La computación cuántica vuelve a seducir a los inversores con cinco acciones y una corrección de hasta el 78%. El renovado interés bursátil coincide con una movilización de fondos públicos que Estados Unidos cifra en 2.000 millones de dólares y con la entrada de IBM y GlobalFoundries en la fabricación de chips cuánticos.
Claves de la operación
- La corrección del 78,6% en Rigetti abre una ventana. La caída desde máximos de octubre no borra una subida desde 0,35 hasta casi 60 dólares; funciona como limpieza de euforia.
- Washington reparte 2.000 millones entre nueve arquitecturas. IBM recibirá 1.000 millones y GlobalFoundries 375; Rigetti, D-Wave y Quantinuum cierran acuerdos de 100 millones cada una.
- El inversor español no encuentra cotizadas cuánticas en el IBEX. La exposición a esta tecnología exige mirar al Nasdaq y asumir una volatilidad propia de semillas, no de valores consolidados.
La corrección que asustó al mercado y la financiación pública que no se detiene
En octubre de 2024, IonQ cotizaba cerca de 8 dólares y Rigetti Computing por debajo de 1 dólar. Un año después IonQ llegó a rozar los 84 dólares, mientras que Rigetti pasó de mínimos de 0,35 dólares en 2023 a acercarse a los 60 dólares. La corrección del 78,6% de Fibonacci no elimina una revalorización desde 0,35 hasta casi 60 dólares. Rigetti cerró julio cerca de 13 dólares, un ajuste violento pero coherente con la verticalidad previa.
El castigo bursátil no ha frenado la financiación oficial. Washington moviliza 2.000 millones de dólares para financiar nueve tecnologías cuánticas. IBM recibirá alrededor de 1.000 millones para Anderon, su nueva compañía de chips cuánticos, y GlobalFoundries contará con otros 375 millones. Rigetti, D-Wave Quantum y Quantinuum ya tienen acuerdos definitivos de 100 millones cada una.
La lógica es geopolítica. Reino Unido compromete 2.500 millones de libras en diez años, Europa prepara una legislación específica y China incluye la cuántica en su plan quinquenal. Japón, Canadá, Francia, Alemania, Corea del Sur y Australia también mueven ficha. Ninguna potencia quiere descubrir dentro de una década que una tecnología crítica para su seguridad económica pertenece a otro país.
Cinco arquitecturas para plantar semillas sin elegir un ganador
El análisis que recoge Ecotrader evita concentrar la apuesta en una única tecnología. IonQ apuesta por iones atrapados y Rigetti por circuitos superconductores. D-Wave Quantum se ha especializado en optimización comercial, Quantum Computing Inc. transita la vía fotónica y Arqit Quantum busca proteger las comunicaciones frente a la futura amenaza criptográfica.
La tesis de fondo es la diversificación obligada. No sabemos qué arquitectura dominará, así que la cartera reparte el riesgo entre varias tecnologías. Washington parece haber llegado a la misma conclusión: reparte dinero entre distintas compañías para no apostar todo a una carta.
La corrección no destruye la tendencia de fondo: los estados ya están comprando la posibilidad de que la cuántica se convierta en industria.
El potencial real no pasa por tener un ordenador más rápido en casa. Un ordenador cuántico no sustituirá al portátil doméstico, pero puede reducir rutas logísticas, acelerar ensayos farmacéuticos y diseñar baterías o fertilizantes. La cara menos amable es la criptografía: un equipo lo bastante potente amenazaría parte de la seguridad bancaria y gubernamental.
Análisis: un juego de semillas sin ventas y el espejo español
El inversor español no encuentra cotizadas cuánticas puras en el IBEX 35. Los grandes valores tecnológicos del parqué apenas tocan esta industria como proyectos de I+D, no como línea de negocio. Por eso la exposición a la computación cuántica exige acudir al Nasdaq y asumir reglas distintas: volatilidad alta, ingresos limitados y dependencia de la financiación pública. El inversor español no encuentra reflejo directo en el IBEX 35.
Conviene recordar el precedente de la biotecnología estadounidense de los noventa: muchas compañías prometieron revolucionar la medicina y la mayoría acabó en pérdidas durante años. La cuántica comparte ese perfil de promesa y ventas escasas. La diferencia es que ahora los estados compiten por asegurar capacidades soberanas, algo que no ocurría con la biotech de entonces. Eso no convierte a todas las semillas en ganadoras, pero sí sostiene la financiación.
Consideramos que la corrección reciente no elimina la señal del mercado. El ajuste del 78,6% en Rigetti asusta, pero no destruye la tendencia de fondo que Estados Unidos y Reino Unido han convertido en prioridad. Aun así, la mayoría de los inversores minoristas tiene horizontes demasiado cortos para soportar caídas de esta magnitud sin vender en el peor momento. El siguiente catalizador puede venir de la legislación europea o de los próximos acuerdos definitivos de Washington.




