formar depósitos de placas en las arterias.
- Disminuye la inflamación relacionada con la enfermedad cardiaca.
- Mejora la flexibilidad del revestimiento de las arterias.
- Reduce el riesgo de desarrollo de coágulos sanguíneos que derivan en ataques cardiacos e ictus.
Sin embargo, como todo, en exceso puede ser perjudicial.
PRECAUCIÓN CON ESTE FRUTO SECO

Hay un fruto seco en concreto que puede resultar dañino si no se controla su consumo. Hablamos de las almendras, un fruto seco muy consumido en todo el mundo de maneras muy diferentes. Las almendras se usan mucho en la elaboración de diferentes postres, aunque también se suelen comer como snack, tanto crudas, como tostadas o fritas. Son una gran fuente de nutrientes, vitaminas y antioxidantes, como flavonoides, vitamina E y minerales. Además, están muy ricas, por lo que corremos el riesgo de pasarnos. Las almendras tienen también un elevado contenido graso, por lo que un exceso no es muy recomendable. Pero hay otros motivos por los que no se deben comer demasiadas almendras.
AUMENTO DE PESO

Las grasas que contiene este fruto seco es grasa buena y saludable, pero si consumimos almendras de forma descontrolada, podemos empezar a experimentar un aumento de peso no deseado. Por cada 100 gramos de este producto aportamos al organismo unas 225 calorías y 50 gramos de grasas. Esta cantidad se incrementa si elegimos almendras fritas, que además se comercializan cubiertas de sal, lo que la convierte en un alimento mucho menos recomendable. Según los expertos, si se comen 100 gramos de estas almendras al día, se puede engordar hasta medio kilo por semana.
INTERACTÚA CON CIERTOS FÁRMACOS

Uno de los minerales que contienen las almendras es el manganeso, que también está presente en otros frutos secos. Por eso, si consumimos demasiada cantidad es te alimento, podemos estar interfiriendo en la efectividad de determinados medicamentos. Por ejemplo, los laxantes, los antiácidos, los tranquilizantes o los medicamentos para la tensión. Si tomamos diariamente algún fármaco para tratar alguna dolencia crónica, lo mejor es consultar previamente con un médico o con un dietista nutricionista.
SOBREDOSIS DE VITAMINA E

La vitamina E es un antioxidante necesario para las células, pero las almendras contienen tanta de esta sustancia que si se comen en exceso, se puede producir una sobredosis de esta vitamina que, a diferencia de otras, no se expulsa por la orina. Los síntomas de un exceso de vitamina E son visión borrosa nocturna, letargo, hinchazón abdominal o diarrea. Esta sustancia se encuentra también presente en las espinacas, los aguacates y los huevos, así que hay que tener cuidado con la combinación de estos alimentos.
PROBLEMAS GASTROINTESTINALES

La almendra es un fruto seco que además de contener grasas saludables, vitaminas y minerales, es especialmente rica en fibra, sobre todo si se consume con su característica piel marrón. Si se consumen en la cantidad adecuada son ideales para regular el tránsito intestinal, pero si nos pasamos de la raya pueden llegar a provocar distensión abdominal, dolor de barriga y digestiones difíciles. Para evitarlo, además de reducir la cantidad, se recomienda tomar bastante agua.
REDUCE LA ABSORCIÓN DE ALGUNOS NUTRIENTES

Por último, otro problema de este fruto seco es que puede llegar a interactuar con algunos minerales e impedir su correcta absorción en el intestino. Por ejemplo, puede interferir con el magnesio, el zinc o el calcio, entre otros. Una buena alternativa es tomar las almendras entre horas, como picoteo aislado.












































