Anthropic formaliza su salida a bolsa: busca captar 100.000 millones y aspira a la mayor OPV de la historia

La operación podría ejecutarse en noviembre bajo el ticker ANT, con 80.700 millones de pérdidas semestrales sobre la mesa. El listón que debe batir lo fijó SpaceX con 86.000 millones.

El lunes, Anthropic registró ante la SEC el folleto de su salida a bolsa. La compañía de inteligencia artificial busca captar hasta 100.000 millones de dólares, y los analistas le atribuyen una valoración de entre 1,5 y 2 billones. Si el calendario se cumple, la colocación podría ejecutarse en noviembre y superaría el récord que SpaceX fijó con 86.000 millones.

Para mí, sin embargo, lo que ordena la historia no es el tamaño. Es la contradicción que atraviesa todo el documento.

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Dos caras en el mismo folleto: 80.700 millones de pérdida y 112.400 millones en caja

Los números del registro ante la SEC, revisados esta mañana, dibujan a una compañía que crece a un ritmo extraordinario y quema caja a la misma velocidad:

  • Pérdida neta de 80.700 millones en el primer semestre de 2026, frente a los 13.000 millones del mismo periodo de 2025. Seis veces la cifra del año anterior.
  • Caja y equivalentes de 112.400 millones a 30 de junio, suficientes para sostener ese ritmo algo más de un ejercicio.
  • Cotizará en el Nasdaq con el ticker ANT.
  • No desvela todavía cuántas acciones venderá ni a qué precio: ese espacio del formulario llega en blanco.
  • Goldman Sachs y Morgan Stanley actúan como underwriters principales. El registro confidencial se presentó en junio.

Ese último punto es relevante y suele pasarse por alto. La SEC ha tenido cuatro meses para revisar las credenciales financieras antes de que el documento viera la luz. No es una salida a bolsa improvisada.

«Creemos que la IA es una de las tecnologías más trascendentales de la historia de la humanidad.» — Los siete cofundadores de Anthropic, entre ellos Dario y Daniela Amodei, carta a los inversores incluida en el folleto, octubre de 2026

La carta no se limita al entusiasmo. Los fundadores reconocen por escrito que la dirección de la compañía podría tener que tomar decisiones poco convencionales para frenar el ritmo de desarrollo, incluso si eso implica quedarse atrás frente a sus competidores. Es una advertencia insólita en un documento diseñado para seducir al inversor.

La valoración que el mercado acepta y el folleto no explica

OPV inteligencia artificial

Aquí es donde me detengo. Un billón y medio de dólares de valoración sobre una compañía que perdió 80.700 millones en seis meses exige un ejercicio de fe más que de aritmética. No digo que la cifra esté equivocada: digo que ningún modelo de descuento de flujos la sostiene sin proyecciones de ingresos que el folleto no ofrece.

Lo que veo es un mercado dispuesto a comprar la infraestructura de la próxima década antes de que exista el negocio que la pague. Ese precedente no es nuevo. Las grandes colocaciones tecnológicas de los últimos quince años se han juzgado por la capacidad de convertir liderazgo técnico en ingresos recurrentes, no por el resultado del trimestre. Anthropic llega con la parte técnica resuelta y la parte económica sin resolver.

El registro deja tres contradicciones que los datos no cierran. La primera: la pérdida crece más rápido que cualquier métrica de ingresos que el documento permita comparar. La segunda: los propios fundadores admiten que podrían ralentizar el desarrollo por razones de seguridad, y eso choca con la tesis de crecimiento que exige ese precio. La tercera: el dinero se destinará a centros de datos que consumen volúmenes de energía crecientes, justo cuando buena parte de los reguladores europeos mira ese consumo con lupa.

Falta, además, un actor de peso en el calendario. OpenAI, su rival directo, tiene previsto debutar en 2027. Anthropic se adelanta un año con la intención evidente de fijar el precio de referencia del sector antes de que el mercado tenga dos opciones comparables. Ese es el movimiento estratégico real de la operación, más que los 100.000 millones.

Mi condición para seguir la historia es concreta: el pricing definitivo, que deberá aparecer en la enmienda al folleto antes de noviembre. Ahí sabremos si los underwriters creen la valoración o solo la necesitan.

🌍 El impacto en España y Europa

Conviene ser honesto con el lector español: el impacto directo de esta OPV en el Euríbor es nulo. No hay conexión entre una colocación de renta variable en el Nasdaq y el índice hipotecario. El efecto llega por otras tres vías.

  • Energía: los centros de datos que financiará la operación presionan la demanda eléctrica europea y, con ella, los precios mayoristas. Los grandes consumidores industriales del IBEX notan esa factura antes que nadie.
  • Financiación: una valoración de referencia de dos billones reordena el apetito global por el equity tecnológico y eleva el coste del capital para las empresas europeas que compiten por el mismo dinero.
  • Inversión minorista: los fondos españoles con exposición a Estados Unidos absorberán la operación en cartera. El ahorrador que los suscribe participa de la valoración sin haber decidido comprarla.
  • Regulación: si la aplicación europea de la normativa de IA endurece los requisitos al capital riesgo, Bruselas puede quedarse fuera del próximo ciclo mientras Washington fija el precio.

Nada de esto mueve el Euríbor. Todo esto mueve, en cambio, la conversación sobre dónde se fabrica la próxima década tecnológica.


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