El FC Barcelona hace caja con el ladrillo: vende suelo por 30 millones para levantar 378 viviendas

El equipo catalán compró las parcelas en 1997 para trasladar allí parte de sus instalaciones, pero finalmente la ciudad deportiva se construyó en Sant Joan Despí

El FC Barcelona ha encontrado una nueva vía para hacer caja con uno de sus activos inmobiliarios históricos. El club ha cerrado la venta de los terrenos de Can Rigalt, en L’Hospitalet de Llobregat, a la promotora Metropolitan House BCN Residencial por 30 millones de euros, en una operación que permitirá transformar estos suelos en un nuevo desarrollo residencial.

La transacción, formalizada el pasado 8 de julio de 2026, contempla el pago de 30 millones al club, de los que 10 millones ya habían sido abonados antes de la formulación de las cuentas de la temporada 2025-2026. El comprador plantea desarrollar en el ámbito un proyecto de 378 viviendas, dentro de una inversión inmobiliaria que supera inicialmente los 50 millones de euros.

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30 millones por unos terrenos que llevan casi tres décadas en el balance azulgrana

La operación pone punto final a una de las historias inmobiliarias más largas del FC Barcelona. El club adquirió los terrenos de Can Rigalt en 1997, durante la presidencia de Josep Lluís Núñez, con la intención de construir allí una nueva ciudad deportiva.

El proyecto no llegó a materializarse. Posteriormente, en 2005, durante la primera etapa de Joan Laporta, el Barça vendió parte de la edificabilidad a La Llave de Oro por 35,4 millones de euros. Sin embargo, el desarrollo urbanístico quedó bloqueado y la operación terminó en un conflicto que obligó al club a recuperar los terrenos.

En 2016, un laudo arbitral determinó que el Barcelona debía recuperar los terrenos y devolver el importe recibido, además de los intereses. El coste total de aquella operación terminó situándose en torno a 48,5 millones de euros, según la información inmobiliaria publicada sobre la operación. Ahora, casi 30 años después de la adquisición inicial, el club vuelve a desprenderse del activo.

Metropolitan House prepara 378 viviendas

El nuevo propietario es Metropolitan House BCN Residencial, promotora que ya cuenta con una importante presencia en L’Hospitalet. El proyecto contempla 378 viviendas, de las cuales 113 serían de protección oficial, según las previsiones trasladadas por Rafael Angulo, presidente y fundador de Metropolitan House. La inversión prevista para desarrollar el proyecto superará inicialmente los 50 millones de euros.

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Metropolitan House BCN Residencial

Los terrenos se encuentran entre los barrios de Pubilla Cases y Collblanc, junto a la carretera de Collblanc, en una zona con potencial para nuevos desarrollos residenciales.

La operación también refuerza la posición de Metropolitan House en este ámbito de L’Hospitalet. La compañía adquirió en 2025 otros 72.000 metros cuadrados de suelo a Endesa y Sacresa por unos 19 millones de euros, consolidando su apuesta por este enclave del área metropolitana de Barcelona.

Una operación que apenas genera plusvalías para el Barça

Aunque los 30 millones de euros pueden parecer una importante inyección de liquidez para el FC Barcelona, la venta no supone una gran plusvalía inmobiliaria para el club.

El motivo está en el valor contable del activo. Los terrenos estaban registrados en las cuentas del Barça por aproximadamente 29,99 millones de euros, después de que una tasación independiente obligara a registrar un deterioro de 1,2 millones. Por tanto, el precio de venta prácticamente coincide con el valor que tenía el suelo en el balance.

En otras palabras, el Barça convierte en liquidez un activo inmobiliario que llevaba años bloqueado, pero sin que la operación vaya a representar una extraordinaria ganancia contable. El movimiento cobra especial relevancia dentro de la estrategia patrimonial del club, que mantiene todavía otros activos inmobiliarios pendientes de resolver, entre ellos los terrenos de Viladecans.

Del proyecto de ciudad deportiva a un nuevo barrio residencial

Can Rigalt representa también un ejemplo de cómo el suelo inicialmente destinado a grandes proyectos deportivos puede acabar transformándose en una oportunidad residencial.

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Fuente: Agencias

El Barcelona compró las parcelas en 1997 para trasladar allí parte de sus instalaciones, pero finalmente la ciudad deportiva se construyó en Sant Joan Despí. Desde entonces, los terrenos han pasado por diferentes operaciones, litigios y cambios urbanísticos hasta terminar en manos de un promotor residencial. Ahora, el destino vuelve a cambiar: donde el Barça proyectó en su día instalaciones deportivas se prepara un desarrollo con cientos de viviendas, incluida una parte de protección oficial.

La operación deja así dos protagonistas inmobiliarios: un FC Barcelona que monetiza suelo histórico y una promotora que amplía su cartera residencial en el área metropolitana de Barcelona.

Para el mercado inmobiliario, el movimiento pone además el foco en el valor que todavía conservan determinadas bolsas de suelo en Barcelona y su entorno, especialmente aquellas que, después de años de bloqueos urbanísticos, consiguen finalmente avanzar hacia su transformación residencial.


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