El shock energético provocado por la tensión en Oriente Medio ha convertido el refino en una inesperada fuente de fortaleza para Repsol. La compañía está especialmente expuesta a los combustibles que más están sufriendo el desequilibrio entre oferta y demanda —diésel, queroseno y otros destilados medios—, una posición que Berenberg considera clave para mantener elevados los márgenes durante los próximos trimestres.
Esta es la principal conclusión de un informe de James Carmichael, analista de Berenberg al que ha tenido acceso Merca2.
“La cotización de Repsol se ha duplicado en los últimos 12 meses, respaldada principalmente por los sólidos márgenes de refino, impulsados en particular por el aumento significativo de los precios del gasóleo. Esperamos que los márgenes de refino se mantengan sólidos durante el segundo semestre, respaldados por la reducción de los flujos de productos debido al conflicto en Irán y a la baja disponibilidad de las refinerías en Rusia”, señala el analista.
La doble apuesta de Repsol: refino fuerte hoy y más petróleo mañana
“Actualizamos a precios de mercado nuestras hipótesis sobre los márgenes de refino y los precios de las materias primas, lo que eleva considerablemente nuestras estimaciones de flujo de caja libre operativo (CFFO) a corto plazo y respalda una hipótesis de recompra de acciones superior a la del consenso; la recompra para lo que queda de año se confirmará en octubre”, añade.
«Creemos que las acciones tienen margen para seguir subiendo y elevamos nuestro precio objetivo para Repsol a 37,50 euros desde 31 euros, manteniendo nuestra recomendación de Comprar»

Carmichael añade también que la mejora del negocio de refino no se queda, además, en una mayor rentabilidad operativa: empieza a trasladarse directamente a la caja y a la remuneración del accionista. Berenberg eleva un 21% su previsión de flujo de caja de operaciones (CFFO) de Repsol para 2026, hasta 9.519 millones de euros, y calcula que la compañía podría destinar alrededor de 1.800 millones de euros a recompras de acciones, un 44% más que su anterior estimación.
En conjunto, la firma estima una rentabilidad total para el accionista cercana al 10% en 2026, convirtiendo el actual episodio de márgenes extraordinarios en algo más que un viento de cola para la cuenta de resultados: en una fuente de retorno para los inversores.
Tesis de inversión de Berenberg sobre Repsol
Las principales ideas del informe de Berenberg sobre Repsol que sustentan este enfoque son:
- Berenberg mantiene su recomendación de compra y sitúa el precio objetivo en 37,50 euros, frente a una cotización de 28,92 euros en el momento del informe.
- El refino se convierte en el gran catalizador de Repsol. La tensión en Oriente Medio y las disrupciones en el suministro están manteniendo elevados los márgenes de las refinerías, especialmente en los destilados medios.
- Repsol está especialmente bien posicionada por su mix de producción. El diésel, el queroseno y otros destilados medios representan más del 50% de su producción de refino desde hace años, mientras que destilados medios y gasolina superan conjuntamente el 70%.
- El mercado está premiando precisamente los productos que más pesan en Repsol. Los márgenes de los destilados medios se encuentran aproximadamente en el triple de su media de cinco años, debido a las restricciones de oferta y a las disrupciones de refinerías en distintas regiones.
- Berenberg espera que los márgenes continúen siendo elevados durante los próximos meses. Aunque los conflictos se resuelvan, la firma apunta a factores como la necesidad de reponer inventarios, el mantenimiento aplazado y las reparaciones de refinerías rusas.
- El refino cambia el peso de los negocios dentro de Repsol. Berenberg calcula que el segmento Industrial podría aportar alrededor del 60% del EBITDA, frente al 35%-40% habitual de los últimos años.
- La mejora del refino dispara las expectativas de generación de caja. Berenberg eleva un 21% su previsión de CFFO para 2026, hasta 9.519 millones de euros, y un 12% la de 2027.
- El beneficio para el accionista es directo. La firma estima alrededor de 1.800 millones de euros en recompras durante 2026, un 44% más que su anterior previsión, y calcula una rentabilidad total para el accionista cercana al 10%.
- Repsol podría quedarse prácticamente sin deuda neta. Berenberg proyecta una deuda neta de apenas 698 millones en 2026 y una posición de caja neta de 1.245 millones en 2027, muy por debajo de las previsiones de consenso.

En definitiva, la crisis energética está poniendo de manifiesto una ventaja competitiva de Repsol que va más allá del precio del petróleo: su capacidad para producir precisamente los combustibles que más escasean. El fuerte peso del diésel, el queroseno y otros destilados medios en sus refinerías permite a la compañía capturar unos márgenes excepcionalmente elevados y transformar el shock de oferta en generación de caja. Para el accionista, la clave está en que este viento de cola no se queda en el EBITDA: Berenberg espera que termine financiando más recompras y una rentabilidad total cercana al 10% en 2026, haciendo del refino el inesperado motor de los retornos de Repsol.




