La Policía Nacional examina este sábado a miles de aspirantes para cubrir 2.704 plazas de la Escala Básica. Es la primera prueba de un proceso que se decide, en buena medida, en 50 minutos.
Del total, 2.163 plazas corresponden al turno libre y 541 están reservadas a militares de tropa y marinería con al menos cinco años de servicio. Las vacantes desiertas se acumulan al turno libre: cada plaza militar sin cubrir es una plaza más para el acceso general.
La jornada concentra en un solo acto las pruebas de psicotécnicos, conocimientos, personalidad y el cuestionario de información biográfica. La Policía Nacional recomienda consultar la convocatoria individualizada en su web oficial, acudir con antelación y llevar solo un bolígrafo azul o negro.
Los dispositivos electrónicos están prohibidos durante las pruebas. Sin excepciones.
Por qué la Policía Nacional convoca 2.704 plazas en 2026
El volumen se mantiene en la línea de los últimos años, aunque rompe la tendencia ascendente. La Escala Básica ofertó 2.764 plazas en 2025, 2.607 en 2024 y 2.458 en 2023. Es la primera cifra que baja tras tres ejercicios de crecimiento.
La reserva para militares obliga a un proceso con dos vías paralelas que confluyen en las mismas pruebas físicas. En convocatorias anteriores, parte de esas 541 plazas ha acabado engrosando el turno libre.
Una plaza de policía nacional no se gana el día del examen: se gana con meses de temario, psicotécnicos y entrenamiento físico sostenidos.
Requisitos para presentarse a la Escala Básica
El filtro administrativo es más accesible que el de otros cuerpos: no se exige titulación universitaria ni una nota de corte previa. Estas plazas son de funcionario de carrera y estos son los requisitos de las bases:
- Nacionalidad española en el momento de la solicitud.
- Haber cumplido los 18 años y no superar la edad máxima de jubilación fijada para la Policía Nacional.
- Título de Bachiller o equivalente.
- Permiso de conducción de la clase B.
- Nivel A2 de inglés o francés, acreditable con título oficial.
- Acreditar los antecedentes exigidos, las aptitudes psicofísicas y el compromiso de portar armas.
Hay un requisito que no aparece en la lista y que pesa tanto como el temario: la forma física. Las pruebas de aptitud llegan después del teórico y son, históricamente, la criba más silenciosa del proceso. No hay atajos.

Cómo es el examen: 100 preguntas en 50 minutos
La primera prueba es un cuestionario de 100 preguntas con tres alternativas que debe resolverse en 50 minutos. Cada error penaliza. Solo pasan quienes obtienen al menos tres puntos y se sitúan entre las mejores calificaciones, con un tope de 1,75 aspirantes por cada plaza no reservada.
Ese factor mide la dureza del corte. La oposición no elimina por una nota mínima absoluta, sino por posición relativa: con un tres sobre diez se puede pasar o quedarse fuera. El tope deja la siguiente fase en torno a 3.780 aspirantes.
Después llegan las pruebas de aptitud física, el reconocimiento médico, la entrevista personal y los psicotécnicos, antes de la formación en la Escuela y las prácticas. Las físicas son tres ejercicios puntuados de 0 a 10: un cero en cualquiera elimina y la media debe llegar al cinco.
La letra pequeña: ratio, criba física y una serie que baja
Con 2.704 plazas, esta es la segunda convocatoria más amplia de la serie reciente, solo por detrás de las 2.764 de 2025. El descenso es pequeño, pero no altera la dificultad real: la plaza se gana por delante de otros, no por encima de un listón fijo.
El temario abarca contenidos constitucionales, jurídicos y sociales, derecho penal, seguridad, nuevas tecnologías, ciberseguridad, inteligencia y armamento. Es amplio y tiende a comerse el calendario de estudio. El error clásico es dejar las físicas para el final: tres ejercicios con cero eliminatorio no se improvisan en seis semanas.
Víctor Blázquez, aspirante que afronta hoy la prueba, resume la parte menos visible del proceso: mantener el ritmo durante meses, compaginar la preparación con el trabajo y sostener la incertidumbre del resultado. La constancia pesa más que el talento.
Para quien apunta a la convocatoria de 2027, septiembre es un buen mes para arrancar. Hay margen para trabajar la teoría, los psicotécnicos, y la preparación física sin prisas. Quien espere al BOE para abrir el primer tema llegará tarde.
Un dato más para la planificación: las plazas de la Escala Básica se han movido entre 2.458 y 2.764 en cuatro años. No hay un salto cuantitativo a la vista.
📨 Cómo presentar la solicitud
El plazo de instancias ya está cerrado: las pruebas se celebran hoy. Los pasos que siguen son los mismos que repetirás cuando el Ministerio del Interior publique la próxima convocatoria en el Boletín Oficial del Estado.
- Paso 1: Consulta la convocatoria en el BOE y localiza el trámite en la sede electrónica del Ministerio del Interior.
- Paso 2: Identifícate con certificado digital o Cl@ve, o cumplimenta el modelo 790 de autoliquidación de tasas.
- Paso 3: Selecciona el cuerpo —Escala Básica— y el turno por el que concurres, libre o reservado a militares.
- Paso 4: Abona la tasa y adjunta la declaración responsable de requisitos: Bachillerato, permiso B y A2 de idioma.
- Paso 5: Registra la solicitud antes del cierre del plazo y guarda el justificante con el número de registro.
La inscripción se realiza íntegramente por vía electrónica. El plazo se cuenta desde el día siguiente a la publicación en el BOE y es corto: conviene tener preparados el certificado digital y la documentación.
📋 Ficha de la Convocatoria
- Organismo / País: Ministerio del Interior — Policía Nacional (España).
- Número de plazas: 2.704 plazas de la Escala Básica (2.163 turno libre y 541 reservadas a militares).
- Sueldo estimado: No detallado en las bases; se fija en las retribuciones anuales del cuerpo.
- Fecha límite de inscripción: Plazo cerrado; la primera prueba se celebra el 26 de septiembre de 2026.
- Dónde inscribirse: Sede electrónica del Ministerio del Interior, con la convocatoria publicada en el BOE.




