Bill Ackman alerta de burbujas y revela las 3 acciones que acaba de comprar

El gestor avisa en una entrevista que buena parte del mercado está sostenido por una burbuja y señala el precio del dinero como el detonante. El canal Arte de invertir repasa sus tesis y las posiciones que ha comprado.

Bill Ackman vuelve con un mensaje incómodo. En una entrevista reciente para el podcast The Knowledge Project —que ya supera el millón de visualizaciones—, el gestor advierte de que buena parte del mercado está sostenido por una burbuja y de que mucha gente va a perder dinero con ella. El canal Arte de invertir ha diseccionado esa conversación y ha ordenado las claves: cómo se gestan las burbujas, qué puede hacerlas estallar, qué sectores quedarían más expuestos y qué compañías está comprando Ackman mientras tanto.

Un historial que obliga a escucharle

El vídeo arranca recordando por qué su nombre pesa tanto. Un dólar invertido siguiendo sus tesis se habría multiplicado por más de veinte, frente a unas seis veces del mercado general. En General Growth Properties, una inmobiliaria que compró en plena crisis, multiplicó su capital por 27. Durante el Covid de 2020, con derivados que apostaban por el desplome, superó las cien veces. Y en 2022, cuando anticipó la subida de tipos, volvió a multiplicar por siete. Solo en Hilton habla de seis veces. La conclusión del canal es directa: conviene seguirle de cerca, sobre todo cuando habla de riesgo.

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Cómo se forma una burbuja, según Ackman

La mecánica que describe es casi siempre la misma. Unas pocas personas empiezan a ganar mucho dinero en un sector, otros temen quedarse fuera y entra capital a mansalva en una oportunidad limitada. Como hay pocas formas de participar, las valoraciones se despegan de cualquier lógica. El detonante puede ser cualquiera: una salida a bolsa fallida, una empresa que no consigue financiación o un directivo que dice en voz alta lo que todos piensan. El episodio de Bill Gates en marzo de 2000, cuando sus dudas sobre las tecnológicas coincidieron con el estallido de la burbuja puntocom, sirve de ejemplo. Ackman insiste en que esto ha pasado con todas las revoluciones tecnológicas: ferrocarriles, automóviles —en Estados Unidos llegó a haber más de 500 fabricantes y hoy sobran dedos de una mano—, ordenadores e internet. La IA será un motor económico durante una o dos décadas, sostiene, pero eso no equivale a pagar cualquier precio.

Señales que ya se ven en el sector de la IA

El vídeo recoge varios ejemplos que al propio Ackman le parecen absurdos. Empresas de inteligencia artificial que duplican su valoración en cuestión de días, cuando ningún negocio real duplica sus ingresos a ese ritmo. O compañías de robots humanoides que pasan de valer prácticamente nada a rondar los 500 millones de dólares sin producto en el mercado y sin ingresos, y que incluso rechazan el dinero de nuevos inversores. La secuencia que él anticipa es conocida: una gran compañía del sector no logra financiación y fracasa, cunde el pánico, el capital se cierra en seco para el resto y muchas empresas se quedan sin oxígeno.

El precio del dinero como detonante

El desencadenante que Ackman vigila es el precio del dinero. Si los tipos siguen subiendo, financiar centros de datos o proyectos de investigación se encarece, y el inversor empieza a comparar el riesgo de una acción con la tranquilidad de un bono. El canal pone cifras: el bono americano a 30 años ronda ya el 5,5% o el 6%, el francés se acerca al 5% cuando hace un año rendia un 3% y hace seis o siete años apenas un 1%, y el bono a diez años de las mayores economías ha triplicado su rentabilidad respecto a los mínimos.

Ackman no cree que la IA sea una moda: dice que será un motor económico durante décadas y que, aun así, muchos inversores van a perder dinero con ella.

— Arte de invertir

Quién sufre y quién resiste

Los más expuestos serían los semiconductores, el hardware, los fabricantes de microchips, las salidas a bolsa recientes y las empresas puramente de IA, incluidos los centros de datos. Los hiperescaladores notarían el golpe de forma limitada porque no necesitan financiarse: tienen publicidad y suscripciones que generan caja y, si la IA no funciona, simplemente dejan de invertir. Electricidad, refrigeración y construcción de data centers quedan en zona de precaución. En el lado más protegido, el canal sitúa empresas de calidad, REITs, suministros básicos, aseguradoras, sector financiero y salud, uno de los pocos que cotiza por debajo de su media histórica en el S&P 500.

Howard Hughes Holdings, la apuesta inmobiliaria

La parte más detallada del análisis es la que dedica a Howard Hughes Holdings. El canal destaca que sus ingresos por venta de propiedades crecen a un ritmo medio del 11% anual y los de alquiler al 8%, y que prácticamente se han doblado desde 2016. La acción cotiza alrededor de 37 dólares mientras la propia compañía sitúa su valor intrínseco cerca de 67, con una proyección de 140 a cinco años. El mercado, sin embargo, la sigue valorando como una constructora cíclica de baja calidad.

El plan que describe Ackman es convertirla en un negocio ligero en capital, con el manual que Warren Buffett aplicó en Berkshire Hathaway: dejar de arriesgar dinero propio en desarrollar comunidades, alquilar el suelo a otros promotores, cobrar comisiones y rentas que suben con la inflación, y reinvertir el exceso de caja. La compra de una aseguradora por más de mil millones de dólares apunta en esa dirección. Si el múltiplo que le aplica el mercado pasa de cinco veces a quince o veinte, y además los beneficios crecen, el efecto para el accionista sería notable. El vídeo compara el modelo con Brookfield, Blackstone, Hilton o McDonald’s, que no poseen los activos que explotan.

Qué lectura saca el canal

Arte de invertir cierra con una recomendación que repite: invertir en compañías de calidad a valoraciones razonables, con cartera diversificada y sentido común, evitando sobre todo las pérdidas permanentes. Una acción volátil que cae y se recupera no es lo mismo que un negocio endeudado y malo que se hunde para siempre. Y añade un matiz importante: las mejores oportunidades suelen aparecer en los peores momentos, como demostró el propio Ackman en 2008 y en 2020. Nada de esto es una recomendación de compra o venta.

Qué significa para el que mira desde fuera

El mensaje llega en un momento en el que la conversación pública sobre la IA mezcla dos cosas distintas: el potencial real de la tecnología y el precio que se paga por ella. El canal insiste en esa separación y evita el titular catastrofista. Que un inversor con su historial avise de una burbuja no implica que la fiesta termine mañana; implica que quien compra a estos precios asume un riesgo que no siempre está bien compensado. Para el ahorrador medio, la lectura práctica tiene menos que ver con adivinar el techo del mercado que con revisar la calidad de lo que tiene en cartera y entender cuánta deuda soportan sus empresas favoritas si el dinero deja de ser barato.

Queda por ver si el escenario que dibuja se cumple y en qué plazo. Mientras tanto, la entrevista merece verse entera: el vídeo dedica buena parte de sus 43 minutos a tesis concretas que un resumen no puede capturar.

Puedes ver el vídeo completo aquí:

Youtube video

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