Hace unos días, los medios avisaron de que en Telefónica se había vuelto a estudiar la posibilidad de comprar Vodafone España. De hecho, se especula con que la negociación pueda cerrarse en el primer trimestre de 2027; sin embargo, ya hay dudas al respecto por parte de los analistas del sector. En este caso, el análisis de Berenberg sobre las empresas europeas de telecomunicaciones señala que existen dudas reales de que las autoridades de competencia de España y de la UE permitan la fusión.
«En nuestra opinión, la operación Telefónica-Zegona parece improbable. Una cuota conjunta del 46-47% en los mercados minoristas de telefonía móvil y banda ancha, sumada a la posible marginación de Digi —el operador que asumiría los compromisos de competencia y que cuenta con una cuota del 12-15% de los abonados a estos servicios— nos parece excesiva para la UE; como mínimo, resultaría inaceptable sin la adopción de medidas correctivas amplias y potencialmente prohibitivas que favorezcan a Digi en España», se lee en el informe del banco alemán firmado por Nick Lyall, Paul Sidney y Shekhan Ali.
No es para menos. La fusión uniría, bajo una sola marca, a casi la mitad de los usuarios de telefonía móvil y de banda ancha en España, muy por encima del 40 % que se creó tras la fusión entre MásMóvil y Orange. Para los analistas las dudas van más allá de los problemas con los reguladores, ya que la directiva de Zegona podría querer mantener su posición en el mercado.

«A nuestro juicio, la consolidación en España se presenta difícil. Las opciones parecen reducirse a la división de Vodafone España entre Telefónica y Digi España, o bien a una fusión entre Vodafone España y Digi España. Sin embargo, ninguna de estas alternativas ofrecería a la dirección ni a los accionistas de Zegona una salida clara y en efectivo, ni permitiría una recomposición del mercado, ya que se mantendrían los precios agresivos de Digi», insiste el texto de los alemanes.
Demasiado pronto para continuar la consolidación del sector en España
Por otro lado, aunque la tendencia del sector de las telecomunicaciones en Europa es de consolidación, la realidad es que en España hubo una gran fusión hace muy poco tiempo, lo que puede retrasar otros movimientos. «En marzo de 2024, el mercado móvil español pasó de cinco a cuatro operadores tras la fusión de Orange España y MásMóvil. La nueva compañía, MasOrange, contaba con una cuota de entre el 41% y el 42% de los abonados a servicios móviles y de banda ancha, acceso a 30 millones de hogares con cobertura de fibra (propios y mayoristas), una cobertura del 99% en 4G y del 80% en 5G, y el 36% del espectro radioeléctrico», recuerda el texto.
«Asimismo, esta operación situó a MasOrange por encima del operador histórico, Telefónica, en el mercado minorista. No obstante, la UE exigió la adopción de medidas correctivas estructurales. MasOrange vendió 60 MHz de espectro al cuarto operador, Digi Spain, y acordó facilitarle un acuerdo de itinerancia nacional (NRA). Por su parte, Digi Spain mantuvo el acuerdo de itinerancia nacional y de compartición de red de acceso (RAN-sharing) que ya tenía con Telefónica, pero siguió aplicando precios con descuentos agresivos frente a los demás operadores españoles», señala el análisis, argumentando que ese proceso ya fue complejo.
¿Una compra entre Digi y Telefónica?
Por otro lado, los analistas dibujan un escenario interesante: que la compra se realice de forma conjunta entre Digi y Telefónica, y que posteriormente se dividan los activos de Vodafone. «Una oferta conjunta de Telefónica y Digi Spain por Zegona podría implicar que Telefónica pagaría en efectivo por los suscriptores de banda ancha cubiertos por su joint venture de fibra con Zegona y por una parte de la base de clientes móviles. La dirección y los accionistas de Zegona recibirían acciones de Digi Spain, pero también una importante suma de dinero en efectivo por parte de Telefónica», sentencia el texto.

En esta situación, valdrá la pena mantener la atención sobre Vodafone. Aunque la empresa prefiere no comentar las especulaciones alrededor de una posible venta, en la práctica los analistas asumen que, tarde o temprano, las consolidaciones en España continuarán y que Zegona sigue siendo el vendedor más lógico. Sin embargo, todavía nada es seguro, pues no hay ofertas oficiales sobre la mesa y se desconoce cómo reaccionarían los reguladores de España o de Europa.
Telefónica y Digi siguen creciendo
En cualquier caso, mientras se especula y se analizan posibles fusiones, tanto Telefónica, a través de las marcas Movistar y O2, como Digi, han mantenido su capacidad de crecer y de captar portabilidades de sus rivales. En esta situación, las dos empresas que desde Berenberg consideran compradoras pueden tomarse su tiempo para tomar decisiones.
De hecho, según los datos de la CNMC, son las únicas dos que han logrado un dato positivo de portabilidades dentro del sector en lo que va de 2026. En un mercado tan saturado como el de las telecomunicaciones en España, esta capacidad es clave para cualquier empresa y resultará determinante para el futuro inmediato del sector.




