Uber obtiene el permiso de la DGT y estrenará sus coches autónomos en Madrid antes de fin de año

La autorización de la DGT permite a la compañía estadounidense iniciar el mapeo y la validación de rutas con una veintena de vehículos. Madrid compite con Múnich por convertirse en la primera ciudad de la UE con un servicio de robotaxis en funcionamiento.

Uber estrenará coches autónomos en Madrid antes de fin de año tras recibir la primera autorización de la DGT. La compañía estadounidense se convierte así en pionera en España en pruebas de conducción autónoma de nivel 4.

La autorización de la Dirección General de Tráfico llega tras meses de conversaciones, según ha podido confirmar El Mundo con fuentes cercanas al proceso. El permiso habilita operaciones de nivel 4, lo que permite que el vehículo gestione la conducción en trayectos cortos, aunque puede intervenir para evitar un accidente. Se trata de la primera autorización de este tipo que emite la DGT en España y abre la puerta al despliegue del proyecto conjunto.

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Claves de la operación

  • Primer permiso de nivel 4 en España. La DGT sitúa a Uber como pionera de la conducción autónoma en Madrid, con pruebas en trayectos cortos y conductor especialista a bordo.
  • Madrid compite con Múnich por el liderazgo europeo. El proyecto aspira a activar un servicio comercial en pruebas antes de fin de año y marca la cuarta ciudad conjunta de Uber y WeRide.
  • Objetivo de fondo: la certificación. El mapeo y la validación de rutas buscan sentar la base para el transporte autónomo de pasajeros y la venta de coches autónomos.

El salto al nivel 4 que España no había concedido hasta ahora

El despliegue arrancará con una veintena de vehículos que recorrerán zonas de alta demanda de la Comunidad de Madrid. Cada unidad contará con un conductor especialista a bordo, una figura pensada para supervisar y tomar el control si el sistema se enfrenta a una situación límite. La fase inicial se concentrará en las rutas de mayor afluencia de la región.

Con la autorización vigente, la alianza se encargará del mapeo, la validación de rutas posibles y la preparación de los futuros servicios. No se trata todavía de un servicio abierto sin conductor: la conducción autónoma de nivel 4 exige este proceso previo de validación antes de pensar en viajes comerciales sin supervisión.

La batalla con Múnich por el primer robotaxi de la UE

Para Uber, Madrid es la cuarta ciudad en la que arranca junto a WeRide de las quince que se ha marcado como objetivo cubrir hasta 2030. El movimiento acelera la carrera europea: la capital española quiere rivalizar con Múnich por convertirse en la primera gran urbe de la UE con un servicio de robotaxis en funcionamiento. Madrid se mide con Múnich por el primer robotaxi operativo de la UE y la estadounidense no está sola en esa pugna.

Madrid no solo estrena robotaxis: estrena un marco regulatorio que decidirá si España compite o se queda mirando.

El permiso no se agota en las pruebas. Desde la compañía trasladan que este proyecto sentará la base de futuros servicios comerciales de transporte autónomo de pasajeros y permitirá establecer un marco para la certificación de la venta de coches autónomos. El objetivo final es sentar un marco para certificar la venta de coches autónomos, un negocio que en España está sin regulación específica.

Lo que Uber se juega en un mercado regulado al milímetro

Cabe recordar que Uber regresó al mercado español en 2016 tras un parón judicial y ha operado desde entonces bajo la regulación estatal de licencias VTC, que fija una proporción de una autorización por cada 30 taxis. Cabify, su principal competidor nacional, ha crecido en ese mismo perímetro normativo. La conducción autónoma introduce una variable nueva: el conductor, que es precisamente el eje de la disputa regulatoria del sector, pasa a un segundo plano.

En esta redacción entendemos que la autorización no resuelve la tensión de fondo. El despliegue de Uber llega con conductor especialista a bordo, lo que en la práctica aproxima estos vehículos a los servicios actuales de VTC. La mayoría de los trayectos de prueba se realizará en condiciones controladas y con rutas previamente validadas. La regulación española de VTC sigue marcando los tiempos de Uber, y el salto a un robotaxi sin conductor podría topar con resistencias locales.

La gran incógnita es si el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad mantendrán el calendario ante un eventual conflicto con el sector del taxi. La fecha a vigilar es el lanzamiento comercial en pruebas prometido antes de fin de año. Si se cumple, España pasará a tener el primer banco de pruebas real de robotaxis del sur de Europa.


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