La CNMC ha autorizado la compra de Synergym por VivaGym, una operación que consolida la concentración del fitness de bajo coste en España y Portugal. Ambas cadenas seguirán operando por separado hasta que se cierre la transacción.
La resolución del regulador llega seis meses después de que VivaGym anunciara, en abril de 2026, un acuerdo para adquirir Synergym, una de las cadenas de mayor crecimiento del sector en España. El visto bueno de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia despeja el principal obstáculo administrativo de la operación y abre la fase de cierre.
La compañía ha confirmado la autorización sin detallar el importe de la transacción ni el perímetro exacto de centros que integrará. Tampoco menciona el comunicado condiciones o compromisos asociados a la resolución, un extremo que sí aparece en las autorizaciones que exigen remedios para preservar la competencia.
Qué cambia desde ya y qué queda pendiente
Hasta que se complete la operación, VivaGym y Synergym continuarán desarrollando su actividad de manera independiente. La cadena compradora sostiene que ambas mantendrán sus marcas actuales, sus equipos, y su operativa. Es el guion habitual en operaciones pendientes de cierre: convivencia en el mercado y gestión separada en el día a día.
Esa separación temporal tiene una lectura práctica para los clientes actuales. Los abonos, los centros y las condiciones comerciales no cambian de momento. La integración llegará después, cuando los equipos directivos entren a fondo en las duplicidades, los sistemas y la estructura de costes.
El filtro de Competencia no ha sido el obstáculo temido: la operación despeja su principal riesgo administrativo antes de entrar en la parte más difícil, la integración.
Cristina Burzako, CEO de VivaGym, ha enmarcado la autorización como un paso previo al crecimiento. ‘La resolución de la CNMC supone un paso importante para poder avanzar en la operación. Afrontamos esta nueva etapa con responsabilidad y con la ambición de seguir construyendo un proyecto accesible, capaz de acercar un fitness de calidad a cada vez más personas’, ha señalado.
Dos cadenas de bajo coste y una misma presión de precios
VivaGym opera en España y Portugal con un modelo de cuota mensual reducida y centros de superficie media. Synergym compite en el mismo terreno y, según la propia compañía, figura entre las cadenas que más rápido han crecido en el mercado español. La suma refuerza la masa crítica del grupo en un segmento donde el tamaño pesa: permite negociar alquileres, comprar equipamiento a mejor precio y diluir el gasto comercial.

| Cadena | Presencia | Perfil | Situación tras la autorización |
|---|---|---|---|
| VivaGym | España y Portugal | Bajo coste con red propia | Compradora |
| Synergym | España | Una de las cadenas de mayor crecimiento | Adquirida, pendiente de cierre |
El sector español se reparte entre cadenas internacionales como Basic-Fit, Anytime Fitness o McFit y operadores nacionales de perfil medio como Altafit, además de decenas de gimnasios locales y redes de franquicia. Ninguna suma por sí sola una cuota que obligue al regulador a intervenir de oficio.
La economía del low cost depende de tres palancas: ocupación por metro cuadrado, coste del alquiler y gasto energético. Las cadenas que crecen por compra buscan, precisamente, ganar poder de negociación con los arrendadores y captar clientes que ya están dados de alta en el competidor de al lado. La deserción de socios es la variable que decide la rentabilidad de cada centro.
Por qué Competencia dice sí y qué le queda por delante
La operación se enmarca en el control de concentraciones que ejerce la CNMC, el organismo que analiza si una compra reduce la competencia efectiva en el mercado relevante. El criterio no es el tamaño de la empresa resultante, sino la cuota conjunta y su capacidad de fijar precios por encima del nivel competitivo. Con una oferta muy repartida entre cadenas, franquicias y gimnasios independientes, y con escasa fidelización del cliente, la autorización resulta coherente con el estándar que aplica el regulador.
El histórico del organismo, cuyas competencias resume su ficha institucional, apunta en la misma dirección: las concentraciones que no crean un operador con capacidad de mercado se resuelven en la primera fase del procedimiento, sin exigencias de desinversión. Lo que sí suele vigilar Competencia son los acuerdos de no competencia territorial y la duración de los contratos de suministro posteriores al cierre.
En términos de valoración, la ausencia de cifras impide comparar la transacción con otras del sector. Ninguna de las partes ha comunicado el precio ni el múltiplo sobre EBITDA, y al tratarse de compañías no cotizadas no existe un hecho relevante remitido a la CNMV que los revele. El juicio sobre el precio, por tanto, queda pendiente del cierre.
Lo que está en juego es la capacidad del grupo para absorber la operación sin deteriorar el servicio. La consolidación del fitness europeo sigue el mismo patrón: comprar cadenas medianas para ganar escala, ajustar estructura y defender márgenes en un negocio donde la facturación por socio es baja y cualquier desviación en ocupación se traslada de inmediato a la cuenta de resultados.
La nueva estructura presiona además a los operadores medianos, cuyo principal argumento comercial, la proximidad del centro, se compensa con tarifas más agresivas del grupo resultante. El mercado descuenta que la concentración continúe, aunque ninguna otra operación ha sido comunicada oficialmente a estas alturas.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: El cierre efectivo de la operación y el calendario de integración de marcas, equipos y sistemas, que VivaGym todavía no ha detallado.
- Reacción del valor: Ninguna de las dos compañías cotiza en bolsa, por lo que el mercado no ofrece una lectura de precio inmediata de la operación.
- Precedente sectorial: La consolidación del fitness de bajo coste en Europa responde al mismo patrón: compras de cadenas medianas para ganar escala y presión sobre alquileres y equipamiento.




