La multa por no usar bien la sillita infantil del coche es de 200 euros y resta 4 puntos del carnet. La DGT y la Policía Municipal de Madrid lo recuerdan justo en la vuelta al cole, cuando aumentan los trayectos cortos y baja la atención.
El regreso a las aulas multiplica cada septiembre los desplazamientos urbanos en las inmediaciones de los colegios. Las prisas y la falsa seguridad de los recorridos habituales favorecen los descuidos. El más caro, y el más peligroso, es la sillita mal colocada.
La Policía Municipal de Madrid lanzó el pasado jueves 3 de septiembre una encuesta en la red social X con una única cuestión: hasta qué estatura es obligatorio utilizar un Sistema de Retención Infantil. La respuesta correcta de la DGT es 135 centímetros.
De acuerdo con la norma de la DGT, todos los menores que midan 135 centímetros o menos deben viajar con un sistema de retención infantil homologado y adaptado a su talla y peso. Los especialistas recomiendan mantener el elevador hasta los 150 centímetros para un guiado correcto del cinturón. La Organización Mundial de la Salud calcula que el uso correcto reduce hasta un 90% el riesgo de lesiones graves o mortales en accidente.
Un arnés mal tensado o una sillita mal anclada equivale, a efectos de sanción, a no llevar ningún sistema de retención infantil.
Qué dice la norma de la sillita infantil y a quién afecta
La obligación se aplica a todos los vehículos en los que viaje un menor de estatura igual o inferior a 135 centímetros. No importa si el trayecto es de apenas tres calles hasta el colegio. La sanción es la misma: 200 euros y la pérdida de 4 puntos del carnet. Puedes repasar los criterios publicados en la web de la DGT.
La campaña de la Policía Municipal de Madrid señala que la mayoría de los conductores falla en la pregunta de la estatura. Muchos recuerdan la obligación de la sillita, pero no el umbral que marca la diferencia entre cumplir y exponerse a una multa. De hecho, llevar una sillita mal instalada no exime de la sanción.
Cuándo se aplica y qué fallos son los más habituales
La norma ya está vigente. No hay periodo de adaptación ni excepción para la vuelta al cole. Los fallos más repetidos, según los especialistas, tienen que ver con el arnés destensado, los anclajes Isofix mal encajados o el uso de ropa voluminosa debajo del cinturón.
- Arnés holgado: si se puede pellizcar la cinta con los dedos, falta tensión.
- Anclajes Isofix: deben mostrar el indicador en verde y la pata de apoyo con la tensión correcta.
- Reposacabezas desajustado: el respaldo no se adapta a la altura ganada durante el verano.
Cómo evitar la multa y llevar bien el SRI en la vuelta al cole
Desde Norauto recomiendan cinco verificaciones antes del primer viaje al colegio. María José Hontanilla, responsable de confort bebé, lo resume: «una sillita de coche mal instalada o un arnés destensado pierden casi toda su eficacia en caso de frenazo o impacto».
La primera es ajustar el reposacabezas, y los arneses a la estatura actual del menor. En las sillas a favor de la marcha, la cinta debe salir a la altura de los hombros o ligeramente por encima, nunca por debajo. La segunda pasa por revisar los conectores Isofix y la pata de apoyo. La tercera es la prueba de la pinza: tras abrochar al niño, no debería poder pellizcarse la cinta. La cuarta, limpiar las hebillas con jabón neutro y evitar productos agresivos. La quinta, comprobar la antigüedad del material, sobre todo si la sillita supera cinco o siete años.
Análisis: 200 euros y 4 puntos, una sanción proporcional al riesgo
La sanción por una sillita mal instalada es la misma en el plano económico que manipular el móvil al volante: 200 euros. En puntos, la retirada es menor, cuatro frente a seis. Aun así, la lectura es coherente. La sillita protege al pasajero más vulnerable y su mal uso multiplica las lesiones en caso de impacto. No es una normativa recaudatoria.
A diferencia de otras infracciones, aquí el margen de error es amplio y el cumplimiento depende de una revisión mecánica que no lleva más de cinco minutos. El problema es que muchos conductores creen que en ciudad no hace falta. Y no es así. Conviene comprobar los anclajes tras cada cambio de coche y, sobre todo, no dejar que las prisas de septiembre bajen el estándar de seguridad.
La clave está en el matiz: no es lo mismo llevar sillita que llevarla bien. Una sillita mal anclada reduce la protección y equivale, a efectos de multa, a no llevarla. Con la vuelta al cole ya encima, dedicar cinco minutos al sistema de retención puede ahorrar 200 euros, cuatro puntos y, en el peor escenario, lesiones graves.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: No usar o llevar mal instalado el sistema de retención infantil en menores de hasta 135 cm.
- Sanción económica: 200 euros.
- Puntos del carnet: 4 puntos.
- Entrada en vigor: Ya vigente.




