Perseverance halla en Marte un vasto campo de rocas claras más allá del cráter Jezero

Los bloques, en su mayoría gabro formado en profundidad, aparecen sobre una ladera al oeste del cráter Jezero. El equipo estudia si una brecha de origen violento los sacó a la superficie.

El rover Perseverance de la NASA ha encontrado en Marte un vasto campo de rocas claras, un paisaje insólito en un planeta dominado por el basalto oscuro. Las imágenes proceden de Lac de Charmes, una región de roca antigua situada más allá del borde occidental del cráter Jezero, la cuenca que el vehículo lleva explorando desde su aterrizaje. La NASA lo ha detallado en el blog oficial de la misión.

La fotografía clave la captó la cámara Mastcam-Z derecha el 30 de agosto de 2026, en el sol 1965 de la misión Mars 2020. En ella se ven decenas de bloques de tono pálido salpicando una ladera. Sobre Marte, acostumbrado al gris oscuro y al ocre oxidado, esa palidez es una rareza que el equipo científico no tardó en señalar. El rover llevaba seis meses recorriendo esta zona cuando topó con el campo de rocas.

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Qué son esas rocas claras que Perseverance ha hallado en Marte

Los datos recogidos hasta ahora apuntan a que buena parte de esos bloques son gabro, una roca ígnea rica en minerales de hierro y magnesio. El gabro no se forma en la superficie. Nace del enfriamiento lento de magma a bastante profundidad en la corteza, donde los cristales disponen del tiempo necesario para crecer. Visto así, es el equivalente marciano del granito terrestre: una roca de interior que solo sale a la luz si algo la empuja hacia arriba.

De ahí surge la pregunta incómoda. ¿Cómo llegó material de las entrañas del planeta a la ladera de una colina? La respuesta, por ahora, es solo una hipótesis de trabajo.

Una brecha antigua, el rompecabezas del cráter Jezero

Desde finales de septiembre, Perseverance investiga una franja de posible roca madre que asoma entre los bloques claros y el regolito suelto. Las primeras imágenes sugieren que está formada por fragmentos angulosos, unos claros y otros oscuros, unidos en lo que los geólogos llaman una breccia. La idea que gana peso es que los bloques pálidos de la ladera se hayan desprendido de esa brecha por efecto de la erosión.

La prueba visual más reciente llegó el 27 de septiembre de 2026, cuando una de las cámaras de navegación del rover fotografió el afloramiento que el equipo ha bautizado como Idubi. En la imagen se aprecia el brazo robótico desplegado sobre la roca, con sus instrumentos listos para medir. Es el tipo de escena que no aparece en los titulares y sostiene toda la ciencia: paciencia, repetición y una cámara que no se cansa.

Las brechas suelen nacer de procesos violentos: fractura y transporte de roca que deja esas esquinas vivas, sin redondear. No es un detalle menor. Capas de brecha ya observadas fuera de Jezero se han atribuido a impactos de asteroides en el Marte primitivo. Quizá el mismo impacto que excavó el cráter Jezero, o uno parecido, fue el que sacó a la superficie estos bloques claros.

El gabro es una roca de interior. Encontrarlo suelto sobre una ladera obliga a explicar qué fuerza lo arrancó de las profundidades.

Conviene aclarar una unidad de tiempo que aparece en los informes. El sol es el día marciano y dura unas 24 horas y 37 minutos, apenas 40 minutos más que el terrestre. Por eso el equipo cuenta la misión por soles y no por días. Ya son casi 2.000.

rover Perseverance

Lo que el hallazgo cambia en la historia del Marte antiguo

Conviene ser honesto sobre el estatus de este hallazgo. No es un artículo revisado por pares, sino la actualización que el equipo científico de la misión publica en el blog de la NASA, firmada esta vez por Alex Jones, investigador predoctoral del Imperial College de Londres. Las piezas encajan entre sí —gabro, brecha, impacto—, pero siguen siendo interpretaciones en construcción.

La principal limitación es la escala de la evidencia. El rover ha analizado la composición y las texturas de un conjunto de bloques, no del campo entero, y la roca madre de la que podrían proceder aún está siendo examinada. Confirmar que el gabro salió de esa brecha y que un impacto lo excavó exige más datos, más imágenes, y probablemente el regreso de muestras a un laboratorio terrestre.

El hallazgo se inserta en la gran pregunta de la misión. Perseverance busca rastros de vida microbiana antigua en las rocas de Jezero, un cráter que hace miles de millones de años albergó un lago y un delta fluvial. Cada roca que estudia es una página de esa historia. Las brechas son valiosas precisamente porque pueden sellar fragmentos de distintas épocas y orígenes en una sola masa, como un archivo que mezcla páginas de varios libros.

Para quien quiera seguir el hilo, el próximo paso ya está en marcha. El rover continúa examinando el afloramiento de Idubi, con sus instrumentos de brazo desplegados sobre la posible brecha. Las muestras que vaya sellando están pensadas para la campaña Mars Sample Return, cuyo calendario sigue abierto. Hasta que alguna de esas cápsulas llegue a un laboratorio terrestre, la respuesta a cómo acabó el gabro en una ladera marciana seguirá siendo, literalmente, trabajo de campo.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: Un vasto campo de rocas claras, en su mayoría gabro, sobre una ladera marciana, junto a una posible brecha de origen aún por confirmar.
  • Dónde: Lac de Charmes, más allá del borde occidental del cráter Jezero, en Marte.
  • Institución responsable: NASA, con el JPL y el equipo científico de la misión Mars 2020; entrada de blog firmada por Alex Jones (Imperial College de Londres).
  • Cuándo: Imagen principal captada el 30 de agosto de 2026 (sol 1965); investigación del afloramiento de Idubi en curso desde finales de septiembre de 2026.
  • Impacto a futuro: Ayuda a reconstruir la historia geológica del Marte antiguo y refuerza el valor de las muestras que Perseverance prepara para su regreso a la Tierra.

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