El precio de la luz repunta este martes 15: el PVPC medio toca 217,30 euros por megavatio hora. La tarifa regulada encadena más de diez horas por encima de 200 euros por megavatio hora y un tramo máximo previsto de 435 euros, según los datos del Operador del Mercado Ibérico de Energía.
El comportamiento esconde una desconexión entre mercados. Mientras el mercado mayorista diario retrocede un 5,7% hasta 167,33 euros por megavatio hora, el PVPC medio se sitúa un 46% por encima en 217,30 euros por megavatio hora. La cesta de futuros y los costes regulados explican el desacople, porque el pool solo pesa un 40% en la tarifa regulada.
El pool diario retrocede un 5,7% pero la factura regulada no lo nota
Para los consumidores que siguen la evolución del pool, el alivio es innegable. El precio del mercado mayorista cae este martes a 167,33 euros, un 5,7% menos que el lunes, cuando cerró en 177,44 euros. Son ocho euros menos de media por megavatio hora. El alivio durará poco. La tarifa regulada encadena una jornada de tensión con máximos que triplican el coste diario.
El desglose por franjas muestra una montaña rusa. En el pool, la hora más barata se registra entre las 13:00 y las 14:00, con 38,39 euros por megavatio hora. El tramo más caro llega entre las 20:00 y las 21:00, con 246,72 euros. Cifras muy distintas a las que aparecen en los extractos del PVPC, donde las previsiones de Red Eléctrica sitúan picos horarios de 435 euros por megavatio hora. La brecha entre el mercado diario y la tarifa regulada ensancha la percepción de que el recibo sube incluso cuando la electricidad al contado baja. Los datos pueden consultarse en el sitio de OMIE.
Los datos de agosto confirman la tendencia. El mercado mayorista promedió 118 euros por megavatio hora, un 70% más que en agosto de 2025, según Facua. Para el consumidor medio con PVPC —potencia de 4,4 kilovatios y consumo de 366 kilovatios hora mensuales— la factura alcanzó 96,65 euros. En agosto de 2025 fue de 80,71 euros. La subida interanual se acerca al 20%. Un contraste difícil de digerir.
En los últimos años, la factura de agosto del usuario medio ha sido de 96,65 euros en 2026, 80,71 en 2025, 78,21 en 2024, 73,21 en 2023 y 158,30 en 2022. La escalada de agosto de 2026 no llega a la de 2022, pero consolida una tendencia alcista que ha eliminado el colchón fiscal de 2023 y 2024. Octubre de 2022 marcó 103,34 euros.
La tarifa regulada ya no se comporta como un reflejo inmediato del mercado diario: la cesta de futuros manda más que el pool en la factura del hogar.
La presión fiscal se ha sumado desde junio. El IVA de la electricidad volvió al 21%, frente al 10% anterior. El impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica (IVPEE) mantiene una senda de reducción progresiva: del 7% actual bajará al 5% en 2026, al 3,5% en 2027 y desaparecerá en 2028.
La combinación de IVA al 21%, coste de los futuros y cargos por la operación reforzada de Red Eléctrica convierte el PVPC en una tarifa opaca para el consumidor.
Los hogares pagan la factura de agosto y el IVA al 21%: 96,65 euros de recibo medio

Pese al repunte de la luz, el precio del mercado mayorista no se traslada directamente al recibo de los hogares con tarifa regulada. El PVPC toma un 40% de su precio del mercado eléctrico diario y el 60% restante de una cesta de precios negociados a futuro, para que la volatilidad del pool tenga un impacto menor y más gradual en la factura. Pero eso no significa que el PVPC quede al margen de una escalada de precios como la actual. La tarifa incorpora otros costes, entre ellos los asociados a la operación reforzada que mantiene Red Eléctrica desde el apagón del año pasado. El resultado es que el encarecimiento acaba llegando también, aunque de forma distinta y con cierto retraso, al consumidor regulado.
La situación es diferente para quienes tienen un contrato a precio fijo en el mercado libre. En su caso, una subida puntual del mercado mayorista no cambia de inmediato lo que pagan, porque mientras el contrato mantenga el precio pactado, el consumidor queda protegido frente a estos repuntes. Pero el impacto puede llegar más adelante, cuando toque renovar el contrato y si la comercializadora decide trasladar entonces el encarecimiento de la energía a las nuevas condiciones. Según los últimos datos de la CNMC, el número de consumidores acogidos al PVPC representa el 27,4%, y un 37,4% de los hogares tiene una tarifa eléctrica con el mismo precio en todas las horas. Esos porcentajes muestran que la mayoría de los hogares con precio fijo no percibe aún esta volatilidad.
Análisis: el desacople entre pool y PVPC evidencia el peso de la cesta de futuros
El desacople entre el mercado diario y la tarifa regulada no es un accidente puntual. La metodología del PVPC, reformada en 2024 para dar más peso a los contratos a plazo, ha reducido la volatilidad intradía, pero ha creado un nuevo problema: el consumidor ya no puede anticipar su factura mirando solo el precio del pool. Cuando el diario baja y el PVPC sube al mismo tiempo, como ocurre este martes, la tarifa se vuelve opaca. El usuario medio no tiene acceso a la cesta de futuros que determina el 60% de su recibo, ni conoce los cargos por la operación reforzada de Red Eléctrica con la misma claridad que el precio horario publicado por OMIE. La reforma de 2024 ha generado una brecha informativa que no existía cuando el PVPC se indexaba principalmente al diario. La cesta de futuros es, de facto, una caja negra para el consumidor.
Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre 10.000 facturas del mercado libre entre octubre de 2025 y marzo de 2026 concluye que el 34% de los consumidores mantiene una potencia contratada superior a la que realmente necesita. El sobrecoste medio es de 88 euros al año. Solo un 2% de los usuarios dispone de dos potencias diferenciadas, una posibilidad que permite ajustar mejor el coste fijo del suministro, pero que sigue siendo poco utilizada por falta de información. Para un mismo perfil de consumo, la diferencia en la factura puede alcanzar el 57%, lo que equivale a pagar hasta 450 euros más al año por un suministro idéntico.
La pregunta de fondo es si el PVPC vuelve a parecerse a un producto diseñado para el consumidor doméstico o se ha convertido en un instrumento de gestión de riesgos mejor pensado para el sistema. Las reducciones del IVPEE hasta 2028 aliviarán la parte regulada, pero no corrigen el desfase entre el precio que ven los operadores y el que paga el hogar. La señal de precio pierde transparencia.
Mientras no se publique con más transparencia la composición de la cesta de futuros, el margen de confusión seguirá favoreciendo a quienes venden tarifas fijas en el mercado libre con argumentos de estabilidad. El siguiente hito será la publicación por parte de Red Eléctrica de los costes definitivos de la operación reforzada, previsiblemente en el último trimestre de 2026. Ahí se comprobará si la tarifa regulada puede reconectar con la señal de precio diaria o si el desacople se consolida como una característica estructural del sistema eléctrico. El debate no es nuevo, pero los datos de este martes lo reactivan.




