La compañía de retail deportivo, Nike, está pasando a centrarse en la reducción de costes, tras anunciar un programa de ahorro de 2.500 millones de dólares, aproximadamente el 5,5% de las ventas previstas para el ejercicio fiscal de 2026, mientras se adapta a una presión significativa en las divisiones de Sportswear, Jordan y China. Asimismo, la dirección planea ofrecer más detalles sobre sus perspectivas a cinco años en la jornada para inversores, pero todo apunta a que 2029 será el momento en que las iniciativas empiecen a marcar una diferencia real.
En este contexto, ya en julio de 2026, la propia compañía anunció que iban a poner en marcha un plan para sanear el aspecto digital del mercado. Actualmente, Nike está eliminando la distribución a través de canales que no están alineados con sus mercados, siendo una estrategia que conseguirá disminuir los grandes descuentos en las marcas de la cadena de retail deportiva.
Sin ir más lejos, el experto de Jefferies, Randal J. Konik, explica que «las previsiones de cara al ejercicio fiscal de 2027 son más débiles de lo esperado, y reflejan una recuperación desigual, con la Gran China como el principal obstáculo. Si bien la recuperación llevará tiempo, la mejora de la rentabilidad y el impulso en Norteamérica respaldan nuestra opinión de que el progreso de Nike va por buen camino«.

El rendimiento de Nike sigue siendo el punto fuerte mientras continúa el reinicio
En este contexto, los ingresos del primer trimestre para Nike fueron de 11.200 millones de dólares, un 4% menos en términos nominales y un 5% menos en términos de moneda constante. No obstante, las cifras confirmaron que la recuperación de la compañía deportiva avanza, con un crecimiento continuo de ‘Performance’, una mejora en las tendencias en Norteamérica y signos de estabilización en cuanto a la rentabilidad.
Por su parte, el vicepresidente ejecutivo y director financiero de Nike, Dave Denton, explica que «los resultados del primer trimestre estuvieron en línea con nuestras expectativas, gracias a la mejora del margen bruto y a una gestión de costes rigurosa. De cara al futuro, seguimos centrados en fortalecer nuestra cartera de productos, mejorar la productividad en toda la empresa y asignar los recursos con disciplina para generar valor a largo plazo para los accionistas».
«Nuestros resultados están por debajo tanto de nuestras expectativas como de nuestro potencial. Y estamos centrados en cerrar esta brecha»
Dave Denton, Nike
Siguiendo esta línea, la compañía deportiva continúa gestionando sus inventarios, que han disminuido aproximadamente un 3%, a medida que avanza en sus esfuerzos de reposicionamiento. La gerencia destacó el trabajo continuo con los socios mayoristas para abordar el exceso de inventario, mejorar la rentabilidad y reducir la intensidad de las promociones en los mercados clave.
El problema radica en que China, Jordan y Sportswear siguen en proceso de desarrollo. Los ingresos en la Gran China disminuyeron un 26%, ya que Nike continúa reestructurando agresivamente el mercado, eliminando socios de distribución inadecuados, consolidando la demanda digital en torno a sus tiendas insignia y reduciendo los grandes descuentos. Mientras tanto, Sportswear experimentó una disminución, mientras que Jordan cayó un porcentaje de entre el 10% y el 20%, dado que la compañía deportiva reduce deliberadamente la oferta para reconstruir la calidad del negocio en lugar de maximizar las ventas en el extranjero.

Fuente: Jefferies
Por otro lado, desde Jefferies apuntan a que «Nike ahora prevé una disminución en los ingresos del año fiscal 2027 y una mayor caída del EBIT, a medida que implementa medidas deliberadas para recuperar la salud del mercado. Consideramos esta guía como un esfuerzo consciente por sentar las bases con anticipación, al tiempo que reiteramos nuestra confianza en el dividendo de Nike».
La transformación operativa de Nike con el Programa Pace
En la conferencia de resultados del primer trimestre del ejercicio fiscal de 2027, Nike presentó el programa ‘Pace’, que representa una reestructuración operativa diseñada para transformar la manera en que la compañía opera, toma decisiones y asigna sus recursos a nivel global. El propósito principal de ‘Pace’ es escalar y acelerar la estrategia ‘Sport Offense’, un modelo centrado en acercar la marca tanto a los atletas como a los consumidores a pie de calle.
A través de esta transformación, Nike busca aumentar su velocidad de respuesta ante el mercado y construir un modelo operativo más ágil, rentable y sostenible a largo plazo. Concretamente, el programa Pace se apoya en cuatro pilares de cambio operacional y estructural. En primer lugar, abarca la modernización de la cadena de suministro, donde Nike está evolucionando su infraestructura logística de un modelo fijo hacia una red más flexible, receptiva y eficiente en costes. Esta flexibilidad le permitirá capturar la demanda con mayor rapidez y reducir ineficiencias.

En segundo lugar, la compañía deportiva está estableciendo un nuevo campus corporativo en Bengaluru, India, que albergará a colaboradores de tiempo completo en múltiples funciones globales. Sin ir más lejos, su misión es impulsar nuevas metodologías e incorporar capacidades avanzadas que permitan gestionar el negocio con mayor precisión y velocidad.
En tercer lugar, ‘Pace’ reorganizará la estructura geográfica global de Nike en tres regiones principales: La región de Las Américas (The Americas), que integra los mercados de Norteamérica y Latinoamérica; la región APGC, que combina los mercados de Asia-Pacífico y Gran China; la región EMEA, que abarca Europa, Oriente Medio y África, manteniendo su configuración actual. Esta reestructuración busca eliminar capas jerárquicas y descentralizar la toma de decisiones. Al transferir recursos y autonomía a los equipos locales en países, territorios y ciudades, Nike busca profundizar la relevancia de sus marcas en cada mercado. Se prevé que la transición a esta nueva formación geográfica se concrete durante el año fiscal 2028.
En cuarto lugar, el programa transforma las formas de trabajo y la configuración de la fuerza laboral. Aunque Nike añadirá capacidades en áreas clave para ganar escala, también eliminará duplicidades operativas y, con el tiempo, este proceso conducirá a una reducción neta en el número total de empleos dentro de Nike.
Desde la perspectiva financiera, Pace busca generar un impacto significativo en la rentabilidad; se estima que la iniciativa generará aproximadamente 2.500 millones de dólares en ahorros de costes. La mayor parte de estos ahorros se materializará durante los años fiscales 2029 y 2030, alcanzando su realización completa en el año fiscal 2031. Para implementar estas transformaciones, Nike contempla un costo de ejecución de aproximadamente 1.000 millones de dólares a lo largo del programa, adicionales a los 300 millones de dólares en indemnizaciones registrados en el año fiscal 2026.
«Para el año fiscal 2027, se proyecta un impacto de 0,15 dólares por acción en las ganancias ajustadas debido a los costos asociados a Pace»
Nike
Finalmente, los ahorros generados se reinvertirán de manera disciplinada en las prioridades del negocio: la innovación de productos, el servicio a los atletas y el fortalecimiento de las marcas.




