Iberdrola afronta seis años de fuerte inversión para aprovechar el crecimiento de la demanda eléctrica ligado a la electrificación y los centros de datos. Goldman Sachs prevé alrededor de 100.000 millones de euros de inversiones entre 2026 y 2031, con las redes como principal destino, y considera que este ciclo puede sostener un crecimiento de los beneficios a doble dígito hasta el final del periodo.
Esta es una de las principales conclusiones de un reciente informe que firma el analista Alberto Gandolfi y en el que eleva a Iberdrola a Comprar desde Neutral en base a un precio objetivo de 25,0 euros (antes 21,0 euros).
Gandolfi explica que modifican su recomendación y precio por tres razones:
- nuestra previsión de crecimiento de dos dígitos, sumada a los dividendos, debería impulsar una rentabilidad total para el inversor (TSR) del 14 %-15 % anual hasta 2031E;
- es probable que las continuas revisiones al alza del consenso sobre los beneficios impulsen la cotización de la acción;
- Iberdrola es un ejemplo de gran calidad que refleja nuestra visión estructuralmente positiva sobre la mejora de los fundamentos del sector.
Gandolfi añade que:“en su CMD de abril de 2027, esperamos que Iberdrola amplíe sus previsiones hasta 2030 o 2031. Para los próximos cinco años, prevemos una inversión en capital (capex) de unos 100.000 millones de euros, destinada a respaldar un mayor crecimiento de las redes eléctricas y nuevas oportunidades de repotenciación en el sector eólico terrestre de EE. UU.”

“Esto supondría -añade- un aumento de las inversiones anuales de aproximadamente un 50% con respecto a 2025. Al final del plan, el apalancamiento se situaría en torno a 4,0 veces (deuda neta/EBITDA), según nuestras estimaciones”.
Tesis de inversión de Goldman Sachs en Iberdrola
- Goldman se apoya en un escenario de crecimiento de beneficios a doble dígito hasta 2031.
- Iberdrola prepara un fuerte aumento de la inversión: Goldman calcula que destinará unos 100.000 millones de euros entre 2026 y 2031, frente a los 85.000 millones que estimaba anteriormente. Esto supone elevar alrededor de un 50% la inversión anual respecto a 2025.
- Las redes eléctricas se llevan la mayor parte del dinero: aproximadamente el 70% del capex previsto se dirigiría al negocio de redes, principalmente en EEUU y Reino Unido. El resto se concentraría en Producción y Clientes, incluyendo oportunidades de repotenciación eólica terrestre en EEUU.
- La electrificación y los centros de datos son el gran argumento de fondo. Goldman considera que el aumento de la demanda eléctrica obligará a modernizar unas redes que tienen una antigüedad media de unos 40 años y están cada vez más saturadas.
- Goldman habla de un potencial “superciclo” de beneficios para el sector eléctrico. Su escenario contempla que la demanda eléctrica europea crezca entre un 1,5% y un 2,5% anual hasta 2030, para acelerarse posteriormente hasta aproximadamente el 3%-3,5%, impulsada entre otros factores por los centros de datos.

- El aumento del capex se traduce en más crecimiento de beneficios. Goldman estima un crecimiento anual compuesto del EBITDA del 8% y del beneficio neto del 10% entre 2026 y 2031, mientras que el BPA crecería también alrededor de un 10% anual.
- El beneficio neto podría acercarse a los 11.000 millones en 2031, frente a unos 6.200 millones en 2025 según las estimaciones del banco. El BPA pasaría de unos 0,95 euros a 1,65 euros.
- Goldman ha elevado de forma considerable sus previsiones a largo plazo: el incremento de sus estimaciones de BPA alcanza aproximadamente el 20% para 2029-2031, con revisiones del 18% en 2029, 21% en 2030 y 23% en 2031.
- La contrapartida es el esfuerzo financiero: Goldman prevé que Iberdrola permanezca con flujo de caja libre negativo durante 2026-2031 debido al elevado volumen de inversiones y al pago de dividendos. Además, estima que el apalancamiento podría acercarse a 4 veces deuda neta/EBITDA al final del periodo.
- La valoración ya incorpora una prima frente a sus comparables. Goldman señala que Iberdrola cotiza con una prima de doble dígito frente a sus pares tanto en EV/EBITDA como en PER para 2026-2030.
- Hay riesgos claros para la tesis: menores precios de la electricidad y materias primas, rentabilidades inferiores a las previstas en nuevas renovables y un escenario de tipos de interés más altos, especialmente relevante por el carácter intensivo en capital de redes y renovables.
En conclusión, la tesis de Goldman Sachs no se limita a que Iberdrola vaya a invertir más. Su argumento es que la electrificación y los centros de datos están creando un ciclo de inversión estructural en redes eléctricas, y que Iberdrola está en posición de capturarlo con un fuerte aumento del capex.
El precio de esa expansión es también relevante: más deuda y caja negativa durante varios años a cambio de un crecimiento del beneficio que Goldman estima en torno al 10% anual hasta 2031.




