El 33% de los autónomos retrasa su jubilación hasta los 68,5 años con una pensión media de 1.101 euros

Según los últimos datos del Ministerio de Inclusión, uno de cada tres autónomos sigue trabajando más allá de la edad legal, pero su pensión media apenas supera los 1.100 euros. Te explicamos por qué la cotización histórica por la base mínima lastra su retiro y qué opciones tienen

santander autonomos

Uno de cada tres autónomos en España retrasa su jubilación hasta los 68,5 años y, aun así, la pensión media que percibe se queda en 1.101 euros al mes. Los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones correspondientes a 2026 muestran que el 33,83 % de las nuevas altas de jubilación en el RETA se producen de forma demorada, es decir, más allá de la edad legal. El dato revela la brecha histórica entre el retiro de los trabajadores por cuenta propia y el de los asalariados.

Uno de cada tres autónomos retrasa su jubilación: así lo revelan los datos

Tanto la cifra porcentual como la cuantía económica confirman que los autónomos alargan su carrera profesional sin lograr una pensión equiparable a la del Régimen General. En lo que llevamos de 2026, de las 22.025 nuevas altas en el RETA, 7.452 corresponden a jubilaciones demoradas, según la estadística oficial. Eso supone un incremento notable respecto a 2020, cuando las jubilaciones demoradas eran 6.201 y representaban apenas el 11,57 % del total.

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La edad media a la que se produce esa demora se sitúa en 68,5 años (exactamente 68,51), y la pensión media resultante es de 1.101,49 euros. Aunque pueda parecer una mejora respecto a los 940,96 euros de 2020, la realidad es más amarga: quien se jubila a su edad ordinaria dentro del RETA cobra de media 1.157,21 euros, es decir, trabajar más años no garantiza una pensión más alta.

Trabajar más años no siempre sale a cuenta: un autónomo que se jubila a los 66 años cobra de media más que el que alarga su actividad hasta los 68,5.

Por qué un autónomo cobra 672 euros menos de pensión al mes

La raíz del problema está en las bases de cotización. Hasta 2023, los autónomos elegían libremente su base y el 86,6 % optaba por la mínima. Ese historial lastra ahora la base reguladora, porque el cálculo de la pensión tiene en cuenta los últimos 25 años. Además, las lagunas de cotización —esos meses sin ingresos ni actividad— se tratan de forma mucho más dura en el RETA. Mientras los asalariados pueden rellenar hasta 48 meses con la base mínima, los autónomos solo disponen de 6 meses; el resto computa como cero.

Esto explica que la pensión media en vigor en el Régimen General sea de 1.731,74 euros, frente a los 1.059,96 euros del RETA. La diferencia mensual asciende a 671,78 euros, una brecha que apenas se ha estrechado en la última década. La reforma de la cotización por ingresos reales de 2023 está cambiando las reglas, pero sus efectos sobre la pensión tardarán décadas en notarse.

La losa de cotizar por la base mínima durante 25 años

La estadística confirma que la pensión media por demora ha subido mucho más despacio entre los autónomos. De 885,23 euros en 2017 a 1.101,49 euros en 2026, un incremento de 216,26 euros. En el Régimen General, la jubilación demorada ha saltado de 1.577,77 euros a 1.952,50 euros en el mismo periodo, un alza de 374,73 euros. La inercia de cotizar treinta años por la base mínima es el verdadero lastre, aunque también hay un efecto composición: los autónomos con negocios más rentables suelen pasar a una sociedad y abandonan el RETA, lo que deprime la media del colectivo.

El cambio hacia la cotización por rendimientos reales que entró en vigor con el Real Decreto-ley 13/2022 obliga ahora a comunicar los ingresos y ajustar la base cada año. Eso significa que los autónomos jóvenes que hoy facturen de forma modesta cotizarán por debajo de la base mínima anterior, pero los que tengan ingresos altos por encima de la media también lo reflejarán en su futura pensión. La clave está en elegir el tramo adecuado y, siempre que sea posible, aumentar la base voluntariamente dentro del margen que permite la norma, porque la diferencia de unos pocos euros al mes puede traducirse en cientos de euros de pensión dentro de veinte años.

La patronal y las asociaciones de autónomos llevan tiempo reclamando que el sistema equipare completamente el tratamiento de las lagunas de cotización y que se permita a los autónomos con larga carrera rellenar huecos de forma similar a los asalariados. De momento, la Seguridad Social no ha movido ficha y los datos de 2026 confirman que la brecha sigue abierta.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: No hay un plazo único de solicitud. El acceso a la pensión se produce al cumplir la edad legal (en 2026, 66 años y 4 meses si se tienen menos de 38 años cotizados, o 65 años con 38 o más).
  • Requisitos clave: Estar en alta o situación asimilada y acreditar el período mínimo de cotización exigido (en 2026, 15 años, de los cuales dos deben estar dentro de los 15 anteriores al hecho causante).
  • 🌐 Dónde solicitarlo: A través de la sede electrónica de la Seguridad Social (sede.seg-social.gob.es) con certificado digital o Cl@ve, o en persona en cualquier oficina pidiendo cita previa.
  • 💰 Importe o coste: La pensión depende del historial de cotización. La media del RETA en 2026 es de 1.101,49 euros; la del Régimen General, 1.731,74 euros.
  • ⚠️ Error a evitar: No revisar la base de cotización año tras año. Con el sistema de ingresos reales, comunicar tarde un cambio de tramo puede hacer pagar de más y luego no recuperar la diferencia en la pensión.

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