El mercado inmobiliario español está cambiando de composición y los inversores están ampliando su apuesta más allá de la compraventa tradicional de viviendas. El sector living, que engloba desde vivienda en alquiler hasta residencias de estudiantes, flex living y senior living, se ha convertido en el principal destino del capital inmobiliario en España y ya concentra el 38% de toda la inversión registrada durante el primer semestre de 2026.
El dato procede del último análisis de CBRE, publicado el 23 de septiembre, que sitúa la inversión acumulada en activos living durante los seis primeros meses del año en 4.580 millones de euros. Esta cifra supone un incremento del 156% respecto al mismo periodo de 2025 y representa el mayor volumen semestral registrado hasta ahora para este segmento.
El capital cambia de objetivo
El crecimiento del living refleja una transformación en las prioridades de los inversores inmobiliarios. La vivienda continúa siendo el principal activo del sector, pero cada vez tienen mayor peso otros formatos residenciales que responden a nuevas necesidades de alojamiento.

Dentro de este mercado destaca especialmente el Multifamily, que agrupa viviendas destinadas principalmente al alquiler. Este segmento concentró más de 3.350 millones de euros durante el primer semestre, alrededor del 73% de toda la inversión en living. La vivienda asequible también está ganando protagonismo. Según CBRE, representa ya el 33% de la inversión en Multifamily y el 24% de toda la inversión del sector living.
Las residencias de estudiantes también atraen millones
Otro de los segmentos que está captando el interés de los inversores son las residencias de estudiantes. Durante los seis primeros meses del año acumularon alrededor de 780 millones de euros en operaciones.
La escasez de plazas disponibles frente al número de estudiantes que necesitan alojamiento está favoreciendo la entrada de capital en este negocio. La limitada oferta de activos y la demanda existente están convirtiendo las residencias en uno de los segmentos alternativos con mayor actividad dentro del mercado residencial.
A esta tendencia se suma el Flex Living, un modelo que combina características del alquiler residencial tradicional con estancias y servicios más flexibles. Este segmento alcanzó unos 400 millones de euros de inversión durante el primer semestre, principalmente en proyectos situados en áreas periféricas de Madrid.
Madrid concentra la mayor parte del dinero
El mapa de la inversión también muestra una fuerte concentración geográfica. Madrid captó el 74% de la inversión en living durante el primer semestre de 2026, muy por delante de Barcelona y Valencia. La capital se beneficia de una combinación de factores que atrae al capital institucional: una elevada demanda residencial, crecimiento de los hogares, escasez de oferta y un mercado de alquiler consolidado.

Esta concentración convierte a Madrid en el principal escenario para nuevos proyectos de vivienda en alquiler, residencias de estudiantes y otros formatos residenciales alternativos.
El déficit de vivienda mantiene la presión
El auge inversor del living coincide además con uno de los principales problemas del mercado inmobiliario español: la falta de vivienda disponible.
el 26,7% de los hogares españoles vive de alquiler, y CBRE prevé que esta proporción alcance el 29% en 2030
CBRE calcula que el déficit estructural supera las 750.000 viviendas, mientras la creación de hogares continúa avanzando a un ritmo superior al de construcción de nueva oferta. Esta situación mantiene la presión sobre los precios y dificulta el acceso a la vivienda, especialmente en los grandes mercados urbanos.
El mercado del alquiler también está ganando peso. Actualmente, el 26,7% de los hogares españoles vive de alquiler, y CBRE prevé que esta proporción alcance el 29% en 2030. Para los inversores, esta evolución supone una oportunidad para desarrollar nuevos proyectos destinados al alquiler y otros modelos residenciales.
Un negocio inmobiliario cada vez más diversificado
La evolución del living demuestra que el negocio inmobiliario está dejando de depender exclusivamente de la promoción y venta de viviendas. Los inversores buscan ahora activos capaces de responder a diferentes etapas y necesidades de la población. Residencias de estudiantes, viviendas asequibles, alquiler institucionalizado, flex living y senior living forman parte de un mercado cada vez más amplio. CBRE considera que esta diversificación seguirá siendo una de las principales tendencias del sector durante los próximos años.
Con 4.580 millones de euros invertidos en solo seis meses y una cuota del 38% del mercado inmobiliario, el living se ha consolidado como uno de los grandes motores del ladrillo español. La combinación de falta de vivienda, crecimiento de la demanda y nuevas formas de alojamiento está haciendo que el capital mire cada vez más allá de la vivienda tradicional.




