El panorama financiero en Europa donde se sitúan ING, Banco Sabadell, Unicaja y CaixaBank, atraviesa un punto de inflexión decisivo. Concretamente, lejos de la atonía que se caracterizó en los ejercicios fiscales anteriores, actualmente el sector bancario europeo afronta una fase de expansión sostenida que desafía así las previsiones mas conservadoras del mercado que ya miran hacia el tercer trimestre de 2026.
En este sentido, un nuevo informe elaborado por los expertos de Morgan Stanley revela que la aceleración del crédito corporativo y la recuperación del capex impulsan la rentabilidad de las entidades financieras a medio plazo. Es una realidad que el sector bancario se encamina hacia un ciclo alcista impulsado fundamentalmente por la reactivación del gasto de capital corporativo, capex, y una dinámica de crédito mucho más robusta y diversificada.
«Es posible que los bancos puedan operar con un capital menor. Tras más de 15 años de acumulación de capital y una regulación más estricta, la Comisión Europea presentará una propuesta para flexibilizar los requisitos de capital en el primer trimestre de 2027. Hemos moderado nuestras expectativas, pero creemos que podría tener un impacto significativo en CaixaBank e ING. En términos generales, las iniciativas en el Reino Unido y la UE sugieren que los bancos podrían operar con márgenes de gestión inferiores a los actuales 300 puntos básicos, lo que podría contribuir a una mayor revalorización del sector», expresa Álvaro Serrano, analista de Morgan Stanley.

Fuente: Morgan Stanley
La resiliencia del crédito y la ampliación del ciclo de inversión, en qué punto están BBVA, ING, Sabadell y Unicaja
En este contexto, uno de los aspectos más destacados por los expertos de Morgan Stanley es la duración estimada de este ciclo expansivo de las entidades financieras, BBVA, Banco Sabadell, ING y Unicaja. Asimismo, analizando cuatro décadas de datos históricos, los expertos señalan que los ciclos de inversión impulsados por el sector privado suelen prolongarse entre cuatro y seis años, imitando dinámicas observadas a mediados de los años noventa o en los años previos a la Gran Crisis Financiera.
Siguiendo esta línea, Álvaro Serrano analista de Morgan Stanley señala que, «el reciente crecimiento de los préstamos y las lecturas de los PMI sugieren que el ciclo de capex se está ampliando, lo que, junto con las curvas de rendimiento, aumenta nuestra convicción sobre la imagen positiva de los beneficios a medio plazo. Mantenemos una postura positiva y buscamos ganar mayor exposición al crecimiento de los ingresos”.
«La inercia estructural otorga una visibilidad muy elevada sobre los flujos de ingresos futuros de la banca europea»
Morgan Stanley
A esta prolongación del ciclo se suma el impacto multiplicador de los gigantes tecnológicos globales. Las previsiones de Morgan Stanley apuntan a que los principales operadores estadounidenses incrementarán su capex en un 58% adicional durante 2027, con nuevas expansiones proyectadas para 2028. En Europa, la construcción de centros de datos avanza a un ritmo vertiginoso, estimando una inversión acumulada que podría alcanzar los 1,5 billones de euros hasta 2035. Este despliegue masivo de infraestructura tecnológica y energética actúa como un catalizador ineludible para la demanda de crédito corporativo a gran escala.
Por otro lado, en el plano normativo y de capital, el escenario también se muestra propicio. Tras más de quince años de endurecimiento regulatorio y acumulación de colchones patrimoniales tras la crisis financiera, se vislumbra un cambio de enfoque tanto a nivel del Banco Central Europeo como en la regulación británica. La Comisión Europea prepara propuestas legislativas para el primer trimestre de 2027 orientadas a simplificar las estructuras de capital y flexibilizar los requisitos de opcionalidad transitoria.

No obstante, aunque los expertos de Morgan Stanley mantienen la prudencia respecto a recortes drásticos e inmediatos, recalcan también que la tendencia apunta a que las entidades como ING e Unicaja podrán operar con menores márgenes de gestión, lo que redundará en una compresión del coste del capital y a su vez en una revalorización generalizada de las acciones bancarias.
Una estrategia para favorecer unos márgenes sólidos y optimización de carteras
Frente al temor recurrente a una fuerte competencia por los depósitos que ofrecen entidades como BBVA e ING, que erosione los márgenes de intereses, desde Morgan Stanley sostienen que las presiones sobre el pasivo serán perfectamente gestionables. Aunque se anticipa un incremento en la pugna por captar liquidez, impulsado parcialmente por la irrupción de nuevas entidades digitales y lo que conlleva a una expansión de los neobancos. Si bien, unos tipos de interés oficial estabilizado en torno al 2,5% para la eurozona, blinda la rentabilidad crediticia.
«Esperamos un crecimiento total del margen de intereses de entre el 5% y el 7% a medio plazo. La combinación de una fuerte actividad en comisiones, tanto en banca de inversión como en gestión patrimonial, y una sólida demanda crediticia compensará con creces cualquier presión marginal en los costes de financiación», afirman los expertos de Morgan Stanley.

Desde la perspectiva de la asignación de activos, las recomendaciones de inversión se han ajustado para priorizar a aquellas entidades con mayor apalancamiento operativo y claridad en su política de retribución al accionista. Instituciones como NatWest e ING han sido elevadas a la categoría de sobreponderar (Overweight), reflejando una confianza renovada en su capacidad para superar las estimaciones de consenso gracias a una combinación óptima de crecimiento crediticio, disciplina de costes y atractivos programas de recompra de acciones. Paralelamente, valores como Deutsche Bank, Unicredit y Santander se consolidan como las principales apuestas preferentes del mercado.




