Gran Hermano vive momentos de cambio, la cadena de Paolo Vasile dejará en barbecho al que consideraba su ‘niño mimado’ hasta hace muy poco. La edición menos vista de la historia del reality nos ha hecho pensar en lo desdichado de la vida, en algunos casos, que además, se ha cebado (y mucho) con algunos de sus participantes.
Adicción a las drogas, al juego, al sexo y hasta una muerte inesperada por el arrollamiento desafortunado de un tren. Este es el trágico destino de algunos de los participantes de Gran Hermano.
Ismael Beiro

Nadie jamás olvidará la figura de Ismael Beiro. ‘Zeppelin TV’ y Telecinco todavía en estos días recuerdan con especial cariño al gaditano que se alzase con los primeros 20 millones de pesetas del premio de la edición piloto, la más vista de su historia. Pasados los años de su triunfo, Beiro sufrió un tremendo accidente de moto que casi acaba con su vida.
El de Cádiz colisionó contra un vehículo entre las calles Juan Bravo y Serrano, en pleno barrio de Salamanca (Madrid). Su cuerpo fue trasladado a toda velocidad al hospital de la Princesa, en la capital, donde ingresó con pronóstico grave. Por suerte para él y los suyos, Beiro paulatinamente, fue recuperándose. En estos días se encuentra a la perfección.
Amor Romeira

Amor Romeira, la fiera de Fuerteventura. Es complicado eliminar del imaginario colectivo el vídeo de presentación de una chica de 18 años que se presentaba como tal pero que en realidad ingresaba a la casa para cumplir el sueño de reasignar su sexo. Convertida en toda una mujer, Romeira, tal y como confiesa ella misma «siempre he levantado muchas pasiones, envidias y odios».
Encontrándose en su patria chica, hace ahora casi seis años, Amor Romeira fue apuñalada por una mujer que tenía, siempre según ella, antecedentes penales. La polémica exconcursante tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario donde le practicaron 21 puntos de sutura entre el muslo y el costado izquierdo.
Hace apenas unas meses, la propia Romeira informó a sus seguidores a través de Instagram que «la chica que me apuñaló ha aparecido muerta en la cárcel.Te preguntas tantas cosas… ¿Por qué me tuviste que hacer esto? Ahora que la perdone Dios».
Gustavo Fernández lo más triste de Gran Hermano

La muerte de Gustavo Fernández, hace más de once años, dejó conmocionado al mundo de la televisión, la prensa y el propio público seguidor del programa Gran Hermano. Su edición, la cuarta, todavía gozaba de una popularidad tremenda y su breve relación con Sonia Arenas (la primera expulsada de la edición) hizo que su presencia en los platós fuese una constante.
El stripper se encontraba en el tren que iba de Madrid a Santander acompañado de su amiga, Mónica. Los jóvenes debían hacer transbordo en Estella, y en lugar de utilizar el pasadizo subterráneo, cruzaron las vías, con la mala suerte de que un tren pasaba justo en ese momento y arrolló a ambos causándoles la muerte.
Raquel y Noemí

Noemí Ungría y Raquel Morillas fueron la pareja más famosa de la tercera edición de Gran Hermano. La curiosidad de su historia y lo que llamó la atención del público es que una mujer, en primera instancia heterosexual, se enamoró de Raquel Morillas, una joven homosexual.
Ambas confesaron su amor en ‘Crónicas Marcianas’ y unos meses después, en junio de ese mismo año, sufrieron un tremendo accidente en la carretera de Girona, concretamente a la altura de la localidad de Argentona. La peor parada del accidente en el BMW Z4 fue Raquel Morillas, quien todavía hoy tiene secuelas físicas. Además, hace apenas unos meses, se sentó en el plató de ‘Deluxe’ para relatar su adicción al juego.
Enrique, el médico de Gran Hermano

El pasado mes de marzo saltaban todas las alarmas en las redes sociales después de que el diario ‘Huelva Hoy’ publicase en exclusiva que Enrique Ramos, conocido cariñosamente como Quique, había tenido un grave accidente de tráfico. El exconcursante de Gran Hermano se encontraba conduciendo en la Autopista del V Centenario que une Sevilla con Huelva, su tierra natal, cuando se le cruzó un caballo.
El propio medico tuiteó, desde el hospital: «Estoy bien dentro de lo que cabe. A todos los que me quieren, estoy bien dentro de lo que cabe. Estoy ingresado. Un malnacido ha dejado un caballo suelto en la A-49. Este es el resultado».
Nicky Villanueva

Era el blog de Kiko Hernández el que recogía en exclusiva la noticia de que Nicky Villanueva, de la sexta edición de Gran Hermano, había sido agredido por un grupo de hombres en plena calle. A consecuencia de la golpiza, Nicky relató haber perdido la visión de un ojo.
«Estoy hundido psicológicamente y muy bajo de moral», confesaba el polémico asturiano. La que fuera su compañera de casa (aunque en años diferentes) y de platós, Sonia Arenas, relataba lo siguiente: «unos sujetos que no conocían de nada, ya dentro del local, comenzaron a meterse con los amigos de Nicky, él solamente dio la cara por ellos y aparentemente se quedó ahí la cosa, como una pequeña discusión».
Julián Mejías

Julián Mejías fue uno de los concursantes más divertidos de la quinta edición del reality de Telecinco, recordado, entre otras cosas por la presencia de Aída Nizar y la ganadora, Núria (Fresita). La casa más famosa de España se tronchaba de risa con las salidas de tono del de Tarragona. Una vez fuera del concurso y con todo el dinero amasado, el joven invirtió en un bar de copas.
Un tiempo más tarde, los medios de comunicación se hacían eco del presunto problema de adicción a la cocaína por parte de un exparticipante de Gran Hermano cuya inicial era la J. Apenas unos días después, el propio Mejías entonaba el mea culpa y confirmaba en un plató de televisión que él era «J».
Igor Basurko, Gran Hermano 14

Un año y tres meses de prisión y una multa de 320 para el exconcursante de Gran Hermano, Igor Basurko tras haber sido declarado autor de una presunta estafa por realizar pagos por un importe de casi 3.000 euros con las tarjetas que supuestamente sustrajo a una mujer con la que había tenido una primera cita.
Un tiempo después de ese primer encuentro, la joven se dio cuenta de que había movimientos en su cuenta bancaria por valor de casi 3.000 euros cargados a la empresa EKSA, un centro de apuestas y de juegos online. Los resultados de la investigación concluyeron que la IP del ordenador investigado era la de Igor Basurko. La realidad, de nuevo, supera la ficción.

















































































