La EPA del tercer trimestre de 2026 deja un mercado laboral de dos caras. España cerró septiembre con 22.852.600 ocupados, el máximo histórico de la serie, pero el paro subió en 95.900 personas y la tasa escaló al 10,18%, tres décimas más que entre abril y junio.
Los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística confirman dos tendencias que llevan meses cruzándose. La ocupación crece al ritmo más débil de un tercer trimestre desde 2019: 73.600 puestos netos, un 0,3%. Y el desempleo repunta con la fuerza que no se veía en un verano desde 2020.
El empleo sube. El paro, también.
La explicación está en la población activa. Creció en 169.500 personas y marcó un récord de 25.443.800, con la tasa de actividad en el 59,5%. Cuando entra más gente al mercado de la que el aparato productivo absorbe, el paro sube aunque se creen puestos. Es un efecto estadístico de manual, y este trimestre lo ha intensificado el proceso de regularización extraordinario de trabajadores extranjeros.
Ahí está la segunda clave. Todo el aumento del empleo vino de la población de nacionalidad extranjera: 75.400 ocupados más (+2%), frente al retroceso de 1.800 entre los españoles (-0,01%). El paro se cebó, en cambio, con los nacionales, con 71.400 desempleados más (+3,8%) ante los 24.500 extranjeros (+3,9%).
Más gente trabajando que nunca y 95.900 parados más que en junio: las dos cifras son ciertas y explican por qué el mercado laboral se lee distinto según quién mire.
El sector público tira del empleo y el privado pierde 16.300 ocupados
El detalle por naturaleza del empleador deja una foto incómoda. Los ocupados públicos subieron en 89.900 personas (+2,47%) hasta 3.736.800, nuevo máximo de la serie. Los privados cayeron en 16.300 (-0,09%) y se quedaron en 19.115.800. Todo el incremento del empleo lo aportó la administración.
Entre los asalariados, el cómputo subió en 90.000 personas hasta un récord de 19.675.400. De ellos, 16.651.400 tienen contrato indefinido, 22.100 más, y 3.024.100 son temporales, 68.000 más (+2,3%). Traducido: tres de cada cuatro empleos asalariados creados en verano (el 75,6%) fueron temporales.
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa defiende la otra cara. Destaca que en el último año hay 519.200 asalariados indefinidos más y que la temporalidad baja al 15,37%, y al 12,57% en el sector privado. También que el trabajo a tiempo completo suma 244.400 ocupados en el trimestre.
Perfiles: quién gana y quién pierde en el reparto del verano
Solo los servicios crearon empleo, y con fuerza: 235.600 ocupados más (+1,36%) hasta un récord de 17.492.500. El resto de sectores destruyó puestos. Esta es la lista de lo que hay sobre la mesa.
- Servicios: 235.600 ocupados más hasta 17.492.500 (+1,36%). Comercio, hostelería, turismo y logística concentran la demanda.
- Agricultura: 58.300 empleos menos (-7,40%), el peor registro en términos absolutos.
- Industria: 54.400 ocupados menos (-1,76%).
- Construcción: 49.300 empleos menos (-3,01%).
- Mujeres: 46.800 ocupadas más hasta 10.663.700, máximo histórico; los hombres sumaron 26.800.
- Jornada completa: 244.400 ocupados más hasta 19.906.800; la parcial cayó en 170.800, hasta 2.945.700, de las que 2.135.300 son mujeres.
- Autónomos: 15.500 menos en el trimestre hasta 3.167.900 y 104.700 menos en el último año (-3,2%).

Qué significa este 10,18% para quien busca empleo ahora
La tasa del 10,18% es la más baja en un tercer trimestre desde 2007, según subraya el Ministerio. El dato es cierto y también lo es que la serie interanual aguanta: 465.500 empleos más y 21.900 parados menos en doce meses. Lo que se rompe es la calidad del empleo de verano.
Ahí está la letra pequeña. El 75,6% de los asalariados creados entre julio y septiembre son temporales, y los fijos discontinuos ocupados cayeron en 15.900 hasta 640.800. Las empresas están recortando la bolsa con la que cubren campañas, y eso se nota en las renovaciones que se firman en septiembre y octubre.
Quien busque trabajo en industria, construcción o agricultura afronta un trimestre duro: esos tres sectores destruyeron 162.000 empleos netos en el verano. El cuello de botella está en servicios, y ahí las condiciones habituales son jornada partida, turnos rotativos y contratos atados a la campaña. La temporada de Navidad, que arranca en las próximas semanas, será la siguiente prueba.
El mensaje oficial se sostiene en la tasa de temporalidad, no en el flujo. Quien firme un contrato esta semana verá antes el 75,6% que el 15,37%. Para competir en los procesos de noviembre conviene llegar con certificado de profesionalidad en logística o atención al cliente y con disponibilidad real de horarios. Y una nota de alivio estructural: los parados que llevan más de un año buscando empleo bajaron en 24.400, hasta 758.400, y los de dos años o más cayeron en 63.000 (-11,07%).
📝 Cómo enviar el currículum
En un escenario como este, sin una empresa convocante única, el paso previo es tener la inscripción como demandante de empleo activa y el currículum actualizado en el sistema público.
- Paso 1: Accede al portal del SEPE (sepe.es) y entra en la sede electrónica con certificado digital, Cl@ve o usuario registrado.
- Paso 2: Si aún no estás inscrito como demandante, solicita cita previa en tu oficina de prestaciones.
- Paso 3: Actualiza tu currículum priorizando las familias profesionales que hoy contratan: servicios, logística, comercio y atención al cliente.
- Paso 4: Activa las alertas de ofertas por provincia y por ocupación para recibir avisos automáticos.
- Paso 5: Revisa las publicaciones cada semana; las campañas estacionales se cubren por orden de inscripción y con rapidez.
Plazo de inscripción: abierto todo el año, sin fecha de cierre mientras existan vacantes. Requisito mínimo: estar inscrito como demandante de empleo y mantener el currículum actualizado.




