Goikoetxea prevé que la regulación retrase la llegada comercial de los robotaxis en España

Javier Goikoetxea, CEO de Next Mobility, considera que la regulación puede retrasar la llegada comercial de los robotaxis a España. La DGT ha autorizado un máximo de 20 vehículos por compañía para realizar pruebas de nivel 4, pero, según explica, el protocolo contempla que haya una persona al volante y que la zona de ensayo esté balizada. A su juicio, todavía no hay una ley para el lanzamiento comercial.

Algunas compañías esperan comercializar estos vehículos en 2027. Goikoetxea señala que no está previsto cuánto tardará la DGT en validar las pruebas y plantea que, si hay suerte, podría existir cobertura legal antes de finalizar 2027 para ampliar el uso del vehículo autónomo a un ámbito más comercial. No lo presenta como una fecha garantizada.

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Regulación y seguridad

El directivo sostiene que la conducción autónoma llegará a España, aunque más tarde de lo que se da por sentado. En la entrevista, afirma que por cada millón de kilómetros la conducción autónoma registra 0,37 accidentes, frente a 1,74 en la conducción humana. También defiende que se realicen pruebas para avanzar en la tecnología.

Sobre la responsabilidad en caso de accidente, Goikoetxea indica que en España no hay seguros para vehículos autónomos y que será difícil determinar a quién corresponde la culpa si fallan varios componentes. Añade que el fabricante chino BYD ha dicho que asumiría la responsabilidad en caso de accidente. En cuanto a un robotaxi comprado por un particular, opina que la responsabilidad no debería recaer en el conductor, sino en el fabricante.

El alcance de las pruebas

Goikoetxea cuestiona que se haya comunicado qué se pretende validar con los ensayos y qué conclusiones se esperan. También pone en duda que pruebas restringidas geográficamente permitan determinar si los vehículos están adaptados a las condiciones de conducción de Madrid, si se realizan principalmente en Alcobendas y Getafe.

El CEO de Next Mobility atribuye parte de la lentitud europea a la complejidad regulatoria y a la diversidad de normas. Considera que el riesgo del metro está más acotado que el de los robotaxis y que, por ello, su automatización puede estar sujeta a una regulación menos compleja.

Empleo y aceptación

Goikoetxea señala que la automatización puede afectar a conductores de taxis, VTC, camiones, autobuses, trenes y metros, aunque no prevé un impacto laboral inmediato. Según lo que atribuye al sindicato de taxistas de San Francisco, en el primer semestre de 2026 habían perdido un 10 % de facturación. Plantea que esa cifra podría subir al 15-20 % al cierre del año, pero lo expresa como una posibilidad, no como un dato confirmado.

También cree que la regulación retrasará la implantación y que la adopción de los vehículos autónomos será gradual, tanto por las normas como por la reticencia de parte de la población. Sobre su experiencia en San Francisco, cuenta que alquiló un coche autónomo para probar sus maniobras en situaciones complejas y que quedó satisfecho.

Proyectos de Next Mobility

Goikoetxea afirma que Next Mobility trabaja en varios proyectos relacionados con los datos y desarrolla uno llamado «copiloto virtual predictivo». Según explica, ofrece información contextual al conductor para ayudarle a tomar decisiones, teniendo en cuenta tanto la tecnología como el contexto y sus intereses.


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