La tarifa gas TUR sube un 54% el 1 de octubre: 310 euros más al año y el Gobierno negocia un decreto anticrisis

La OCU calcula que el recibo del hogar medio pasará de 600 a 910 euros al año, mientras Hello Watt eleva la subida al 71,5%. El decreto anticrisis se decide el martes y la excepción ibérica vuelve al debate.

La tarifa gas TUR subirá un 54% el 1 de octubre si el Gobierno no aprueba antes su decreto anticrisis. La factura regulada del gas se encarecerá 310 euros al año para un hogar medio con calefacción, según los cálculos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). El Ejecutivo prevé llevar la norma de urgencia al Consejo de Ministros de este martes, apenas dos días antes de que la revisión entre en vigor.

La advertencia llega con el calendario en contra. La revisión trimestral de la TUR coincide con el arranque del nuevo año gasista y deja un margen mínimo para reaccionar. Si el decreto no llega a tiempo, los hogares acogidos a la tarifa regulada verán cómo el término variable de su recibo escala a niveles que no se veían desde la crisis energética de 2022.

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El recibo del hogar medio pasa de 600 a 910 euros al año

El detalle técnico explica la magnitud del salto. Según la OCU, el precio del consumo para la modalidad TUR 2 —la que cubre consumos anuales de entre 5.000 y 15.000 kilovatios hora— pasará de 4,12 a unos 6,95 céntimos por kWh. Solo en el coste de la energía, el encarecimiento roza el 69%.

El golpe final en la factura es algo menor por el peso de la parte fija. El alquiler del contador, los impuestos y los costes regulados amortiguan el porcentaje hasta el 54%. Para un hogar con calefacción de gas y un consumo anual de 9.000 kWh, el recibo pasará de unos 600 euros a alrededor de 910 euros al año. La cifra no tiene precedente en la serie histórica de la tarifa.

Otras estimaciones son más pesimistas. El comparador Hello Watt calcula que el precio del gas en la TUR podría dispararse un 71,5%. Con esa hipótesis, un hogar con calefacción pagaría unos 222 euros entre octubre y diciembre, frente a los 149 euros del mismo periodo de 2025. El término variable del kWh llegaría a 7,07 céntimos, por encima de los 6,75 de enero de 2023, el máximo hasta ahora. Sin ningún tope legal de por medio, sería la mayor subida jamás aplicada a la tarifa regulada.

La subida no responde a un repunte puntual del mercado, sino a una fórmula que solo incorpora el gas de invierno dos veces al año.

El decreto anticrisis llega el martes y la excepción ibérica vuelve al debate

La presión política no ha tardado en llegar. La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, y los sindicatos CCOO y UGT han reclamado al Ministerio de Economía, Comercio y Empresa que recupere la llamada excepción ibérica, el mecanismo que España y Portugal aplicaron con el respaldo de la Unión Europea entre junio de 2022 y finales de 2023.

El debate sobre el tope al gas enfrenta dos modelos: proteger al consumidor expuesto al mercado o preservar el mecanismo que hoy amortigua su impacto.

Aquel tope limitaba el precio del gas que las centrales eléctricas trasladaban a la subasta mayorista y compensaba la diferencia con un recargo en la factura. La patronal Aelec, de la que forman parte Endesa, Iberdrola o EDP España, se opone a reeditar la medida. Sostiene que la situación actual ‘es muy distinta’ a la de la guerra de Ucrania, cuando el gas marcaba el precio de la electricidad en cerca del 75% de las horas frente a menos del 15% ahora.

El argumento de la patronal es directo: recuperar el mecanismo obligaría a una mayoría de consumidores en mercado libre y a precio fijo a asumir un mayor coste para rebajar la factura de los que están expuestos al mercado. Es decir, se subiría el coste al 75% de los clientes para reducirlo al 25% restante. La última palabra la tiene el Ministerio de Economía, que dirige Carlos Cuerpo.

Mientras tanto, la OCU recomienda no abandonar la tarifa regulada de forma precipitada. La organización calcula que la TUR sigue ofreciendo precios competitivos, con ahorros de al menos el 22% frente a las mejores tarifas de precio fijo y de más del 40% respecto a numerosas ofertas comerciales. Eso sí, aconseja revisar las ofertas del mercado libre a partir de octubre, porque algunas tarifas fijas podrían ganar atractivo si se confirma el alza.

La fórmula que esconde el gas: un problema estructural, no de mercado

El verdadero problema no es el mercado. Es la fórmula. El mecanismo con el que se fija la tarifa regulada solo incorpora el precio del gas en las revisiones de octubre y de enero; en primavera y verano mira únicamente el petróleo. Ese diseño mantuvo el encarecimiento del gas invisible en el recibo durante medio año. Ahora, el precio de compra para los meses fríos vuelve a entrar en el cálculo con un peso del 46,7% sobre el coste de aprovisionamiento.

Y lo hace al doble de precio que hace un año: 78,9 euros por megavatio hora frente a los 33 euros/MWh de octubre de 2025. A ello se suman un petróleo más caro —una media de 99,4 dólares por barril de Brent en los últimos seis meses— y un euro más débil, en 1,152 dólares, que encarece la factura de importación. El propio coste del gas podría crecer hasta un 111,3%, frente al 22,6% de octubre de 2024 y el 25% de 2025.

La lectura del sector eléctrico y la de los consumidores chocan de frente. Para Aelec, intervenir ahora el mercado eléctrico no arregla una crisis que ya no se transmite con la intensidad de 2022. Para Díaz y los sindicatos, sin un tope el recibo se convierte en un problema social de primer orden. Entre ambas posiciones, el decreto del martes se antoja un parche: la fórmula que dispara la TUR no se toca y volverá a tensarse en la revisión de enero si el gas sigue caro.

El riesgo de fondo es que la tarifa regulada se diseñó para suavizar precios volátiles, no para absorber shocks prolongados de materia prima. Cada vez que la fórmula se enfrenta a un invierno caro, el ajuste llega de golpe y concentrado en dos fechas fijas. Esa rigidez explica por qué la subida del 54% se presenta hoy como la mayor de la historia sin que el consumo de los hogares haya cambiado un ápice.

La incógnita se resolverá en dos pasos. Primero, qué contiene exactamente el decreto anticrisis que el Gobierno quiere aprobar este martes. Después, si el Ministerio de Economía cede a la presión para recuperar la excepción ibérica. De momento, la OCU ya ha puesto fecha a la decisión de los hogares: comparar las ofertas del mercado libre a partir de octubre y revisar el precio del kWh, el término fijo, la duración del contrato y los servicios adicionales antes de mover ficha.


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