El selectivo español ha dado un golpe de timón este viernes. El Ibex 35 ha avanzado un 0,92% en la media sesión y coquetea con los 18.450 puntos, a apenas 34 enteros del cierre récord del 17 de abril (18.484,5) y a 125 de los 18.573 puntos que marcó en intradía el 27 de febrero. La bolsa española se ha dejado llevar por el optimismo que ha desatado el principio de acuerdo entre Estados Unidos e Irán para mantener el alto el fuego y la reapertura del estrecho de Ormuz.
El acuerdo, anunciado anoche por la Casa Blanca, compromete a ambas partes a extender la tregua dos meses más y a iniciar conversaciones sobre el programa nuclear iraní. El petróleo ha reaccionado con una caída inmediata: el barril de Brent se abarató un 1,52%, hasta 92,29 dólares, y el West Texas Intermediate cedió un 1,51%, hasta 87,56 dólares. La menor presión en los costes energéticos ha sido el combustible perfecto para los valores más sensibles a los precios del crudo y a la geopolítica.
Un respiro geopolítico que impulsa a las aerolíneas y a la banca
El parqué madrileño ha premiado sobre todo a las aerolíneas. Amadeus se disparó un 4,63%, IAG sumó un 1,53% y Aena escaló un 2,46%. La reactivación del tráfico aéreo y marítimo –con Ormuz como arteria clave del comercio mundial– ha disparado las expectativas en un sector que llevaba semanas lastrado por los recargos de combustible y los desvíos de rutas.
La banca también se benefició del optimismo: BBVA se anotó un 1,81% y CaixaBank un 1,53%. Los inversores interpretan que un entorno de menor tensión energética alivia las presiones inflacionistas y permite a los bancos centrales un margen más amplio para rebajar tipos a medio plazo, lo que favorece los márgenes de intermediación financiera.
Los inversores han comprado la idea de que la distensión en Oriente Medio traerá un alivio en los costes energéticos y despejará las rutas comerciales.
Iberdrola dibuja un horizonte de 21.000 millones de beneficio y 15.000 en dividendos
En el plano empresarial, la junta de accionistas de Iberdrola ha sido el otro gran foco. Ignacio Sánchez Galán ha elevado las expectativas y ha comprometido 21.000 millones de euros de ganancias acumuladas entre 2026 y 2028 y un dividendo récord de 15.000 millones en ese mismo trienio. Las acciones de la eléctrica apenas se movieron, pero el mercado ha leído el mensaje de solidez en un contexto de tipos altos.

Fuera de España, la valoración de Anthropic ha alcanzado los 965.000 millones de dólares en una ronda de 65.000 millones, superando la estimación de OpenAI. Aunque no cotiza, la noticia ha insuflado un tono positivo en las bolsas europeas: el CAC 40 subía un 1%, el FTSE MIB un 0,51% y el DAX un 0,29%.
Análisis: ¿Techo o trampolín?
El Ibex 35 se asoma a sus máximos históricos con una combinación inédita. Por un lado, la posible resolución –aunque parcial– del conflicto iraní destensa los mercados energéticos y devuelve la confianza a sectores muy castigados. Por otro, la inflación se resiste a bajar del 3% (el IPC de mayo se mantuvo en el 3,2%), lo que obliga a los bancos centrales a mantener la cautela. Esta contradicción explica por qué el selectivo avanza pero no rompe resistencias con claridad.
Creo que el indicador tiene fuelle para superar los 18.573 puntos en las próximas sesiones si el acuerdo con Irán se consolida y la tregua se materializa. Sin embargo, el riesgo reside en que la inflación subyacente no ceda y obligue a nuevas subidas de tipos que frenarían en seco a los valores cíclicos. El mercado está descontando una paz que aún no ha llegado y un petróleo barato que puede esfumarse si las negociaciones fracasan. La clave estará en el visto bueno de Trump al documento y en la reapertura efectiva del estrecho de Ormuz.
Mientras tanto, la prima de riesgo española se relajaba hasta los 40,7 puntos básicos y el bono a diez años caía al 3,361%. Un síntoma de que el apetito por el riesgo sigue muy vivo, aunque el recorrido a corto plazo sea más estrecho de lo que sugieren los porcentajes.




