Tesoro EEUU dobla recompras de bonos a largo plazo tras el récord de intereses y el IBEX sufre el efecto dominó

El Tesoro estadounidense reacciona al encarecimiento de la deuda a plazos largos y a las dudas sobre su sostenibilidad fiscal. La prima de riesgo española y el selectivo español acusan el tono negativo de la sesión.

El Tesoro de Estados Unidos duplicará las recompras de bonos a largo plazo tras el récord de intereses. La decisión llega en un momento en que las rentabilidades de la deuda estadounidense a 10 y 30 años han marcado máximos de dos décadas, lo que tensiona la financiación del Gobierno y castiga a las bolsas europeas.

El repunte de los intereses a plazos largos ha empujado a la administración estadounidense a intervenir de forma directa. No es una operación puntual: el departamento que dirige Janet Yellen ha confirmado que duplicará al menos el tamaño de sus recompras destinadas a aportar liquidez al tramo de la curva que va de 10 a 30 años.

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El objetivo declarado es frenar el empinamiento de la curva, que en las últimas sesiones se ha acelerado por las expectativas de inflación y por las dudas sobre la sostenibilidad fiscal de Estados Unidos. El Tesoro busca evitar que el miedo de los inversores se convierta en pánico, un escenario que tendría un coste de miles de millones de dólares para las arcas públicas.

El Tesoro de EEUU pasa de la alerta a la intervención

La medida anunciada este miércoles por la administración confirma que ve señales de tensión en el mercado de deuda. Las operaciones de recompra, que hasta ahora tenían un carácter testimonial, pasan a ser una herramienta de estabilización en toda regla. De hecho, la propia web del Tesoro de Estados Unidos ya venía publicando los calendarios de emisión con una creciente presión sobre los tramos largos.

Las dudas de los inversores no han surgido de la nada. Los intereses a 10 y 30 años acumulan una escalada que recuerda a los episodios de 2023, cuando la fragilidad del presupuesto federal desató ventas masivas en el mercado de bonos. La diferencia ahora es que la inflación sigue lejos del objetivo, lo que deja al Tesoro con menos margen para pausar las emisiones.

En paralelo, la reacción inicial del mercado ha sido moderada. Las rentabilidades de la deuda pública estadounidense se han descomprimido ligeramente tras el anuncio, pero el movimiento no ha borrado las pérdidas acumuladas en las últimas semanas. Los operadores interpretan la medida como un parche temporal, no como un cambio de tendencia.

El Tesoro de EEUU compra tiempo, pero el empinamiento de la curva ya cobra un peaje en las bolsas europeas y en la deuda periférica.

El Ibex 35 cede terreno y las farmacéuticas amortiguan el golpe

El Ibex 35 se ha anotado otra sesión de caídas y se aleja de los 20.000 puntos. La banca, con su elevado peso en el selectivo, ha sido el principal lastre, mientras que el tono negativo se extiende por el resto de plazas europeas. Sin embargo, el sector farmacéutico ha limitado las pérdidas gracias al impulso de Rovi y Grifols.

Las dos farmacéuticas españolas han repuntado en torno a un 3% después de que Moderna publicara datos alentadores de su ensayo clínico en fase 3 de la vacuna personalizada contra el melanoma. La relación directa de Rovi con la biotecnológica estadounidense es un factor clave: el acuerdo estratégico entre ambas compañías incluye la fabricación, formulación y llenado en las plantas españolas de futuros medicamentos y vacunas de ARNm que se distribuyan fuera de Estados Unidos.

Grifols, por su parte, se beneficia del optimismo sectorial que ha contagiado a las farmacéuticas en Europa y Wall Street. En la parte baja del índice destacan Merlin e Indra, mientras que Inditex y Solaria han logrado repuntar en un entorno complicado.

El cierre europeo ha estado condicionado por el dato de inflación de la Eurozona de julio, confirmado en el 2,9%. La dispersión entre países sigue siendo elevada, lo que complica el mandato del BCE de cara a su próxima reunión. En Wall Street, el S&P 500 sube, pero el Nasdaq 100 cae presionado por la tecnología, con Moderna disparada más de un 100% y Estée Lauder con un avance cercano al 18% tras volver a beneficios.

Un parche de liquidez que no borra las dudas fiscales

A mi juicio, la decisión del Tesoro de Estados Unidos es coherente con el diagnóstico, pero insuficiente para corregir el problema de fondo. El empinamiento de la curva no responde solo a una falta de liquidez; responde a un déficit estructural que obliga a financiar un volumen creciente de deuda a tipos cada vez más altos. Duplicar las recompras en el tramo de 10 a 30 años aporta algo de oxígeno, pero no resuelve la ecuación fiscal.

Hay un precedente incómodo. En 2023, el Tesoro intentó suavizar las emisiones a largo plazo con resultados discretos, y la curva volvió a empinarse meses después. La lección es que el mercado castiga antes la sostenibilidad que la liquidez. Si la inflación no cede, la pendiente de la curva seguirá siendo un barómetro de desconfianza.

En mi experiencia cubriendo los mercados de deuda, la mayoría de los inversores institucionales considera que la intervención es insuficiente. El alivio dura minutos; el escepticismo, semanas. La prima de riesgo española no es ajena a esta dinámica: cuando la deuda estadounidense repunta, el coste de financiación de la periferia europea sube por arrastre, aunque la economía española no haya cambiado.

El riesgo que veo en el horizonte es que la intervención del Tesoro se interprete como un signo de debilidad. Si el mercado percibe que la administración está defendiendo niveles concretos de la curva, podría aumentar la presión sobre los plazos más largos. Eso sería un escenario adverso para los índices europeos, que ya cotizan con un doble lastre: el endurecimiento de las condiciones financieras globales y la incertidumbre sobre la política monetaria del BCE.

El próximo hito relevante será la siguiente subasta del Tesoro estadounidense, donde se comprobará si la demanda institucional respalda los niveles actuales de rentabilidad. De ese resultado dependerá que el empinamiento se estabilice o que asistamos a un nuevo episodio de tensión en la deuda.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El Ibex 35 se aleja de los 20.000 puntos con los bancos como lastre, aunque Rovi y Grifols suben cerca del 3% impulsadas por Moderna. La sesión no ha roto la tendencia bajista del selectivo.

Clave técnica: El selectivo pierde el soporte psicológico de los 20.000 puntos. La siguiente zona de control se sitúa entre los 19.700 y 19.800 puntos, donde confluyen los mínimos de las últimas semanas. Una perforación de ese rango abriría la puerta a una corrección más profunda.

Apunte macro: La inflación de la Eurozona se confirma en el 2,9% en julio, con una dispersión que complica el margen del BCE para moverse con contundencia. La deuda española sufre el arrastre del repunte de la rentabilidad estadounidense a 10 años.

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