Reservas ETH en exchanges caen a 14,88 millones y avivan la tesis de escasez de Ethereum

La cifra supone 6,42 millones menos que en julio de 2025, mientras el staking absorbe el 35,91% de la oferta circulante. Los ETF al contado en Estados Unidos han captado 2.345 millones de dólares desde julio y añaden presión compradora.

Ethereum tiene cada vez menos monedas disponibles en las plataformas de intercambio. Las reservas de ETH en exchanges se situaban el pasado 8 de septiembre en 14,88 millones de unidades, unos 6,42 millones menos que en julio de 2025. Es un descenso que aviva la tesis de escasez de la criptomoneda.

La tendencia no es nueva. Según los datos de CryptoQuant, la firma de análisis on-chain, las reservas de ETH llevan meses cayendo porque los inversores retiran sus monedas hacia carteras privadas o protocolos de staking (el bloqueo de ETH para validar la red a cambio de recompensas). El movimiento reduce la oferta disponible para vender de forma inmediata.

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Binance, el mayor exchange del sector, confirma la pauta. Sus reservas rondaban los 3,74 millones de ETH, el nivel más bajo de los últimos tres meses. Que una parte creciente del ETH salga de los exchanges no significa que vaya a desaparecer, pero sí que cada vez menos monedas están a un clic de venderse.

Ethereum cada vez tiene menos oferta a la venta

El desequilibrio entre oferta y demanda es el clásico de cualquier mercado: si lo disponible para negociar se estrecha y las compras se mantienen, el impacto de cada orden sube. De ahí que esta métrica se siga con lupa. No hablamos de un fenómeno puntual. Las reservas de ETH en los exchanges han bajado de forma progresiva durante más de un año.

Ese movimiento suele interpretarse como una señal de acumulación. Quien retira ETH a una cartera propia o lo bloquea en staking está pensando en meses o años, no en vender mañana. La otra cara del fenómeno es que convierte la venta en algo menos automático, porque el ETH tendría que volver a un exchange para liquidarse.

Mientras la oferta encogía, la demanda institucional ha cambiado de escala. El lanzamiento y la maduración de los ETF de ETH al contado en Estados Unidos han facilitado que grandes inversores compren ether sin necesidad de custodiarlo directamente.

La escasez de ETH no es una promesa de subida, pero muda la conversación: ya no hay margen para vender sin que se note.

El staking y los ETF presionan desde el lado de la demanda

Los ETFs de Ethereum al contado en Estados Unidos registraron entradas netas de 2.345 millones de dólares desde el pasado 1 de julio, según datos citados de SoSoValue, uno de los agregadores que sigue estos productos. Sus activos bajo gestión rondaban los 15.570 millones de dólares en el momento del análisis. Son entradas netas, es decir, dinero que llega sin que otro inversor esté saliendo al mismo tiempo.

A eso se suma el staking, que sigue absorbiendo ETH. Los datos de CryptoQuant sitúan en 43,1 millones de ETH la cantidad depositada en la red para validar transacciones. Representa el 35,91% de la oferta circulante. Dicho de otro modo: una de cada tres monedas de Ethereum está comprometida a largo plazo, fuera del parqué.

oferta Ethereum

La guinda técnica la pone Ali Martinez, analista de criptomonedas que sigue la distribución de precios realizados. El nivel de 2.475 dólares concentra unos 2,86 millones de ETH negociados y actúa como soporte. Mientras aguante, el primer gran desafío está en la franja entre 2.723 y 2.822 dólares, donde se movieron más de 10 millones de ETH. Esa es la barrera que el precio tendría que romper con volumen para confirmar la narrativa de escasez.

Si ETH pierde los 2.475 dólares, el discurso se enfriaría y el precio podría buscar niveles inferiores. Si consolida por encima de 2.500 y después rompe la franja de 2.723-2.822, la combinación de menos monedas a la venta, fondos institucionales y staking empezaría a cotizar con más fuerza.

Una escasez con matices: la lectura de fondo

Conviene no confundir escasez con desabastecimiento. Hay ETH de sobra en circulación; lo que escasea es el saldo en exchanges. Esa diferencia importa. El ETH bloqueado en staking no ha desaparecido y, en teoría, puede regresar al mercado con el tiempo, así que conviene tratarlo como oferta latente más que como oferta eliminada.

La historia reciente de Ethereum invita a la prudencia. Tras The Merge en septiembre de 2022, cuando la red abandonó la minería, y tras la actualización de Shanghai en abril de 2023, que permitió retirar los ETH bloqueados, muchos esperaban una avalancha de ventas. No ocurrió. Las reservas siguieron bajando y el precio acabó recuperándose, pero no sin episodios de fuertes correcciones. Dicho claramente: el apretón de oferta está, pero no ha bastado por sí solo para empujar el precio en línea recta.

Hay además un punto de fricción que conviene recordar. Buena parte del staking de Ethereum está concentrado en unos pocos proveedores líquidos, y la liquidez de esos productos depende de un colchón de confianza. Si en un momento de pánico el inversor prefiere salir, el camino no siempre es tan corto como parece en la teoría. Tampoco está garantizado que los flujos de los ETF sigan al ritmo de los últimos meses; su demanda cambia con el apetito por el riesgo.

Con todo, la foto es notable: mínimos de varios años en las reservas de exchanges, casi el 36% de la oferta en staking y productos regulados que compran ether de forma sostenida. No hace falta imaginar un desabastecimiento masivo para reconocer que Ethereum parte de una base de oferta líquida mucho más frágil que en ciclos anteriores. La próxima prueba será ver si ese cóctel se traduce en una ruptura técnica con volumen, o si el mercado vuelve a aplazar la confirmación unas semanas más.


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