Jefferies mantiene su apuesta por Puig. La firma estadounidense reitera la recomendación de compra y un precio objetivo de 21 euros por acción, un 24% por encima de los 16,91 euros con los que cerró el valor en la sesión previa. A falta de un mes para la publicación de resultados, el banco considera que la valoración actual representa un atractivo punto de entrada.
El calendario marca los tiempos. Puig presentará sus cuentas del tercer trimestre el 21 de octubre, apenas una semana después de que arranque la temporada de resultados en el Ibex. Las fechas figuran en la web corporativa de la compañía.
Jefferies eleva las ventas comparables al 5% para el trimestre
Los analistas de la firma estadounidense prevén un incremento del 5% en las ventas comparables de Puig durante el tercer trimestre de 2026. La cifra se sitúa ligeramente por encima del 4,9% que maneja el consenso, y sirve para elevar diez puntos básicos, hasta el 4,0%, el crecimiento comparable estimado para el conjunto del ejercicio.
El motor vuelve a llevar el nombre de Charlotte Tilbury. En su informe, Jefferies atribuye el avance al continuo dinamismo de la marca de maquillaje. Su sólido desempeño en esa categoría compensa, matizan, una contribución más moderada de los lanzamientos de fragancias y la persistente debilidad del cuidado de la piel de prestigio.
Ahí está el matiz que conviene no perder de vista. Puig crece, pero no lo hace por igual en todas sus divisiones. Lo hace por el color y los labiales, no tanto por el sérum de 90 euros.
Charlotte Tilbury sostiene el crecimiento de Puig en el trimestre, mientras el cuidado de la piel de prestigio sigue sin levantar cabeza.
Del desplome del 16% en 2025 al consenso de compra
El contexto ayuda a entender el mensaje de Jefferies. Antes de la sesión de hoy, las acciones de Puig acumulaban una subida del 17%, un rebote que neutralizaba la caída del 16% registrada en 2025, la mayor de todo el Ibex aquel año. Ese correctivo, a contracorriente del rally general, ha dejado al valor con una de las mejores recomendaciones del índice.
La fotografía del consenso lo confirma. De las 18 firmas que cubren el valor, doce aconsejan comprar y las seis restantes proponen mantener, según los datos recopilados por LSEG. El precio objetivo medio se sitúa en 19,04 euros, por debajo de los 21 euros que defiende Jefferies pero todavía por encima de la cotización actual.
La lectura es sencilla: el mercado no discute la calidad del activo, discute el precio al que entró. Puig salió a bolsa con una valoración exigente y ha necesitado dos ejercicios para empezar a digerirla.
Análisis: Isdin y la apuesta por la dermocosmética
El último gran movimiento de Puig apunta en la misma dirección que las previsiones. La compañía cerró recientemente la compra del 50% que no controlaba de Isdin, una operación que Jefferies califica de muy oportuna. El razonamiento tiene fundamento: la dermocosmética crece a buen ritmo en todo el sector de la belleza, mientras el cuidado de la piel de prestigio se está quedando atrás.
Es ahí donde veo el interés real de la tesis. Puig ha construido su historia sobre marcas de nicho con margen alto, como Carolina Herrera, Rabanne, Jean Paul Gaultier o Charlotte Tilbury, y ahora añade una pata defensiva, la farmacia, con menos exposición al ciclo y al capricho del consumidor. La jugada encaja con lo que llevan años haciendo L’Oréal y Estée Lauder, que refuerzan su presencia en el canal dermatológico.
El riesgo no desaparece. La dependencia de Charlotte Tilbury para sostener el crecimiento es una debilidad si la marca se enfría, y la debilidad de las fragancias apunta a un consumidor que empieza a mirar el gasto discrecional con más cuidado. Tampoco ayuda el contexto geopolítico, con la cumbre de la ONU copando los titulares y los inversores pendientes de cada dato macro.
La reválida llega el 21 de octubre. Si Puig confirma el 5% de ventas comparables que anticipa Jefferies, el atractivo punto de entrada tendrá argumentos para sostenerse. Si decepciona, el consenso de compra tendrá que explicar por qué doce casas seguían recomendando un valor que no termina de arrancar.




