InmoCaixa se lanza a por 130 millones en oficinas: Criteria engorda su imperio inmobiliario

La filial inmobiliaria de CriteriaCaixa negocia en exclusiva la compra de las Torres Sarrià de Barcelona, una operación que elevaría todavía más su apuesta por el mercado de oficinas

InmoCaixa vuelve a poner el foco en el mercado de oficinas. La filial inmobiliaria de CriteriaCaixa negocia en exclusiva la adquisición de las Torres Sarrià de Barcelona por unos 130 millones de euros, en una operación que confirma el giro estratégico que está llevando a cabo el grupo en su cartera inmobiliaria. El activo, actualmente propiedad del grupo alemán Deka Immobilien, está compuesto por dos torres que suman alrededor de 13.000 metros cuadrados de superficie alquilable.

El movimiento llega después de varias operaciones de gran volumen protagonizadas por InmoCaixa durante los últimos meses y refuerza su posición como uno de los inversores institucionales más activos del mercado de oficinas en España. La compañía ha destinado más de 830 millones de euros a este tipo de activos en los últimos años, con adquisiciones como el Edificio Estel de Barcelona, comprado por 385 millones de euros a comienzos de 2026.

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130 millones para reforzar las oficinas de Barcelona

Las Torres Sarrià se encuentran ocupadas por compañías como EY, BASF, Grohe y Regus, un elemento especialmente relevante dentro de la estrategia de InmoCaixa: hacerse con inmuebles capaces de generar ingresos recurrentes mediante contratos de alquiler con grandes empresas. La operación todavía se encuentra en fase de negociación y está sujeta al cierre definitivo de la transacción.

El movimiento encaja con el nuevo rumbo que CriteriaCaixa está imprimiendo a su negocio inmobiliario. La compañía pretende transformar progresivamente una cartera caracterizada por su elevada dispersión geográfica y concentrar recursos en aquellos activos capaces de proporcionar rentas recurrentes y estables.

CriteriaCaixa Merca2
Fundación: La Caixa

De hecho, la propia CriteriaCaixa señala que la cartera inmobiliaria gestionada por InmoCaixa alcanza actualmente los 1.563 millones de euros en valor contable. El 67% corresponde a activos en alquiler, principalmente edificios de oficinas, mientras que otro 29% son suelos destinados al desarrollo de promociones de obra nueva.

Más de 830 millones invertidos en oficinas

La compra de Torres Sarrià no sería un movimiento aislado. InmoCaixa ha acelerado durante los últimos años su presencia en el mercado de oficinas con operaciones de gran tamaño.

Una de las más relevantes llegó en enero de 2026 con la adquisición del Edificio Estel, en Barcelona. La operación se cerró por 385 millones de euros, convirtiéndose en una de las mayores transacciones realizadas hasta entonces en el mercado de oficinas de la ciudad. El inmueble dispone de unos 52.000 metros cuadrados y alberga, entre otros inquilinos, el hub global de AstraZeneca.

A esta operación se suma la adquisición del edificio Monumento, antigua sede de Novartis en Barcelona, por unos 80 millones de euros. El inmueble cuenta con aproximadamente 13.400 metros cuadrados y fue sometido a una profunda reforma antes de su incorporación a la cartera de InmoCaixa. Con la operación de Torres Sarrià, la estrategia vuelve a apuntar hacia Barcelona, uno de los principales mercados españoles para el segmento de oficinas.

Del residencial a los activos que generan alquileres

El movimiento resulta especialmente significativo porque se produce después de que InmoCaixa haya reducido de forma importante su exposición al residencial.

La compañía ha venido desprendiéndose de buena parte de su cartera de viviendas, mientras que su estrategia actual contempla desinvertir determinados activos para reinvertir posteriormente en inmuebles capaces de generar rentas recurrentes. CriteriaCaixa reconoce que esta transformación forma parte de la adaptación de su Plan Estratégico 2030.

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Fuente: Agencias

Este cambio permite entender por qué las oficinas ocupan ahora un lugar destacado en la estrategia inmobiliaria del grupo. En lugar de mantener una cartera muy diversificada de activos residenciales, su objetivo pasa por concentrar capital en inmuebles de mayor tamaño, ubicaciones consolidadas y contratos de alquiler capaces de proporcionar ingresos recurrentes.

La operación también se produce en un momento de recuperación del interés inversor por determinados segmentos del mercado de oficinas. Aunque el sector sufrió un fuerte cambio después de la pandemia por la expansión del teletrabajo, los edificios prime, bien ubicados, reformados y con inquilinos solventes continúan atrayendo capital institucional.

Criteria también pisa fuerte en Colonial

La estrategia inmobiliaria de Criteria no se limita directamente a InmoCaixa. El grupo también reforzó en 2024 su presencia en el mercado de oficinas mediante su entrada en Colonial, donde pasó a convertirse en accionista de referencia con una participación cercana al 17%.

Para hacerlo, Criteria aportó 350 millones de euros en efectivo y activos inmobiliarios valorados en otros 272 millones, incluyendo edificios de oficinas en Madrid y Barcelona y activos residenciales en alquiler. De esta manera, la estrategia inmobiliaria del grupo se extiende más allá de la cartera propia de InmoCaixa y le proporciona exposición a uno de los grandes actores del mercado de oficinas español.

La posible compra de Torres Sarrià por 130 millones de euros se convierte así en una nueva pieza de una estrategia mucho más amplia: reducir determinados activos, concentrar inversiones y aumentar el peso de aquellos inmuebles capaces de generar ingresos recurrentes a largo plazo.

Si finalmente se completa la operación, CriteriaCaixa volverá a demostrar que el ladrillo continúa ocupando un lugar relevante dentro de su estrategia de inversión, aunque con una prioridad cada vez más clara por los activos inmobiliarios de calidad y las oficinas capaces de atraer a grandes compañías.


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