Industria y comercio lideran la inversión en formación: el crédito FUNDAE que pueden usar pymes y autónomos

El crédito FUNDAE se genera con la cotización por formación profesional y lo usan las pymes y los autónomos con empleados. Se descuenta de la Seguridad Social al pagar cursos y, de media, las empresas aprovechan poco más de la mitad.

santander autonomos

Las empresas españolas usaron 674,3 millones de euros del crédito de formación FUNDAE en 2025. Esa misma bolsa está al alcance de las pymes y de los autónomos con empleados que quieran pagar cursos a su plantilla.

Conviene aclarar una cosa antes de seguir: aquí ‘crédito’ no significa un préstamo que haya que devolver. Es una cantidad que se genera con las cotizaciones por formación profesional y que después se descuenta de lo que la empresa paga a la Seguridad Social. Dinero que ya has aportado y que, si no usas, se queda por el camino.

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En el conjunto del sistema, las compañías incluidas en la formación bonificada formaron a 3,54 millones de personas durante el año. El error más repetido es no tocar ese saldo: de media, solo se utiliza poco más de la mitad del crédito disponible.

Qué es el crédito FUNDAE y quién puede usarlo

El crédito FUNDAE funciona como una bonificación sobre la cuota de la Seguridad Social. La empresa organiza la formación de sus trabajadores, la comunica a la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE) y, una vez realizada, aplica el descuento correspondiente. El importe depende de las cotizaciones por formación profesional y de las características de la plantilla.

¿Quién puede echar mano de esta bolsa? Las pymes y los autónomos con trabajadores a su cargo. El crédito nace de la cuota de formación profesional, que va ligada a la plantilla, así que quien no tiene empleados no genera ese saldo por esta vía.

Con carácter general, hay que estar al corriente de pago con la Seguridad Social para poder bonificar. Si arrastras una deuda, la bonificación puede quedar bloqueada y perderás el crédito del ejercicio. La cuota de formación profesional se paga dentro de las cotizaciones, y puedes revisar tus pagos en el portal Importass de la Seguridad Social.

El crédito no se pierde por falta de dinero, sino por falta de uso: cada año se deja sin aprovechar casi la mitad de lo ya cotizado.

Industria y comercio aglutinan más de un tercio del crédito usado

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El dinero no se reparte igual entre sectores. La categoría estadística de ‘otros servicios’ encabeza el ranking con 165,2 millones de euros, pero es un cajón amplio que mezcla actividades muy distintas. Entre los sectores identificables, industria y comercio suman más de un tercio del crédito: 136,8 millones la industria y 104,5 millones el comercio, 241,3 en total. En personas formadas, la industria llegó a 671.623 y el comercio, a 549.205.

El cuarto puesto del ranking por dinero es para sanidad y servicios sociales (56,6 millones), seguido de construcción (52,2), y hostelería (51,3). Por detrás quedan transporte y almacenamiento (45,7), educación (32,6), actividades financieras (20,6) y agricultura (8,9), que cierra la tabla.

Más gasto no siempre es más formación por cabeza. El sector financiero dedicó 35 horas por persona formada, el más alto, con solo 20,6 millones de euros. Construcción (27,4) y transporte (26,3) también superaron la media general de 22,7 horas.

En el otro extremo, sanidad y servicios sociales formó a más gente pero con menos intensidad: 18,6 horas por persona, la cifra más baja pese a haber movilizado 56,6 millones de euros de crédito.

Medio crédito sin gastar: la asignatura pendiente

No es un problema nuevo. FUNDAE lleva años midiendo lo mismo: el dinero se usa a medias y las diferencias entre sectores son enormes. En un mercado que empuja a la digitalización y a la inteligencia artificial, tener un saldo para formar y no llegar a usarlo es una contradicción difícil de explicar en la cuenta de resultados.

Para una pyme o un autónomo con empleados, el cálculo es sencillo: no usar el crédito es dejar escapar dinero ya cotizado. Pero el mecanismo tiene letra pequeña, con comunicación previa de las acciones formativas, requisitos de acceso y justificación, y ahí es donde muchas empresas se quedan fuera por simple falta de tiempo.

La estadística deja además una incógnita. FUNDAE mide la formación digital, pero todavía no separa la que va específicamente de tecnología o de inteligencia artificial. Con la transformación del mercado laboral en marcha, ese desglose es el que habría que vigilar en las próximas ediciones. Mientras llega, la pregunta práctica es la misma: si ya has pagado tu parte de ese crédito, ¿por qué dejarlo sin usar?

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: Se asigna por ejercicio y funciona durante todo el año; la formación se comunica a FUNDAE antes de iniciarse.
  • ✅ Requisitos clave: Ser empresa o autónomo con trabajadores a su cargo, generar cuota de formación profesional y estar al corriente de pago con la Seguridad Social.
  • 🌐 Dónde solicitarlo: En la sede electrónica de FUNDAE (fundae.es), donde se comunica la formación; la bonificación se aplica después en los boletines de cotización.
  • 💰 Importe o coste: Corresponde a la parte de tus cotizaciones por formación profesional que puedes bonificar; su cuantía exacta depende de la plantilla y no está detallada en la fuente oficial. No es un préstamo ni una subvención: es un descuento en la cuota.
  • ⚠️ Error a evitar: Dejar el crédito sin usar: en 2025 las empresas solo aprovecharon poco más de la mitad de lo disponible, según FUNDAE.

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