Atrys Health elevó sus ingresos un 9,4% en el primer semestre, hasta 77,7 millones de euros, y reafirmó sus previsiones para 2026, según las cuentas semestrales remitidas a la CNMV.
El crecimiento estuvo impulsado por la evolución positiva de los negocios de Oncología y Medicina Nuclear, así como por la fortaleza de la actividad internacional, especialmente en Latinoamérica. La compañía aceleró el ritmo de ingresos a lo largo del semestre: pasó de un alza del 6,3% en el primer trimestre al 12,3% en el el segundo.
El Ebitda alcanzó los 9,3 millones de euros entre enero y junio, un 21,3% más que en el mismo periodo de 2025. Si se excluyen efectos contables, el crecimiento del Ebitda superó el 44%. El margen bruto se situó en 32,7 millones de euros, un 6,6% más, reflejo del dinamismo comercial y de las medidas de eficiencia implantadas.
El flujo de caja operativo casi se triplicó: avanzó un 191,5% interanual hasta 7,2 millones de euros. La racionalización de las inversiones, que se situaron en 2,1 millones de euros, contribuyó a expandir la generación de caja.
| Magnitud | 1S 2026 | 1S 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Cifra de negocio | 77,7 millones | 71,0 millones | +9,4% |
| Ebitda | 9,3 millones | 7,7 millones | +21,3% |
| Margen bruto | 32,7 millones | 30,7 millones | +6,6% |
| Flujo de caja operativo | 7,2 millones | 2,5 millones | +191,5% |
La venta de Aspy despeja el balance
En el plano financiero, la compañía culminó en enero de 2026 la venta de Aspy por 145 millones de euros. Con esta operación, la deuda financiera neta se redujo un 79,2% respecto al cierre de 2025, hasta 35,4 millones de euros, y reequilibró la estructura de pasivo.
La venta de Aspy no solo reduce deuda: permite a Atrys transformar su estructura financiera en plena ejecución del plan estratégico 2026-2028.
El desapalancamiento permitió recortar en 4,4 millones de euros los gastos financieros frente al primer semestre de 2025. La compañía avanza además en la reordenación de su deuda para adaptarla a las necesidades del plan estratégico 2026-2028. La consejera delegada, Marian Isach, calificó los resultados como los de una compañía ‘más sólida, eficiente y con mayor capacidad para transformar el crecimiento en rentabilidad y generación de caja’.

Oncología y Latinoamérica marcan el paso
Por divisiones, Oncología fue el principal motor del semestre, con una facturación de 37,1 millones de euros, un 22,5% más, y un Ebitda de 6 millones de euros, un 13,8% más.
Medicina Nuclear elevó su cifra de negocio un 10,6% y disparó su Ebitda un 135,4%, impulsada sobre todo por el negocio en Portugal. Los ingresos del país crecieron un 6,7%, y su Ebitda se multiplicó por 8,4 veces frente al primer semestre de 2025, gracias a las eficiencias y al área nuclear.
Geográficamente, Latinoamérica creció un 26,1%, con México como punta de lanza tras consolidar el negocio de oncología médica y expandir su red de centros: su facturación se disparó un 151,1%. En España, los ingresos avanzaron un 1,3%, apoyados en Diagnóstico por Imagen (+18,2%) y Oncología (+5,7%).
Tras estos resultados, Atrys reafirmó sus previsiones para 2026: una cifra de negocio de 156,5 millones de euros (+11%), un Ebitda reportado de 20,5 millones de euros (+40%) y un flujo de caja operativo de 13,5 millones de euros (+125%). La senda de mejora de márgenes y caja queda así anclada al cierre del ejercicio.
Lectura de fondo: deuda baja, márgenes al alza y guías a cumplir
El margen Ebitda de Atrys en el semestre se sitúa en torno al 12,0% sobre ingresos, frente al 10,8% del mismo periodo de 2025. Son unos 120 puntos básicos de mejora que explican el mensaje de Isach: no se trata solo de crecer, sino de transformar ese crecimiento en rentabilidad y caja.
Con una deuda neta de 35,4 millones de euros y un Ebitda reportado que avanza a doble dígito, el balance queda menos tensionado que en ejercicios anteriores. La segunda mitad del año estará marcada por la consolidación de la oncología médica en Latinoamérica y por la disciplina en inversiones, claves para cumplir las guías.
El precedente más claro lo marca la operación de Aspy: una desinversión en un activo no estratégico que libera recursos y simplifica el perímetro. En servicios sanitarios, este tipo de reordenaciones suele premiar la valoración cuando se acompañan de una mejora visible del flujo de caja y de una reducción del apalancamiento.
El riesgo a vigilar es la sostenibilidad de la aceleración del segundo trimestre en un entorno regulado y con tipos europeos aún en revisión. La reordenación de deuda tiene que cerrarse sin nuevos costes financieros relevantes para que el ciclo de mejora se consolide.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: El cierre del ejercicio y el cumplimiento de los objetivos de 156,5 millones en ingresos y 20,5 millones en Ebitda reportado.
- Reacción del valor: El mercado vigilará si la aceleración del segundo trimestre se mantiene y si la mejora del margen se consolida.
- Precedente sectorial: La venta de Aspy por 145 millones y la reducción de deuda del 79,2% son el patrón de desinversión no estratégica más inmediato.




