Digi puede dejar atrás la caída en Bolsa de su primera semana en los mercados españoles, pero también puede despedirse del crecimiento continuo en su valor. La empresa ha cumplido sus dos meses en bolsa durante septiembre, y lo ha hecho con sus acciones en un valor cercano a los 6,40 euros. No es un dato menor; después de su entrada al mercado en julio de este año, la empresa vio cómo el valor caía de sus 5,9 euros iniciales hasta los 5,2, antes del rebote que las ha llevado a su valor actual.
Pero era de esperar que el crecimiento se estancara en algún momento. Si bien la empresa sigue siendo la que más crece en cuanto a número de usuarios tanto en el servicio móvil como en el de banda ancha en España, no es un logro menor: después de todo, en un mercado tan saturado como el de las telecomunicaciones en el país, presumir de un crecimiento continuo es complicado. Pero también hay señales de que Digi no podrá mantener este ritmo de crecimiento de forma permanente.
La empresa ha moderado el número de nuevos usuarios en ambos servicios durante el verano. Lo cierto es que, incluso con una estrategia de precios tan agresiva como la del operador rumano, la realidad es que es complicado convencer a los usuarios de cambiar la comodidad de un servicio con el que llevan años trabajando. No es casual que la empresa revise mes a mes su capacidad de generar «portabilidades», es decir, de robar usuarios a sus competidores, y que se haya convertido en una de sus grandes banderas, porque es uno de los retos más complejos del sector.

En este panorama, es complejo mantener el crecimiento de forma constante, sobre todo en meses marcados por las vacaciones, como el verano, o por la recuperación tras meses de gastos, como suele ser la cuesta de septiembre. Bajo este contexto, es de esperar que los inversores den por hecho que este crecimiento se iba a ralentizar hasta el último tramo de 2026, a la espera de lo que pueda ocurrir para el próximo año.
Dudas despejadas alrededor de Digi
En cualquier caso, la empresa ha podido calmar tanto a los analistas como a los inversores en estos dos meses. La capacidad de crecimiento ha sido suficiente para aclarar las dudas de cara al resto del año. Es clave para la empresa, que no solo sigue haciendo lo posible para intentar captar nuevos usuarios, sino también para invertir en su propia red de fibra óptica y de servicio móvil, con el objetivo de no depender de uno de sus rivales, como es Telefónica.
En esta situación, la entrada del capital de sus inversores españoles era una pieza clave de su estrategia. Por eso era tan importante que los números demostraran ese voto de confianza. Con el cierre del tercer trimestre a las puertas, será interesante saber qué dicen los números de Digi España y si los analistas siguen apostando por la empresa, cuya irrupción en el mercado sigue siendo un verdadero dolor de cabeza para sus competidores, incluso cuando ya toman medidas para competir.
La moda de las telecos low cost
Pero los buenos resultados de Digi no solo han generado un importante repunte en sus datos en la bolsa. La empresa low cost ha obligado a sus competidores a plantearse nuevas formas de atraer usuarios y de cuidar a los que tienen. La más evidente ha sido la apuesta del sector por mejorar su oferta en sus verticales low cost.
Allí está la mencionada apuesta de Telefónica por O2 y el duelo de Vodafone por controlar la marca comercial Finetwork. Se suma que varias de estas compañías han mejorado su oferta en cuanto a deportes en vivo, en particular el fútbol, sus acuerdos con las plataformas de streaming y la calidad del internet de banda ancha.
Digi y su capacidad de captar usuarios
Lo cierto es que hay dos empresas en España que han conseguido mantener la capacidad de aumentar el número de usuarios a costa de sus competidores. Una, claramente, es Digi; la otra ha sido Telefónica. Son las que más han apostado por un modelo low cost para sus usuarios, aunque en el caso de la compañía presidida por Marc Murtra solo como un complemento de su principal servicio, el de Movistar. También es cierto que esto ha obligado a sus competidores a tomar medidas similares para mantener la capacidad de competencia.

Pero los datos más recientes de la CNMC muestran a Digi todavía bien posicionada para mantener su crecimiento. En 2026, todos los indicadores señalan que será la única de las empresas de telecomunicaciones españolas que tendrá un crecimiento de doble dígito. En esta situación, la apuesta es que los inversores sigan viendo con buenos ojos las acciones de Digi y que esta pueda continuar con su plan de inversión para no depender de uno de sus principales rivales.




