La sopa juliana es una buena opción para una cena sana y rica, que además ayuda a combatir el frío de esta época. Este rico plato de cuchara se realiza a fuego lento de manera tradicional con muchas verduras, son unos ingredientes muy sencillos que resultan de lo más reconfortante y también sabrosa. Lo mejor, es que estará lista en menos de media hora. Así que, nos ponemos manos a la obra, y te contamos todos los pasos para realizar este delicioso plato.
Sopa juliana, receta tradicional y saludable

La sopa juliana es una receta tradicional y saludable repleta de verduras. Su nombre viene del famoso corte «en juliana», que no es más que cortar en tiras finas. Lo que se consigue es una sopa repleta de tiras de diferentes verduras que, combinadas entre sí, dan lugar a este plato tan especial. Es muy fácil y rápida de preparar, ya que estará lista en menos de media hora. Además, es nutritiva, ligera, saludable y está deliciosa. Elaborada 100% con ingredientes vegetales, es apta para veganos.
Consejos para elaborar una sopa de verduras

Los ingredientes que podemos usar para esta receta de sopa en juliana son totalmente variables. En este caso usamos las que tengamos a mano. Eso sí, el cilantro y perejil trata de usarlos a toda costa, porque dan mucho sabor. Otra opción es agregarla bacon, pero si vas a hacer una sopa de verduras para adelgazar, si eres vegetariano o simplemente no quieres, pues no es para nada necesario que se lo pongas. También podéis añadirle unos trocitos de un buen pan frito. Para este tipo de sopa, el pan castellano, de trigo blanco, va muy bien.
Ingredientes para hacer sopa juliana

Es una receta sencilla de preparar, saludable y con un sabor delicioso. Los vegetales nos dan mucho sabor, sabor saludable del bueno. Estos son los ingredientes que necesitas para elaborarla:
- 1 cebolla
- 1 chirivía
- 1 nabo
- 1 puerro
- 1 zanahoria
- 2 ramas de apio
- 1/4 de col o repollo si es pequeña, y menos cantidad si es grande
- 800 ml de agua o caldo de verduras casero
- Aceite de oliva y sal
Preparación de la sopa juliana

Comenzamos a elaborar esta sopa juliana pelando la cebolla. La cortamos por la mitad y después en tiras finas, es decir, en juliana, que es el tipo de corte que da nombre a esta receta. Luego pela con ayuda de un pelapatatas la chirivía, el nabo y zanahoria y córtalos en tiras finas. Le sacamos las raíces al puerro, retiramos la primera capa y separamos la parte blanca de las hojas verdes.
La blanca es la que utilizaremos para esta receta, cortada por la mitad y después en medias rodajas. La parte verde se puede reservar para preparar un caldo para otra receta. Lava las ramas de apio, córtales los extremos y después en rodajas finas o en tiras, como prefieras. Corta la col en tiras finas y, si son muy largas, pártelas.
Cocinamos todas las verduras

En una olla ponemos un poco de aceite de oliva a fuego medio-suave. Cuando esté caliente incorpora todas las verduras: la cebolla, la chirivía, el nabo, la zanahoria, el puerro, el apio y la col. Le agregamos sal y cocínalas durante unos 10 minutos. Un truco que hace que la sopa tenga más sabor aún es dejar de removerlas un rato para que las que están más abajo se peguen un poquito. Después removemos las verduras, y cuando estén un toque dorado seguimos con el siguiente paso.
Añadimos agua o caldo a la sopa juliana

Para continuar realizando esta sopa juliana, añadimos el agua o el caldo y lo ponemos a fuego alto. Cuando esté hirviendo bajamos para que esté suave. Tapa la olla y cocina la sopa durante unos 20-25 minutos. Si prefieres que las verduras no estén excesivamente tiernas e incluso un poco «al dente», es decir, con algún toque crujiente aún, déjalas unos 20 minutos. Si, por el contrario, las prefieres más tiernas, cocínalas más, por ejemplo, 25 minutos. Asegurarte del punto probando cómo está y además puedes rectificarla de sal.
Con qué acompañar la sopa juliana

Opcionalmente, puedes decorar cada plato de sopa con un poco de perejil o cilantro fresco, picado finamente. Lo ideal es servir la sopa juliana bien caliente, pero si la preparamos en épocas de poco frío no es necesario. Es una sopa que también se puede tomar en primavera y verano. Hay quienes añaden una cucharada de vino blanco al plato, que le sienta muy bien.
Cómo conservar la sopa juliana

Finalmente, te aconsejamos que si se prepara la sopa de un día para otro, las verduras absorben el caldo y la sopa queda muy espesa. Basta con añadir un poco de agua cuando la volvamos a calentar. Si deseas conservarla por más tiempo, se puede congelar. Ten en cuenta que la congelación propicia la concentración de sabores, por eso es preferible disminuir la sal y los aderezos intensificadores. Podrás añadir estos ingredientes antes de servirla. Por último, el período máximo de conservación de una sopa es de tres meses.












































