La AEMA pide medidas específicas para proteger a los grupos vulnerables del ruido del transporte

La contaminación acústica del transporte puede afectar con mayor intensidad a niños, personas mayores y quienes tienen problemas de salud previos, según un informe publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) el 26 de octubre de 2026. El análisis recomienda medidas mejor dirigidas para proteger a los grupos vulnerables y a las personas expuestas de forma desproporcionada.

Desigualdad en la exposición y sus efectos

El informe Transport noise, vulnerabilities and inequalities señala que los efectos sanitarios del ruido del transporte no se distribuyen por igual. Además de la edad, pueden influir las desigualdades sociales y las desventajas ambientales. El estudio examina las diferencias de vulnerabilidad y exposición, así como su posible relación con los efectos en la salud.

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Aunque la evidencia disponible es limitada, algunos estudios indican asociaciones más fuertes entre la exposición al ruido del transporte y problemas como infartos, mortalidad y alteraciones del sueño en las personas mayores que en la población general. La mayor prevalencia de enfermedades crónicas en este grupo podría elevar la probabilidad de sufrir ciertos efectos adversos, incluso cuando los riesgos relativos sean similares entre edades.

Niños y diferencias entre ciudades

La infancia también puede estar más expuesta a efectos perjudiciales: investigaciones relacionan el ruido con dificultades de lectura, sobrepeso y problemas de comportamiento. La AEMA también abordó esta cuestión en su informe sobre ruido ambiental en Europa publicado el año pasado.

El análisis observa que algunos grupos demográficos pueden estar expuestos a niveles más altos de ruido del tráfico rodado en ciudades europeas. Sin embargo, las asociaciones varían considerablemente de una ciudad a otra y podrían estar influidas por factores locales, como la situación económica de las comunidades, la calidad de la vivienda, las conexiones de transporte y el acceso a zonas tranquilas y verdes.

Medidas y necesidades de investigación

La AEMA considera necesario investigar más para comprender mejor cómo el ruido del transporte puede agravar vulnerabilidades de salud existentes y para identificar puntos críticos de exposición.

El informe plantea combinar medidas generales para reducir la exposición al ruido de toda la población con acciones específicas dirigidas a proteger mejor a los grupos vulnerables y a quienes soportan una exposición desproporcionada.

Impacto sanitario del ruido del transporte

Una parte amplia de la población europea está expuesta a niveles de ruido del tráfico por carretera, ferrocarril y avión que pueden perjudicar la salud. Sus efectos van más allá de las molestias: la exposición crónica altera el sueño y activa la respuesta de estrés del organismo. Con el tiempo, estos procesos pueden contribuir a distintos problemas, entre ellos enfermedades cardiovasculares, diabetes, alteraciones del sueño, dificultades en el desarrollo cognitivo infantil, problemas de salud mental, demencia y mortalidad prematura.

Según la última evaluación de la AEMA sobre el ruido en Europa, publicada el año pasado, millones de personas padecen molestias prolongadas y alteraciones del sueño causadas por el ruido del transporte. La evaluación cifra en 73.000 las muertes prematuras, en 49.000 los nuevos casos de enfermedades cardiovasculares y en 23.000 los nuevos casos de diabetes tipo 2.


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