El Real Decreto 847/2026, publicado en el BOE el 23 de octubre, establece nuevas disposiciones mínimas de seguridad y salud para los trabajos con riesgo de exposición al amianto. La norma reduce un 90 % el límite permitido de exposición, refuerza las comprobaciones antes de obras en edificios antiguos y fija nuevas obligaciones para las empresas especializadas.
Las exigencias se aplican desde el 24 de octubre de 2026 y sustituyen la normativa estatal vigente desde 2006. La regulación afecta a trabajos de retirada de uralita y otros materiales con amianto, así como a obras de demolición, rehabilitación y mantenimiento.
Un límite de exposición más bajo
El límite máximo de fibras de amianto en el aire durante la jornada laboral pasa de 0,1 a 0,01 por centímetro cúbico, calculado como promedio de ocho horas. La norma exige reforzar la evaluación de riesgos, las mediciones ambientales y las medidas de protección.
La exposición al amianto puede causar enfermedades graves, entre ellas asbestosis, cáncer de pulmón y mesotelioma.
Comprobaciones antes de las obras
Antes de trabajos de rehabilitación, mantenimiento o demolición, las empresas deberán consultar la información disponible sobre los materiales del edificio. Si la documentación existente no permite descartar la presencia de amianto, deberán comprobarlo.
La disposición también establece que los trabajos deberán planificarse para reducir al mínimo la liberación de fibras. La retirada y manipulación tendrán que realizarse con procedimientos seguros, equipos de protección adecuados y sistemas de descontaminación; los residuos deberán embalarse, identificarse y gestionarse conforme a la normativa aplicable a residuos peligrosos.
Renovación de la inscripción de las empresas
Las empresas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA) deberán solicitar la renovación dentro de los seis meses siguientes a la entrada en vigor de la norma. El plazo se extiende hasta abril de 2027; las compañías que no la soliciten en el periodo establecido causarán baja en el registro, según la disposición.
Los trabajadores deberán disponer de al menos diez minutos antes de cada comida y otros diez minutos antes de finalizar la jornada para su aseo personal. Asimismo, las empresas deberán responsabilizarse de descontaminar y tratar la ropa de trabajo, que no podrá llevarse al domicilio cuando exista riesgo de contaminación.
La norma no obliga a retirar toda la uralita
La entrada en vigor de la regulación no implica que todos los propietarios deban retirar de inmediato cualquier cubierta antigua de fibrocemento. Las obligaciones dependerán de las características y el estado de los materiales, así como de las actuaciones previstas.
Cuando se sospeche que hay amianto, será fundamental identificar el material y evitar manipulaciones que puedan liberar fibras. La retirada deberá encargarse a empresas habilitadas y realizarse conforme a los procedimientos legales establecidos.





