jueves, 8 diciembre 2022 4:23

El IBEX contra Sánchez, España en estanflación y guerra económica del G7

Aquí estamos un lunes más en este repaso por la actualidad económica tras un fin de semana en el que el Gobierno español ha decidido celebrar un Consejo de Ministros extraordinario para aprobar un plan anticrisis que, aunque se disfrace de programa de rescate familiar, en realidad no es nada más que un intento desesperado de evitar la sangría electoral, una vez que el espejismo económico se ha desvanecido. La debacle del PSOE andaluz nos ha traído una bajada de impuestos de la electricidad que, aunque tenga trampa, siempre es bienvenida.

IVA: AHORA SÍ SE PUEDE

Nada más conocerse los resultados de los comicios andaluces, hace justo una semana, Pedro Sánchez dio orden a sus ministerios económicos para que ampliaran el denominado Plan Nacional de respuesta a las consecuencias de la guerra en Ucrania. La mayoría absoluta del PP en la comunidad autónoma que siempre ha sido un fortín socialista hizo que el presidente del Gobierno decidiera no sólo ampliar el citado plan hasta septiembre –como tenía previsto– sino  incorporar nuevas medidas para intentar comprar votos de forma desesperada.

El gran anuncio es la rebaja del IVA de la electricidad al 5% (algo que hasta hace pocos meses la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, decía que no permitía Bruselas), junto con el cheque de 200 euros para rentas bajas y un impuesto a las empresas eléctricas. Estos son los grandes anuncios que han copado los titulares de los principales medios de comunicación, pero tienen trampa, como todo lo que hacen los burócratas cuyo único objetivo es mantener el despacho, el sueldo y el coche oficial.

CHEQUE TRAMPA

Comencemos por el cheque a familias con menos recursos. Lo primero que hay que decir es que, una vez leído el BOE en el que se publica el Real Decreto Ley, el dinero sólo podrán solicitarlo aquellos asalariados, autónomos y parados inscritos como demandantes de empleo en los registros del SEPE y que residan en hogares en los que la suma de las rentas que perciban todos los convivientes haya sido inferior a 14.000 euros en 2021, y cuyo patrimonio, una vez descontada la vivienda habitual, no supere los 43.196,4 euros. Quedan excluidos aquellos que cobran el Ingreso Mínimo Vital (IMV) o sean pensionistas. 

En cuanto al castigo fiscal a las grandes eléctricas, el globo sonda lleva planeando desde hace semanas sobre el cielo del Palacio de La Moncloa pero no verá la luz, al menos hasta el próximo año y se tramitará a través de una proposición de Ley. 

el castigo fiscal a las eléctricas no llegará, al menos, hasta 2023 y se hará mediante una leyque psoe y podemos llevarán al congreso

La razón es simple: el Tribunal Constitucional (TC) ya tumbó una subida del Impuesto de Sociedades realizada por Cristobal Montoro cuando era ministro de Hacienda, porque fue aprobada, precisamente, mediante un decretazo, en lugar de hacerse mediante una ley con sus correspondientes trámites parlamentarios. De esta forma PSOE y Podemos evitan que eléctricas, gasistas y petroleras puedan llevar la subida fiscal a los tribunales.

Sin embargo esta medida, a todas luces populista, puede generar el efecto contrario al que pretende, ya que cuando se suben los impuestos a las empresas cuyos bienes y servicios tienen una demanda relativamente inelástica (como el del suministro de electricidad), las corporaciones tienen capacidad para trasladar estos costes fiscales a los precios. De esta forma el efecto reductor sobre la inflación no se produce y, además, los consumidores ven como aumentan sus facturas a pesar de la citada rebaja del IVA.

LA ELECTRICIDAD

La propia ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, desveló está clave cuando la pasada semana señaló que reducir el IVA no va a tener un gran efecto sobre las facturas eléctricas de hogares y empresas. La denostada ministra –que tiene todas las papeletas para salir en la próxima crisis del Gobierno– admitió que las tensiones en los precios van para largo porque hay factores estructurales.

Los mismos que nos decían que los problemas eran coyunturales y que se disiparían en unos meses defienden ahora que hay factores subyacentes (estructurales) que van a seguir encareciendo la energía. Culpan a Vladimir Putin para ocultar sus errores en política energética, apostándolo todo a las renovables, demonizando el gas y la nuclear y fiándolo todo a un gas que ahora escasea por decisión propia. 

Estas medidas, junto con la reducción del importe del abono transporte tras años de subidas salvajes, se presentan en un momento en el que la economía española constata su estado catatónico. Los últimos datos del INE no dejan lugar a la duda: la estanflación es un hecho y la demanda interna se desploma.

El crecimiento trimestral del PIB entre enero y marzo fue del 0,2% y el consumo de los hogares cedió un 2%, constatando el cambio de ciclo tras crecer un 1,5% en la última parte de 2021. Este era el «crecimiento robusto» del que hablaba Nadia Calviño hasta hace pocas semanas. Tendremos que acostumbrarnos a la mentira oficial.

ASALTO AL INE Y A INDRA

El diario El Confidencial asegura que la vicepresidenta económica va a apartar al presidente del INE, tras meses en los que tanto ella como la responsable de Hacienda, le lanzan dardos porque consideran que los datos de Contabilidad Nacional están sesgados a la baja. La recaudación tributaria va como un tiro y en lugar de atribuir este récord a la inflación, en el seno del Gobierno se apunta al mensajero. La idea es poner al número dos del ministro de la Seguridad Social, José Luis Escrivá, al frente del organismo «independiente».

Un asalto a la institución que se completa con el golpe de mano en Indra, el grupo militar que acaba de sufrir una revolución en su consejo de administración después de que Amber Capital, el fondo de inversión que controla Prisa haya apoyado a la SEPI –dependiente de Hacienda– para aumentar su participación en la compañía que preside Marc Murtra. Un movimiento que ha confirmado que el ruido de sables tenía razón de ser y que ha penalizado a Indra en el mercado, con un batacazo bursátil histórico.

LA CONSPIRACIÓN DEL IBEX

Con este panorama, el equipo de fontaneros del Palacio de La Moncloa, dirigido por Felix Bolaños y el propio Sánchez, han decidido lanzar una campaña de comunicación en la que culpan a los grandes del IBEX de haberles abandonado, denunciando una especie de conspiración de los grandes poderes para sacar de escena a un Gobierno «de progreso» y que, además, es sostenible, resiliente e inclusivo. Sin darse cuenta de que, si esto fuera cierto, los mismos amos oscuros que quieren derribar al Ejecutivo serían aquellos que previamente le habrían entregado las llaves del castillo. ¿Es una confesión? Juzguen ustedes mismos.

Si dejamos el circo español y ponemos la mirada en el plano internacional la situación no es mucho más halagüeña. Los países del G7 siguen debatiendo cómo limitar el precio del petróleo ruso, un objetivo liderado por EEUU y al que se opone Alemania, que ve cómo poco a poco se va cumpliendo el guión de su apocalipsis energético. Estamos en pleno verano y el Ejecutivo germano ya ha tenido que pasar a la fase dos de su plan de emergencia, el paso previo a establecer racionamiento de consumo eléctrico a los hogares y las empresas.

VETO AL ORO RUSO

Otra de las iniciativas que debaten los líderes occidentales es prohibir las importaciones de oro procedente de Rusia, ya que el metal amarillo es fundamental en la nueva estrategia económica del Kremlin tras el bloqueo de las reservas de su banco central, primera sanción y más relevante desde que se inició la intervención militar en Ucrania. China, India y Turquía aplaudirán sin duda esta medida, ya que les permitiría potenciar sus mercados a costa del suicidio europeo asistido por el Tio Sam.

Todo ello mientras los socios europeos buscan desesperadamente carbón para quemar en sus centrales térmicas y así garantizar el suministro eléctrico de cara al próximo invierno. A partir del 10 de agosto la Unión Europea dejará de adquirir este hidrocarburo a Rusia, país que proporciona en estos momentos la mitad del carbón que consume el Viejo Continente. Alemania, Polonia, Italia, Holanda y Grecia son los primeros países que han manifestado su intención de reabrir plantas térmicas y el problema es que, tras años de abandono institucional, ahora no hay suficiente oferta para tanta demanda. 

En cuanto a los mercados financieros la semana viene cargada de referencias importantes para los inversores, destacando las comparecencias de los banqueros centrales en el foro anual que celebra el BCE en la localidad portuguesa de Sintra. En España e Italia se seguirá con atención esta cita por si ofrece novedades respecto a la prometida «herramienta antifragmentación» que quiere poner en marcha la institución que preside Christine Lagarde para seguir manteniendo la deuda del sur con respiración asistida una vez que comiencen las subidas de tipos y ponga fin al actual plan de compra de activos.


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