En unos días se cumplirá una década de uno de los momentos más surrealistas de la historia radiofónica española. En el verano de 2008 “La Roja” enfilaba la Eurocopa que acabó ganando, pero la fase clasificatoria se había convertido en un drama con Luis Aragonés siendo linchado por la prensa deportiva tras la caída de Raúl. Juan Antonio Alcalá, ex delfín en ‘El Larguero’ de José Ramón de la Morena, se posicionó en el programa de la Cadena SER a favor del seleccionador y el de Brunete en contra. Sin embargo un mero debate futbolístico acabó como el Rosario de la Aurora entre el reportero y el locutor, que se enzarzaron en una bronca personal con referencias a las notas que alcanzaron en la universidad.

Dos años después, cuando la SER preparaba su cobertura para el Mundial (que volvió a ganar la selección, ya sin Aragonés) Paco González dejaba la emisora y se llevaba consigo a medio centenar de periodistas, entre ellos un alicaído Juan Antonio Alcalá, que regresaba por la puerta grande a las noches deportivas, esta vez como presentador titular de ‘El Partido de las 12’. Sin embargo el programa no alcanzó la audiencia esperada y su trayectoria estuvo salpicada por dos polémicas que afectaron a Alcalá y a COPE. La emisora tuvo que llegar a acuerdos extrajudiciales con el Espanyol, al que el locutor le acusó de amañar un partido, y con el Barcelona, al que la emisora le desembolsó 200.000 euros por insinuar que el Real Madrid iba a exigir más medidas contra el dopaje por algunos jugadores culés.

La emisora sacó una nota de prensa en la que explicaba que “COPE y el Sr. Alcalá (director del programa) se allanan parcialmente a las pretensiones formuladas por el F.C. Barcelona y ejercitadas en el Juzgado de 1ª Instancia número 34 de Barcelona, Autos 670/2011, y declaran que en las próximas 48 horas procederán a consignar en el referido procedimiento, el importe de 200.000 euros en que valoran los daños y perjuicios causados”. Alcalá señaló que la información provenía del “seno del Real Madrid”, pero José María García apuntó al centro del palco del Bernabéu. 

EL TRIPLE SALTO DE ALCALÁ

Alcalá regresó hace unos días a COPE para informar sobre las elecciones de la Real Federación Española de Fútbol, tanto en los informativos de la casa como en ‘El Partidazo’. El periodista vuelve a convertirse en un soldado raso tras su segundo año sabático. El primero fue el cierre de una etapa nocturna decepcionante, con escala durante un año en Miami, y este segundo se produce tras su colaboración diaria en los espacios matinales de Buruaga y Herrera.

Pero no solo la vida pública de Alcalá ha cambiado, sino también la privada. En 2015 el periodista daba un triple salto para atreverse a salir del armario en un mundo tan machista como el futbolero: “Doy este paso tan difícil por si puede servir de ayuda. Este es un tema tabú en el deporte y el periodismo deportivo. Parece que no existe y no es así. Si alguno de los chicos, de 18 o 20 años, que van a entrar este verano de becarios en los medios de comunicación o cualquier chaval que esté en la escuela de fútbol del Real Madrid, el Barça o el Atleti están sufriendo porque se sienten raros o diferentes, quiero que puedan tener el ejemplo de alguien que se ha movido en este ámbito siendo gay”. 

Al año siguiente confirmaba su felicidad por haber hecho pública su condición sexual, pero se lamentaba de que no hubiese podido conseguir el testimonio de un futbolista que no se atrevía a dar el paso: “He tirado la toalla con el fútbol profesional. El fútbol, como los toros, ha decidido que quiere seguir instalado en el siglo XIX, y pasarán décadas hasta que alguien se atreva a dar un paso hacia la modernidad, y yo no estaré aquí para verlo”.