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Nos encontramos ante un escándalo sin precedentes perfectamente documentado en los más de 4.000 archivos en poder de MONCLOA.COM

Hoy conocemos que la guerra sucia del BBVA de Francisco González contra SACYR, no se limito a los 15.000 pinchazos telefónicos, sino que incluyó decenas de seguimientos físicos que acababan detallados en informes, según grabaciones difundidas en el día de ayer, del hoy Presidente de Honor del BBVA, Francisco González.

El actual presidente del banco, Carlos Torres Vila, libre de toda sospecha de haber participado en la trama, se dirigió ayer a sus empleados, calificando de “deplorables” las escuchas. Sin embargo, este acertado primer paso de reconocer y reaccionar ante las revelaciones de estos días, es insuficiente. Tan insuficiente que ha generado malestar entre los empleados la compañía. Se esperan acciones enérgicas y no tibias, por parte de quién debe capitanear la entidad los próximos años. Es un oportunidad para desatar el grillete que aún le une a Francisco González, que le nombró sucesor, pero que se encuentra en una situación insostenible y ante un futuro legal incierto. Desatar ese grillete empieza a ser tremendamente urgente, ya que es un grillete tóxico. O se desata o le arrastrará.

El poner una investigación interna en manos del propio equipo de Francisco González, siendo él el principal investigado por hechos muy graves, roza el surrealismo. Del mismo modo el reconocer una investigación abierta desde el mes de junio, que “no ha encontrado nada”, nos alerta gravemente sobre el poco interés con el que se está tomando la misma y el posible deseo de cerrarla en falso. Si a alguien se le pasa por la cabeza ese extremo debe olvidarlo. La Audiencia Nacional tiene ya una pieza secreta abierta sobre este asunto y los medios de comunicación anuncian decenas de querellas, algunas colectivas, que se presentarán estos días.

Poner una investigación interna en manos del propio equipo de Francisco González, siendo él investigado, roza el surrealismo

Puedo comprender que la documentación en nuestro poder no estará en el archivo de la entidad, custodiada en una carpeta bajo la letra “P” de “pinchazos”, pero me veo en la obligación de recordar que la empresa editora de esta publicación ha puesto a disposición de la Audiencia Nacional, pero también del propio BBVA, en al menos tres ocasiones, los 4.000 archivos de la Operación Trampa. Hasta la fecha, el banco en ningún momento se ha dirigido a nosotros para interesarse por el archivo ni para solicitar una copia del mismo.

Ese simple hecho deja sin efecto la carta del Presidente del BBVA a los sus empleados. Ni decir tiene que el banco -así como el resto de las partes interesadas en el asunto-, sigue teniendo a su disposición toda la documentación con sólo pedirla.

Medidas estéticas cara a la galería no pueden solventar un problema reputacional sin precedentes como el que estamos viviendo. Se requiere del equipo de Carlos Torres la toma de decisiones enérgicas, que dejen a la entidad blindada ante su pasado reciente. Es intolerable que Francisco González, señalado por la trama, continúe siendo presidente de honor de la entidad.

Hemos puesto a disposición del BBVA la documentación de la Operación Trampa, sorprendentemente sin respuesta

LA GUERRA SUCIA DE BBVA INCLUYÓ SEGUIMIENTOS FÍSICOS AL REGULADOR (CNMV)

El comisario José Manuel Villarejo, bajo autorización del BBVA, llevó hasta límites insospechados el espionaje a la cúpula de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la guerra sucia del BBVA contra Sacyr. Se llevaron a cabo seguimientos en la calle en los que se realizaron fotos que luego ilustraban dossieres sobre las personas investigadas. Por ejemplo, se llegó a fotografiar la puerta del domicilio madrileño del ‘número dos’ de este organismo supervisor, Carlos Arenillas, según la documentación a la que han tenido acceso MONCLOA.COM.

En el abundante material que atesoró Villarejo en aquellos meses de trabajo al servicio del BBVA entre finales de 2004 y principios de 2005, hay varias fotografías tomadas de forma subrepticia en las que aparecen dos de los vehículos oficiales que utilizaba la CNMV para sus consejeros en aquella época.


Villarejo las almacenó en su archivo con los nombres de ‘haren’ o ‘harem’, de ahí que se deduce que los seguimientos se focalizaron en Arenillas, el número dos de la CNMV que estaba en el llamado ‘grupo hostil’ a BBVA por su cercanía al Gobierno socialista.

El BBVA pagó decenas de seguimientos físicos y dosieres al comisario Villarejo

En dicho espionaje aparecen instantáneas tomadas a corta distancia de dos coches de la CNMV -con matrículas correlativas- en la misma calle en la que estaba la antigua sede de este organismo -Paseo de la Castellana, 19-, por lo que no es descartable que el entonces presidente de este organismo, Manuel Conthe, también fuese sometido a estrecha vigilancia.


Ambos vehículos fueron dados de alta en 1998 y formaron parte del parque móvil de la CNMV hasta 2011 y 2017, respectivamente, según los informes de la Dirección General de Tráfico, dependiente del Ministerio del Interior a los que ha tenido acceso este medio.

En una ocasión, el vehículo utilizado por Villarejo para este espionaje se colocó a la altura

La foto más impactante, sin embargo, es la del domicilio de Arenillas en un barrio del norte de Madrid. Villarejo sabía dónde vivía el número dos de la CNMV ya que en varios de sus informes aparece la calle en cuestión. MONCLOA.COM omite dicha información por respecto a la intimidad del afectado.

La instantánea está tomada de noche, con un flash potente y a pie de calle, ya que el domicilio de Arenillas y su familia -su esposa es la exministra socialista Mercedes Cabrera- está al final de un callejón sin salida.

Esta foto coincide con la imagen de esta misma calle, con la puerta del domicilio al fondo, que MONCLOA.COM ha podido verificar en la actualidad en Google Maps.


El móvil de Arenillas fue uno de los casi 4.000 números que el comisario encubierto espió para el BBVA. Los seguimientos que realizaron los espías fueron tan minuciosos que hasta llegaron a controlar el número de veces que iba al baño. Así ocurrió con la vigilancia a la que fue sometido el entonces número dos de la CNMV en el centro comercial La Vaguada de Madrid.

El comisario llegó a precisar en sus informes los intentos de Arenillas por sustituir a Manuel Conthe (Compte en el extracto) en la presidencia de este organismo. Dos años después, Conthe desveló la jugada de Arenillas y La Moncloa. Los servicios de Villarejo recogieron así el juego de poder alrededor de estos movimientos:

“AREN problemas de tensión y prisas por quitar a Compte (sic) y ponerse él, prolongación de la lucha entre SOLB (Solbes) y MIKY (Miguel Sebastián).”

En el extracto aparece también la siguiente referencia sobre las opciones que se barajaron respecto al presidente del BBVA, Francisco González: “Opción intoxicar a FG (obsesión por la salud)”.

La cúpula de la CNMV no sólo tuvo las conversaciones intervenidas, sino que además fue seguida físicamente

El 19 de de enero de 2005, por ejemplo, los detectives de Villarejo “detectan un encuentro donde entre otros están varios periodistas de PRISA y Carlos Arenillas (vicepresidente de la CNMV). Ante la conducta de extrema clandestinidad detectada se avisa a T (Julio Corrochano, jefe de seguridad del BBVA) y se adelanta que por las fuentes infiltradas en el GH (grupo hostil) se trata del inicio del ataque fuerte contra FG que se estaba esperando”.

Arenillas guarda silencio desde que MONCLOA.COM destapó el espionaje de Villarejo para el BBVA cuando Sacyr intentó quitar a FG de la presidencia del banco. Sin embargo, Conthe sí que ha terciado en el asunto.

El pasado sábado, en una entrevista en Expansión, descartó presentar una querella contra Villarejo y BBVA por las escuchas, pero estimó que “sería razonable que la Fiscalía iniciara acciones para esclarecer el alcance de las mismas“. El expresidente de la CNMV señaló al citado medio que “la grabación de esas escuchas podría estar prescrita, pero su difusión ahora es evidente que no”.

LOS MOVIMIENTOS DE LA CNMV

En este sentido, la CNMV sigue con atención el caso de los pinchazos telefónicos que el expolicía, que está en prisión, pudiera haber hecho a miles de personas, entre ellas quienes trataron de adquirir una participación significativa en BBVA. Hoy, el citado organismo conoce que además de la intervención de sus comunicaciones, se realizaron seguimientos físicos a miembros de la CNMV.

Al supervisor bursátil le preocupa que, de demostrarse que se produjeron dichas intervenciones ilegales telefónicas, con el objetivo de provocar la salida del expresidente de la entidad, Francisco González, supondría un delito a investigar por la Justicia. Además, provocaría la exigencia de responsabilidad para el banco.

NO SOLO LA CNMV: ADEMÁS SEGUIMIENTOS FÍSICOS A DECENAS DE PERSONAS

La información con la que contó el BBVA en su guerra contra los que pretendían hacerse con el control de este banco incluyó informes con seguimientos de cualquier persona que se considerara relevante. En esas investigaciones se realizaron fotos de los itinerarios que realizaron y las personas con las que se vieron.

Entre la documentación con la que el comisario José Manuel Villarejo elaboró los informes del que llamó proyecto Trampa para el BBVA se encuentra un archivo Power Point en el que se resume el resultado de uno de esos seguimientos.

Se trata de una sucesión de fotos sobre el espionaje de los movimientos de una persona sin identificar. La información se encuentra en una carpeta denominada “Colindres”, como la ciudad cántabra. El informe da cuenta de un viaje de la persona sometida a vigilancia en Bilbao, donde captan una cita del mismo.

El Power Point relata un seguimiento que comenzó a las once de la noche del 26 de febrero de 2005. En ese momento se produce la “localización del domicilio y vehículo del objetivo, justo delante del su domicilio, sin que existieran huecos libres”, según se relata en ese documento.

A las siete de la mañana del día siguiente comienza el seguimiento por la ruta que hizo la persona espiada. A las siete de la mañana, según el informe realizado, “se establece el dispositivo de control”. En ese momento, quienes realizan esta labor detectivesca se cercioran de que el vehículo no ha sido movido durante la noche.

Los profesionales que realizan el informe dan cuenta de los detalles técnicos de su trabajo, como que la prueba de que el vehículo no se ha usado la noche anterior es que “se encuentra en la misma marca y no ha sido modificado el testigo puesto tras la rueda trasera”.


Tras esperar dos horas, lo encargados de este seguimiento fotografían la salida del automóvil. “9:05.- El objetivo sale de su domicilio, acompañado de un chico (7 u 8 años), posiblemente su hijo”, apuntan en su informe. El vehículo es un Audi familiar de color rojo.

Las fotos ilustran el relato que van elaborando en el informe, donde se atisba a la persona objeto del seguimiento en el lugar de su primera parada. Tal como relata el texto que acompaña a las fotos de esa presentación, esta persona “se dirige al polideportivo, donde deja al joven en compañía de otros chicos”.

Los detalles del seguimiento no desperdician ni los detalles más nimios, hasta rozar el ridículo. Ni siquiera desaprovechan contar que a las nueve y cuarto de la misma mañana, la persona a la que siguen “toma el vehículo y sale del polideportivo y conduce hasta una charcutería cercana, donde recoge un pedido que estaba ya preparado”.

Como si se tratara de una retransmisión, añaden: “Con el bulto se dirige a su domicilio estacionando en un lugar cercano a donde el vehículo estaba previamente aparcado”. El mismo nivel de detalle se mantiene cuando relata cómo sale de nuevo de su domicilio a las once menos diez junto con su esposa, “según se deduce de las muestras de afecto”.

Los informes en ocasiones dignos de Anacleto Agente Secreto: “conduce hasta una charcutería cercana, donde recoge un pedido que estaba ya preparado”.

El dispositivo de espionaje anota que el objetivo y su mujer “se dirigen a un despacho de lotería cercano, donde entra, permanece un minuto y vuelve a salir para tomar de nuevo su vehículo”.

A continuación se relata el viaje por carretera a Bilbao, ilustrado con las fotos del seguimiento por la autovía del Cantábrico. Las fotos que adjunta dan testimonio del viaje punto por punto, con las salidas que toma en cada carretera, hasta llegar al centro de la ciudad.

El reportaje fotográfico ilustra cada paso de la pareja tras llegar a Bilbao a las 11,30 de la mañana. Tras aparcar en la plaza Poeta Ramón Basterra, se dirigen “hasta la cafetería Miguel Ángel, en la misma plaza, donde realizan una consumición”.

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A las 11,50 la persona a la que siguen se despide de su mujer. Los espías se separan para no perder de vista a ésta, quien, según informan en el Power Point, “dedicó la mañana, hasta las 12,40 a pasear por la ciudad” y entrar en tiendas de moda.

Mientras, el informe relata que “el objetivo dedica 10 minutos a pasear por el parque, mientras fuma un cigarro, manteniendo una actitud vigilante”. A partir de ahí comienza el relato de un misterioso encuentro, donde los vigilantes ven alterado a su “objetivo”.

MONCLOA.COM puso hace unos días a disposición de los afectados un web para comprobar si su teléfono fue monitorizado. Puedes consultarlo introduciendo tu número de teléfono (fijo o móvil) aquí o desde la web del servicio